Los asambleístas de Gualeguaychú realizaron ayer el "Segundo Hidrofestival" en protesta por el funcionamiento de la planta de Botnia en Fray Bentos. La secretaria de la asamblea, Susana Padín, dijo que el hidrofestival se inició a las 18 en el río Gualeguaychú, frente al Balneario Municipal.
En una jornada nublada pero con calor, actuaron allí dos grupos musicales y dos solistas "con la idea de hacer conocer nuestra posición de manera diferente", señaló Padín.
Según Padín la intención fue cambiar un poco el modo de protesta, y añadió que la idea de hacerlo en el balneario "fue estar cerca de los muchos turistas que nos visitan y de la población del lugar".
El primer hidrofestival se llevó a cabo el 3 de febrero, sobre el Río Uruguay, en cercanías de la planta de Botnia.
Padín confirmó para mañana martes a las 21, también en Gualeguaychú, la realización de un acto para conmemorar y reivindicar la firma del Tratado del Río Uruguay, para "ratificar en todos sus términos el Estatuto y hacer conocer para qué sirve ese pacto".
Los manifestantes mantienen cortado desde hace 15 meses la ruta 136, donde se emplaza el puente que une a esa ciudad argentina con Fray Bentos.
bloqueos. Además, los ambientalistas de Colón organizaron una protesta paralela, con el corte del puente internacional "Gral. Artigas", que desemboca en Paysandú, paso que estuvo cortado hasta las 19.
Así, este fin de semana fue bloqueado el paso en dos de los tres puentes que unen Argentina con Uruguay, pues esa protesta se suma al corte en Gualeguaychú, medida que se viene cumpliendo desde el 20 de noviembre de 2006.
Mientras tanto, una decena de asambleístas de "Concorvida" estaban sentados ayer por la tarde en sillones playeros al costado de la ruta 015, a 300 metros del puente Salto Grande. La escenografía la completaban algunas banderas argentinas amarradas a los autos, la pancarta "No a las Papeleras" colgada de un árbol, y los gendarmes que miraban perezosamente la escena. Los ambientalistas entregaban los folletos y agradecían a quienes los recibían. Si bien muchos recibían los folletos, algunos automovilistas uruguayos -los únicos que cruzaban en esos momentos- aceleraban y no esperaban que se acerquen los asambleístas. Otro arrojó los folletos antes de poner segunda.