Lo inconveniente es la oportunidad
El tema no es si el campo tiene que pagar más o menos impuestos. Es justo que todos los sectores paguen tributos; la pregunta acá es si es conveniente, al cabo de tres años de implementarse una reforma impositiva en toda regla, incluir un nuevo impuesto, en forma inmediata, y afectar así a todo un sector.
Uno no puede crear impuestos aislados porque desmotiva la inversión. La peculiaridad de las inversiones en el campo es que necesitan un tiempo de maduración y no es bueno cambiar las reglas a mitad del camino. Usted no puede pensar ahora en comprar tierras o arrendar un campo, para una actividad de largo plazo, si no sabe cuáles van a ser las reglas de juego, o si esas reglas van a volver a cambiar de aquí a dos años.
Lo paradójico es que si sale este nuevo impuesto a la tierra, las grandes empresas extranjeras que explotan campos no van a ser afectadas ya que están amparadas por exoneraciones impositivas; afectará a los medianos productores nacionales.