"Un gobierno improvisado y menos profesional"

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El contador Orlando Dovat Mela (67) es líder y principal accionista de Zonamerica, una zona franca y una cultura con aire de primer mundo que creó desde 1990 en el extremo noreste del departamento de Montevideo. Este católico practicante, cuyos ancestros migraron desde el cantón de Ginebra y del norte de Italia, es ante todo un emprendedor que compara su aldea con el mundo. "Soy un contador atípico -afirma-: el contador, por definición, es conservador, en tanto yo estoy más dispuesto a tomar riesgos. Siempre fui más empresario que contador".

UNA ENTREVISTA DE MIGUEL ARREGUI

El padre de Orlando Dovat presidía la Asociación de Bancos del Uruguay en septiembre de 1969 cuando, en pleno conflicto bancario, los tupamaros secuestraron a uno de los directivos de la gremial, Gaetano Pellegrini Giampietro. Durante un buen tiempo Orlando Dovat, entonces de 24 años, concurrió a la Facultad de Ciencias Económicas escoltado por un guardia cuya presencia era indisimulable. "Fue muy feo: no me gustaba nada esa situación", recuerda. Eran tiempos de radicalización y violencia. También fue escrachado en las carteleras de la Facultad junto a Juan Berchesi y Daniel Azzini, entre otros, hijos de dos exministros de Hacienda, uno colorado y el otro blanco.

-¿Cómo juzga este gobierno respecto al anterior?

-Mucho más improvisado. Menos profesional.

-¿Quién gana las próximas elecciones?

-Si Tabaré Vázquez se presenta es muy probable que gane. Sería bueno que no tuviera mayoría parlamentaria. Así tendríamos un país mucho más maduro, en el que se escuche a la oposición, se discutan los temas y se aliente la coparticipación. Tal vez el gobierno ya no tire ideas, sino que las elabore; que no tire ideas que se le ocurrieron a alguien en la mañana y se anuncian en la tarde. El empresario privado, si tiene una idea, la discute con sus gerentes, sus asesores, comienza a elaborar y sale algo que se puede llevar a la práctica. Sin embargo en el gobierno vemos cosas como las de Pluna, tan desprolijas que son increíbles.

Dovat cree que las mayorías parlamentarias obtenidas por el Frente Amplio en las elecciones nacionales de 2004 y 2009 provocaron "que las cosas se discutan muy poco y que el gobierno muchas veces se tiente a tomar medidas autoritarias porque sabe que no serán levantadas. El riesgo es la inseguridad jurídica. Hay numerosas acciones contra decretos y resoluciones del Poder Ejecutivo".

ERA DE ZONAS FRANCAS. Orlando Dovat completó su carrera recién en 1976 debido a los permanentes conflictos y a la intervención posterior, y a que comenzó a trabajar en un estudio contable. Viajó mucho a México, donde permaneció tres años. Se vinculó a laboratorios farmacológicos, en particular Roemmers, y en 1978 fue socio fundador del estudio contable Dovat, Carriquiry & Asociados. También fundó la empresa logística Costa Oriental junto a Daniel Carriquiry. Conoció zonas francas de varios países, en Panamá y Europa, que actuaban como centros de distribución regionales. Por entonces en Uruguay existían las zonas francas de Colonia y Nueva Palmira pero la legislación era engorrosa, restringida y no ofrecía seguridad jurídica.

La nueva ley uruguaya de zonas francas, aprobada en 1987 y reglamentada en 1989, tuvo a Dovat como impulsor fundamental. Esta norma dio mayores márgenes de acción y certezas a los inversores.

Zonamerica inició sus actividades el 16 de febrero de 1990 bajo el nombre inicial de Zona Franca de Montevideo. La concesión fue por 50 años. Orlando Dovat es su principal accionista, seguido por la firma belga Katoen Natie, propietaria de Terminal Cuenca del Plata, que desarrolló y explota la playa de contenedores del puerto de Montevideo.

Zonamerica ocupa casi 100 hectáreas en el extremo noreste del departamento de Montevideo, a 16-17 kilómetros del Centro. Jacksonville, el emprendimiento lindero, ronda las 75 hectáreas. Zonamerica alberga unas 300 empresas que emplean a cerca de 9.000 personas. Ahora se instala una trading petrolera, que levanta la mayor parte de sus operaciones en Argentina y que demandará 400 empleos calificados.

Dovat creó ese mundo en el cruce de las rutas 8 y 102 y el anillo Perimetral de Montevideo. La zona, que perteneció a la Escuela Agrícola Jackson, está rodeada de poblaciones modestas (Villa Don Bosco, Villa García) y asentamientos (24 de Junio). Muy cerca, hacia el sudoeste, se levantaría el proyectado estadio del Club Atlético Peñarol y una nueva Facultad de Veterinaria de la Universidad de la República.

Zonamerica se especializa en servicios, comercio y logística. Sus principales competidores en servicios son el World Trade Center y Aguada Park; en tanto el nuevo Parque de las Ciencias, que se construye en el kilómetro 23,500 de Ruta 101 y pertenece al grupo Roemmers, se propone una competencia más integral.

UN PAÍS CARO. Dovat afirma que "Uruguay está tremendamente caro para los extranjeros. Lo sabe cualquiera que viaje por el mundo. Los precios de un restaurante en Montevideo son los mismos que en Londres o París. Eso está mal. Hay que corregirlo urgente". Entiende que el costo de la mano de obra es el factor fundamental: "Los sindicatos han tomado un poder muy grande y generan una presión enorme a través de los Consejos de Salarios, y de una política gubernamental de respaldo. Falta equilibrio. Un factor de costos se va muy arriba y el dólar se queda muy abajo. Equivale a una promoción de las importaciones. Es preocupante que se repitan los ciclos de fines de los `70 y de los `90".

