COLONIA | PEDRO RAMÓN CLAVIJO
Las urnas con restos de ocho personas NN halladas en Colonia en septiembre de 1976 y que se encontraban en el cementerio local, fueron trasladadas a Buenos Aires, para continuar con la identificación. Ayer martes la jueza Beatriz Larrieux, en compañía del intendente Walter Zimmer recibieron a representantes de la Secretaría de Seguimiento de la Comisión para la Paz de Presidencia de la República.
El 2 de febrero de este año, un equipo de antropólogos argentinos estuvo en el cementerio de Colonia extrayendo algunas muestras para continuar con los trabajos.
La jueza Larrieux dijo que en esta oportunidad los restos son enviados a Argentina para su identificación.
El intendente Zimmer, que junto a su director de Higiene, Luis Garat, siguió de cerca el operativo, dijo que es una etapa dolorosa por retrotraer a la memoria "hechos que sucedieron" en dictadura (1973-1985).
"Remueve porque empezamos a refrescar aquellos hechos. Lo más dolorosa es la identificación que se había hecho en aquel momento, que eran tripulantes chinos, azotados por los efectos del agua", agregó Zimmer, recordando la versión de la dictadura.
Los ocho cuerpos fueron hallados en 1976 entre las islas López frente a Colonia, Boca del Rosario y el balneario Blancarena. Todos con signos de violencia, algunos atados, con ligaduras y en estado de descomposición. Incluso a uno de ellos le faltaban los testículos.
En uno de los cuerpos apareció una cédula de identidad correspondiente a una mujer, que luego fue encontrada con vida.
Zimmer valoró la actitud de los ediles de Colonia del período 1985-1990, que insistieron para que se identificaran esos restos. El intendente dijo que si hubieran actuado en la época de la dictadura, "quizás hubieran ido al osario".
En enero de 2002 un equipo de antropólogos extrajo los restos de la fosa donde se encontraban en el cementerio.
Argentina saludó fallo por Gelman
El gobierno argentino manifestó ayer martes su satisfacción por el procesamiento con prisión de cuatro militares y un policía retirados acusados por el crimen de María Claudia García de Gelman en 1976.
"Es un gran paso adelante para el proceso de memoria, verdad y justicia que ha recibido en Uruguay nuevo impulso, tras la sanción de la ley que declaró imprescriptibles los crímenes de la dictadura que padeció", señaló el secretario argentino de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, en un comunicado emitido ayer.