ALEJANDRO NOGUEIRA
Uruguay fue el primer país latinoamericano en adoptar la norma europea para televisión digital y esto fue una decisión deliberada que busca posicionarlo en el mercado internacional como un país de punta en temas tecnológicos.
La adopción de la norma DVB-T/DVB-H abre ahora un complejo proceso que deberá complementarse con nuevas decisiones del Estado y de los canales privados, que deberán renovar sus equipos de transmisión. La elección estuvo signada en el gobierno por "una actitud más positiva y nítida" de parte de las empresas europeas, que abre la posibilidad de "un ramillete de proyectos" de desarrollo privado asociados a la nueva tecnología, dijeron a El País fuentes del Poder Ejecutivo. "Si Uruguay demoraba la decisión perdía capacidad de negociar y de estar jugando en la cancha cuanto antes", se indicó. "Los países europeos han estado planteando formas concretas de cooperación y sus empresas han desarrollado una fuerte interacción con empresas locales", agregó la fuente.
El único país latinoamericano que ya tomó decisión sobre el estándar a utilizar fue Brasil que optó por la oferta japonesa, lo que no consultó como se había acordado con sus socios del Mercosur.
Las decisiones. Conocido el paso oficial, los canales deberán ahora abocarse a la compra de equipos para este tipo de transmisión e incluso podrán asociarse para compartir la infraestructura (antena, transmisores) multiplexando las diferentes señales, lo que ha ocurrido en otros países. Por un canal de 6 MHz (de ancho de banda) de televisión (que son los que actualmente se utilizan en Uruguay) abierta pueden transmitir hasta cuatro canales, mientras que éstos pueden llegar a 8 o 9 por TV cable.
Hoy los canales abiertos funcionan en VHF (Very High Frecuency) y sólo hay disponibles entre los números 2 y 13. Los canales digitales se transmitirán por UHF (Ultra High Frecuency), hasta el canal 69. Si un canal local transmite de forma digital en UHF sólo conservará su número tradicional, que ya forma parte de su marca, "enmascarándolo" en el set up box (vulgarmente llamados decodificadores) que deberán tener los televisores disponibles en Uruguay que son analógicos. Esta interfase recibe la señal digital y la transmite al receptor en calidad analógica. Los televisores "pantalla plana" o LCD disponibles hoy en el mercado local, son analógicos.
En la actual fase, el Ministerios de Industria y la Ursec deberán implementar los próximos pasos en coordinación con los privados, que tiene decisiones de inversión para tomar.
El subsecretario de Industria, Martín Ponce de León, dijo a El País que "la norma europea incluye a una importante cantidad de países, lo que establece de partida una sistematización de formas de trabajo".
Señaló que ahora "Uruguay salta a la cancha digital y, además de la importancia que tiene para la gente por su permanente interacción con la televisión, es una gran oportunidad tecnológica que permite el desarrollo de productos para los que el país tiene excelentes condiciones".
Por su parte, la presidenta de Antel, María Simon, estimó que, si bien que las tres normas disponibles son similares en sus prestaciones, la norma europea requiere de equipos menos costosos y permite emisiones de canales de aire y a celulares. Agregó que también es la de mayor compatibilidad con la norma GSM que utiliza la telefonía celular en Uruguay.
Señaló que entre otros proyectos se estudia la posibilidad de crear un cluster de empresas generadoras de contenidos y admitió que también pueden haber desarrollos en software y en hardware.
Por su parte, el presidente de la Ursec, León Lev, destacó el significado de la decisión uruguaya en el contexto latinoamericano. "Nos da un posicionamiento muy importante y una ventaja comparativa ya que muestra a Uruguay en la avanzada de los temas tecnológicos", señaló Lev. "Esto se suma a que, junto con Argentina, fuimos los primeros en adoptar la tecnología de tercera generación para la telefonía celular", subrayó.
115 países eligieron la DVB-T
Hasta ahora sólo Brasil y Japón utilizan la norma japonesa ISDB-T, mientras que EE.UU., Canadá y México emplean la estadounidense ATSC.
La norma europea fue adoptada pro 115 países, lo que incluye toda Europa, África y parte de Cercano Oriente. La DVB-T fue creada por un consorcio de 250 organizaciones entre las que se incluyen cadenas de televisión, fabricantes, operadores de redes, creadores de software y entidades normatizadoras de 35 países.
Una oferta multiplicada y flexible
La televisión digital terrestre hace posible la transmisión de contenidos con gran calidad de imagen y sonido mediante una antena tradicional o por cable. Se eliminan los fantasmas y las interferencias quedan prácticamente anuladas. La señal llega con mayor eficiencia incluso a zonas apartadas o aisladas por accidentes geográficos.
Es una tecnología que permite multiplicar canales y emisoras de radio en el mismo ancho de banda que hoy emplean los sistemas analógicos. La flexibilidad del sistema permite que un mismo canal compacte y emita paquetes de diferentes programas sin afectar la calidad de imagen, lo que aumenta las opciones pa-ra los usuarios y establece desafíos a los canales a la hora de diseñar su oferta.
Asimismo se pueden generar contenidos simultáneos y complementarios a un determinado programa, por ejemplo, información estadística junto a la emisión de un evento deportivo importante; subtítulos o emisiones en diferentes idiomas o transmisiones especiales para sordos.
Esta tecnología permite aumentar la oferta de canales, establecer sistemas de "pago para ver" o grabar un programa mientras el usuario ve otro.
La norma elegida por Uruguay es particularmente adecuada para proveer de contenidos a receptores móviles de televisión (en automóviles, ómnibus, trenes o barcos) o en los teléfonos celulares.