Un día entre la reflexión y la crítica

| Para las autoridades fue "un ejercicio de democracia y tolerancia"; para el gremio docente "una farsa mediática"

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Respondiendo a la convocatoria del Consejo Directivo Central (CODICEN) todas las ramas del sistema educativo realizaron ayer "una jornada de reflexión" sobre la violencia. La misma fue una respuesta al incidente ocurrido en el liceo 13 el pasado 12 de marzo donde una joven fue herida de bala. Carmen Tornaría, consejera del CODICEN, dijo a este diario que "la actividad se preparó a conciencia durante todo el mes, dando libertad a que cada centro le diera el enfoque educativo o la actividad que le pareciera mejor". La actividad generada por la propuesta fue muy diversa: en algunos centros hubo vívidos talleres y discusiones grupales, mientras en otros el tema no se destacó demasiado. Pero la iniciativa también volvió a evidenciar la fuerte oposición de los gremios de la enseñanza a las iniciativas oficiales y los reclamos estudiantiles de mayores espacios de participación.

DE TODO UN POCO. Una compulsa realizada por este diario en varios liceos capitalinos mostró que la propuesta tuvo una acogida muy dispar entre estudiantes y docentes. Mientras algunos docentes no dudaron en reconocer que habían trabajado bien con la propuesta y la calificaron positivamente, otros la rechazaron y dijeron que era una medida "oportunista" y "mediática".

Gustavo, por ejemplo, que tiene 21 años y no participó hasta ahora en ninguna movilización estudiantil, está en tercero de secundaria en el turno nocturno en el liceo 34. Opina que la violencia es parte de la cultura y se genera "por el entorno, las drogas y a veces los medios. Es un problema que no se va a arreglar por una jornada de reflexión y no me imagino una solución".

Federico, en cambio, que cursa cuarto año en el Miranda y ayer se reunió con otros estudiantes en la esquina del actualmente polémico Iava, participó ayer de la marcha para protestar contra la jornada de reflexión. Dijo que para él, como para los otros 400 manifestantes, la jornada impulsada por el Codicen fue una "farsa", "hipócrita" y "tomada de pelo". En medio de esa marcha, un cartel reflejaba sus ideas: "Intransigentes y represores, ¿de qué violencia nos hablan?".

PROTESTAS. Un mes y un día después del trágico incidente que pusiera en el tapete al liceo 13, ese centro educativo de Maroñas, ahora un clásico para todos los periodistas, volvía a ser centro de atención. Decenas de alumnos optaron por reunirse durante la tarde en la propia calle, impidiendo el tránsito de vehículos y haciendo allí su propia jornada de reflexión. "La charla la hicimos nosotros, en la calle: ¡No queríamos la participación del Codicen!", explicaron casi al unísono al ser consultados. Decididamente en contra de la realización de esta jornada, opinaron que la violencia tiene otras fuentes como "el mal estado del liceo" y "la represión que genera el Codicen", en alusión al reciente choque entre padres y policías en el liceo de Médanos de Solymar. Pero también apuntaron a los problemas sociales que los afectan: "Muchos de nosotros venimos a clase sin haber comido en todo el día, ¡Eso es violencia!", enfatizó una joven que cursa cuarto año.

EN EL IAVA. Lejos de allí, enfrente a los patios del Iava en la calle Guayabos del centro montevideano, se congregaban unos 400 estudiantes de ese liceo, del Miranda, del Dámaso Larrañaga y del Liceo 26. Un ataúd artesanal de cartón negro tenía escrito en letras rojas: "Así está la educación pública".

Roque, un estudiante del Dámaso, resumió lo que dijo era el malestar de los estudiantes: "El Codicen se cree que con un día de reflexión puede solucionar todo". Junto a él, otro estudiante, sintomáticamente llamado Líber, opinó que: "A partir de erradicar la violencia institucional, recién ahí podemos tratar el tema de los robos, las peleas y las agresiones".

Poco después de las 16.30, con duros cánticos contra el CODICEN, los estudiantes —acompañados por un docente de Matemática del Dámaso— se dirigieron hacia las oficinas del organismo rector de la enseñanza.

DIFERENTE. En el liceo 34, en la calle Cuareim, donde buena parte de sus estudiantes estudian y trabajan o son mayores de edad, sus carteleras se llenaron de noticias policiales y de consignas contra la violencia. Docentes del centro dijeron que la de ayer fue "una jornada diferente". Hicieron talleres de discusión y el resultado se puso en carteleras. En ellas era visible el pedido de que se generen "vías de canalización", a través de la "educación, autoestima y sensibilización".

