Un nuevo conflicto sindical tranca la obra en la refinería de La Teja

Ancap. Gremio denuncia "privatización" de expendio de nafta para aviones

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PABLO MELGAR

Una alianza de Ancap con Petrobras y Puerta del Sur para atender el expendio de combustibles en el aeropuerto desató el mayor conflicto del Ente desde 1986. Desde el lunes el sindicato cortó las horas extras y advierte por desabastecimiento.

Más de 400 trabajadores de Ancap, de un total de 2.300, resolvieron en asamblea mantener las medidas en solidaridad con doce funcionarios que despachan combustibles a los aviones en el aeropuerto de Carrasco, a los que el ente redistribuirá en otros servicios.

A la vez, el sindicato Fancap rechaza la colocación de acciones de Ducsa, dicen que hay riesgo que "si les va bien, el gobierno resuelva vender parte de las otras 18 empresas de Ancap" que funcionan bajo el sistema privado, afirmó el presidente del gremio, Artigas González.

Las medidas consisten en mantener el corte de horas extras que vienen desarollando desde el lunes y mantener apagado el horno de la cementera de Paysandú, con la que abastecen la refacción de la refinería de La Teja en Montevideo.

"Estamos en contra de la privatización de la Planta Carrasco, también rechazamos la venta de acciones de Ducsa", aseveró González a El País.

Los trabajadores están intentando no caer en una zona de conflictividad mayor. Saben que podrían ser pasibles de recibir una declaración de esencialidad y por ello decidieron crear una comisión para monitorear la producción del ente durante el conflicto y evitar un eventual desabastecimiento de combustibles y cemento, explicó el dirigente.

La alianza que Ancap acordó con Petrobras y Puerta del Sur (concesionaria del aeropuerto) lleva cinco años de negociaciones. Ahora el negocio comienza a llevarse a la práctica lo que determinó el inicio del conflicto. El acuerdo sería hasta 2023.

El dirigente advirtió que las medidas gremiales también son por la propuesta de colocar el 30% de las acciones de Ducsa (distribuidora de combustibles de Ancap) en el mercado de valores local.

"Esto llevaría a que la competencia extranjera pudiera comprar las acciones. En medio de la volatilidad mundial y con una bolsa local pequeña se corre un riesgo", dijo González.

El dirigente dejó afuera de la controversia al directorio de Ancap que está integrado por dos exlíderes sindicales. "Esto no lo resolvió el directorio, es una decisión del Poder Ejecutivo", puntualizó.

El conflicto implica un nuevo enlentecimiento de las obras de la refinería de La Teja. Ancap remitió a los trabajadores un telegrama colacionado en el que los convoca a trabajar y amenaza con aplicar descuentos de acuerdo con el efecto que la suspensión de las horas extras tenga en la producción.

Para el sindicato la empresa estatal está utilizando un decreto que atenta contra el derecho de huelga. Temen que los descuentos en los salarios sean como en Antel que sufrieron la quita de un mes de sueldo.

"En este caso estamos muy enfrentados con la administración y nos preocupa el abastecimiento de combustibles y cementos; hay 45 mil trabajadores de la construcción que dependen de eso", dijo González.

Por otro lado, fuentes de Ancap consultadas por El País se mostraron "preocupadas" por el impacto que puede ocasionar en el funcionamiento el corte de las horas extras, principalmente por la puesta en marcha de la refinería de La Teja, que ya tuvo un parate importante durante el reciente conflicto metalúrgico.

La gerencia de personal del ente estaba negociando ayer con el gremio para intentar alcanzar un acuerdo. Hoy el directorio de Ancap recibirá un informe de sus técnicos para evaluar la "gravedad" de este conflicto.

Conciliación. Ancap se presentó ayer a una instancia de conciliación con el Sunca y la Cámara de la Construcción para llegar a un acuerdo por el pago de una retroactividad de cinco años a trabajadores de empresas tercerizadas que prestaban servicios en las plantas de cemento del ente.

Por ese motivo, Ancap decidió suspender la acción judicial que había iniciado, firmando un acta con el Sunca para negociar al respecto.

Amigos y directores

Los directores de Ancap Germán Riet y Juan Gómez lideraron años atrás el sindicato que hoy está en conflicto. De hecho, en la actualidad no hay diálogo entre las partes, admite el gremialista Artigas González. Explicó que el envío de telegramas colacionados lo hizo la gerencia de recursos humanos y no el directorio.

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