Una mujer de 33 años, docente de secundaria y madre de una niña de cuatro años, fue ultimada de cinco puñaladas por su exmarido en la pasada madrugada, en un nuevo caso de violencia doméstica que esta vez se registró en el departamento de Salto.
Liliana Volpi se encontraba durmiendo en su vivienda del barrio Lazareto. Lo mismo hacía la pequeña, que también es hija del matador. Sobre la una de la mañana, el hombre ingresó por una puerta del fondo.
Llegó hasta el dormitorio y le asestó las cinco puñaladas para luego darse a la fuga. Herida, la mujer logró arrastrarse hasta el medio de calle para pedir auxilio, pero las lesiones eran demasiado graves y murió en la vía pública.
Fuentes policiales confirmaron a El País que el homicida fue detenido por un efectivo que vivía en las inmediaciones y había acudido al llamado de auxilio. Una vez bajo custodia, se comprobó que el hombre tenía prohibido acercarse a la casa de su expareja.
No era la primera vez que la mujer era atacada por su exmarido. Tiempo atrás, había sufrido un corte en su cuerpo y la situación ya se arrastraba desde 2008.
Un vecino del barrio dijo indignado que el homicida "era un atorrante y prepotente y hacía mucho que no lo veíamos en el barrio. Todos sabíamos que la tenía amenazada, pero jamás pensamos que fuera a hacer esta barbaridad con esta gurisa que era gran laburadora".
SALTO | LUIS PÉREZ