A pocas cuadras, en el liceo 1 de la calle Andes, también la jornada se desarrolló con normalidad y fue calificada como "muy positiva" por la dirección. Una estudiante del centro, Andrea —quien vino de Paso de los Toros a principios de año— también es poco optimista con los resultados de la iniciativa del Codicen. "Hay todo tipo de violencia, que se genera más por la falta de trabajo o por las malas juntas", afirmó.

FORMADORES. En el Instituto de Profesores Artigas (IPA) se trabajó en cada clase y los resultados serán evaluados en las próximas jornadas, señaló el subdirector Oruam Barboza.

"En realidad no es un tema nuevo para nosotros", dijo Barboza a este diario. "Pero nuestros estudiantes recorren los liceos y ven que la realidad amerita esta clase de reflexiones".

balances. Más severo aún con la jornada fue Carlos Barceló, dirigente de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria: "Esta es una respuesta del Codicen de puro corte mediático, hecha para los medios de prensa sin intención de profundizar en el tema, de tomarlo en serio. Por su parte la profesora Martha Botta, de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria, expresó que "el Codicen sólo dio lineamientos generales y que cada dirección se las arreglara como pudiera, sin fondos para la jornada, sin suspender las clases, sin que esto vaya a tener una regularidad. Nosotros desde al año ’98 que estamos proponiendo al Codicen talleres en este sentido, como siempre nunca nos tomaron en cuenta", aseguró Botta.

La consejera Carmen Tornaría dijo que el espíritu de la iniciativa oficial era "mostrar que los problemas no deben ocultarse, hay que hablar de ellos y el desafío es vencer la cultura de la violencia, que se expresa de muchas maneras que está en la sociedad". Tornaría dije que le preocupaba mucho que se cree "una conciencia de normalidad frente a la violencia, no hay que dejarse acostumbrar por ella" y que el ejercicio de ayer era uno más en "el esfuerzo por construir en los centros educativos espacios de integración democrática, de tolerancia y de respeto al diferente". Sobre las críticas de los gremios dijo que "lamentablemente hay grupos que se oponen a todo. Como no lo organizaron ellos les parece mal, si la hubieran hecho ellos le habría parecido una buena cosa. Hay que tener un espíritu muy pobre para pensar que esto tenía una finalidad mediática o publicitaria".

Juez rechazó pedido de nuevo régimen para Marcos

Mientras en las calles cientos de jóvenes manifestaban contra las jornadas establecidas por las autoridades de la enseñanza el estudiante Marcos Chiappa, que protagonizó el accidente en el Liceo 13 y que ingresara el arma al instituto la mañana del 12 de abril, permanece internado en el hogar de Iname "El Desafío". Los estudiantes indicaron a El País que también marcharán hasta el Iname el próximo miércoles como apoyo al estudiante internado.

En los últimos días el Juez de Menores a cargo de su proceso desestimó una sugerencia de los técnicos del Iname que trabajan con Marcos, de instalarlo en un régimen de "libertad asistida".

Los padres de Marcos consultados por El País indicaron su profunda preocupación y angustia por la situación que está viviendo su hijo.

"Son desesperantes las situaciones de violencia que el está soportando allí adentro. Todo lo que le llevamos se lo roban amenazándolo. No puede escuchar música porque le roban el equipo, no puede estudiar normalmente porque las clases que recién esta semana empezaron a darle, son insuficientes comparadas con un año normal de estudio. Mi hijo, que también es víctima, está pagando como un delincuente", expresó a El País la madre de Marcos.

"Directamente le cortaron la libertad y el estudio. Hay personas del Iname que niegan estas condiciones pero yo aseguro que es así que está internado. No me parece que así se trate un tema de violencia, marginando y encerrando a los jóvenes. Mi hijo no tiene anotaciones policiales ni entrada a comisarías ni antecedentes de ningún tipo. Esta injusticia es una gran violencia", dijo la madre de Marcos.

El Juez de Menores, Alejandro Guido, expresó hace 28 días, el mismo que tomó la resolución de internar al chico que: "Es un chico de 12 años, por lo tanto inimputable, pero al mismo tiempo cometió un acto grave como concurrir con un arma cargada. No era la primera vez que la llevaba. La había llevado al menos otra vez y se la había mostrado a otros compañeros. La resolución es: un delito inimputable de lesiones graves a título de dolo eventual". Sin embargo la resolución del Juez fue más leve que lo que pedía la fiscal: "intento de homicidio".

Aún quedan otros treinta días de lo establecido primariamente por la justicia de menores para volver a realizar otra audiencia.

Para ayudar a Fiorella

La familia de la joven Fiorella Bucetta herida por su compañero de liceo y que sufriera paraplejia, planea su rehabilitación en Cuba o San Pablo. Su madre no puede trabajar, ya que debe atenderla, y su padre se encuentra en el seguro de paro. Se abrieron los siguientes números para colaborar:

0900.9638 $ 20

0900.9669 $ 50

0900.9370 $ 100

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