También se muestra preocupado por la política exterior del gobierno de José Mujica: "Nos estamos volcando a apoyar regímenes que no son totalmente democráticos, como son los de Argentina y Venezuela. Damos una imagen lamentable".

Dovat tiene la impresión de que habrá "un enlentecimiento general de la economía. Ya es notorio en la industria de la construcción y el mercado inmobiliario. En Punta del Este se finaliza una serie de edificios pero se retiran inversores que estaban en la fase del pozo. Sin duda ello responde a la situación argentina, pero también los uruguayos están mirando sus inversiones con mucha cautela, porque el país está muy caro".

EDUCACIÓN Y FAMILIA. Hace tres años Orlando Dovat se retiró físicamente de Zonamerica y se instaló al lado, en Jacksonville. El manejo cotidiano de la zona franca corre por cuenta del gerente general, Jaime Miller, quien responde ante el Directorio. El ingeniero Martín Dovat, hijo de Orlando, también cumple un papel de liderazgo.

Dovat ahora trabaja en la creación de una zona franca en Cali, Colombia, "un país que está muy bien y que cuenta con una amplia enseñanza universitaria". Cali, ciudad más grande que Montevideo pero menos abrumadora que Bogotá, cuenta con 16 universidades y un buen sistema de transporte.

Cree que la sociedad uruguaya "está partida", no sólo por factores socio-económicos sino también educativos.

"Debería ser una de las mayores preocupaciones de los uruguayos -afirma. La educación no llega con facilidad a amplios sectores sociales. Pero también debemos preocuparnos por las familias, porque son la principal fuente de educación. El problema básico es la familia destruida, que no permite la transmisión de valores, que es lo que forma a una sociedad. La escuela pública nace como un complemento a la familia. Así fue concebida en su origen. Pero no estamos preparados para que la enseñanza formal (el Estado) sustituya a la familia en la transmisión de valores morales. Hablamos mucho de enseñanza, pero la cuestión principal es fortalecer la familia, que es la célula social más importante. Vamos a tener que pensar mucho cómo resolver ese problema. Yo no tengo la solución".

Proyecto de barrio en disputa perpetua

Jacksonville, contiguo a Zonamerica, semeja un pequeño pueblo con aire de universidad europea. Incluye una hermosa capilla (ver recuadro), antiguos galpones y el gran edificio que perteneciera a la Escuela Agrícola Jackson de la congregación salesiana, que albergó estudiantes hasta su cierre en 1978. Este edificio con patio central es ahora un centro de capacitación con oficinas, salones, algunas tiendas, entre ellas una librería, y restaurantes. El conjunto sería el centro de un complejo residencial de 75 hectáreas, Barrios del Parque, cuya ejecución fue rechazada una y otra vez por la Intendencia.

-El proyecto Jacksonville como barrio residencial: ¿está muerto?

-Creo que no. Estamos litigando judicialmente con la Intendencia de Montevideo.

-¿Por qué cree que la Intendencia se ha negado una y otra vez a ese proyecto? ¿Por prejuicios ideológicos?

-Absolutamente sí. Pienso que con el tiempo puede haber una evolución dentro de la Intendencia. No lo espero con la intendenta Ana Olivera. La respeto mucho como persona y tenemos buena relación personal, pero ella está muy presionada por su entorno, que es difícil. Hemos ido ganando simpatías, incluso de otros sectores del Frente Amplio, que ven como un capricho esa determinación municipal.

-A menos de un kilómetro al sur de Jacksonville se haría el estadio del Club Atlético Peñarol. ¿Eso no entierra definitivamente el proyecto de barrio privado?

-La Intendencia lo niega. Pero esta zona, el cruce de las rutas 8 y 102, es cada vez menos rural. Hay asentamientos que se están regularizando, por lo que se convierten en áreas urbanas. Se agrega un proyecto de estadio y también la proyectada Facultad de Veterinaria.

La renovada iglesia San José de Manga

La iglesia San José de Manga, enclavada en el centro del complejo Jacksonville, contiguo a Zonamerica, es un edificio esbelto de más de un siglo que -tras una completa restauración- combina bien clasicismo y modernidad. La iglesia, como la Escuela Agrícola de la orden salesiana que funcionó hasta 1978, se gestó por iniciativa del rico empresario y filántropo Juan D. Jackson (1833-1892), quien heredó enormes extensiones de tierra de su padre, el inglés John Jackson.

Orlando Dovat se muestra particularmente orgulloso de esta iglesia. Se quitó el revoque de las paredes hasta alcanzar el núcleo de piedra y ladrillos y se introdujo una cubierta de cobre en el techo.

La decoración interior, más bien despojada, tiene un autor exclusivo: el artista plástico italiano Lino Dinetto. Los frescos del altar y el Vía Crucis fueron realizados por Dinetto a partir de 1951, cuando se radicó en Uruguay por diez años. En ese período Dinetto decoró también la catedral de San José de Mayo y las iglesias montevideanas del Cerro y Malvín.

Ahora, con 85 años, Lino Dinetto colaboró en la restauración de los frescos de la iglesia de Manga y realizó los nuevos vitrales y esculturas.

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