SEBASTIÁN CABRERA
Tras un año cargado de confrontaciones en el terreno electoral, el gobierno y la oposición se sentarán en la misma mesa a dialogar a partir de mañana. Esta vez el objetivo es lograr acuerdos y no desencuentros.
Los miembros de la oposición en los cuatro grupos que funcionarán desde esta semana (seguridad, educación, energía y medio ambiente) aguardan con expectativa la búsqueda de acuerdos a mediano plazo con el oficialismo, aunque muchos piensan que el gobierno debe ser "mano" y proponer los temas, según un relevamiento de El País entre los partidos. "Primero vamos a escuchar", dijeron a El País varios dirigentes blancos y colorados, sobre todo en el grupo educativo.
En el Frente Amplio, en tanto, hablan de buscar temas de acuerdo y evitar a toda costa los asuntos donde -se sabe- habrá diferencias: "No hacemos esto para llenar el ojo". De los cuatro grupos creados, el de educación es el que aparece como el más complicado para alcanzar acuerdos debido a las diferencias por la aplicación de la ley de educación.
De todos modos, a priori reina el optimismo en los partidos, aunque no hay plazo estipulado, documentos previos ni seguridad de que se llevarán los acuerdos al papel. También hay incertidumbre respecto al destino de los grupos en el futuro: desde la oposición se entiende que estas comisiones harán el seguimiento de los temas respectivos durante los cinco años de gobierno del Frente Amplio. A la vez, todos saben que un complemento de lo que se acuerde en estos grupos será la integración de cargos en entes y servicios descentralizados, desde donde la oposición ejercerá el control.
Los grupos de seguridad, educación y medio ambiente empiezan a trabajar mañana a la hora 10 en el Palacio Legislativo. El grupo de energía lo hará el jueves, debido a que ya tuvo una discusión previa el lunes 28 de diciembre, cuando José Mujica dejó instalados los ámbitos. Mañana no se avanzará demasiado, aunque los técnicos y dirigentes sí se verán las caras e intercambiarán documentos.
El presidente del Frente, Jorge Brovetto, dijo a El País que "la agenda será abierta", aunque la coalición planteara a priori "los temas a discutir".
PRIORIDAD. "Vamos con el mejor ánimo y en primer lugar escucharemos al gobierno para conocer sus planes. Queremos alcanzar acuerdos, pero depende del gobierno. Acá ellos son mano y juegan", dijo a El País el diputado herrerista José Carlos Cardoso, que integra el grupo de educación.
El técnico Romeo Pérez, también del Partido Nacional y de la misma área, coincidió con la visión de Cardoso: "Tenemos una actitud realista pero constructiva, aunque no nos hacemos ilusiones exageradas. Ahora le toca hablar primero al gobierno en cuanto a qué quiere de los grupos y qué temas específicos pretende discutir, pero no tenemos que atenernos solo a lo que ellos establezcan".
Lo mismo opina el ex ministro colorado Jorge Sanguinetti, que integra el grupo de energía. "Primero tenemos que recibir la información del camino transitado y la documentación correspondiente. Luego daremos nuestra opinión, ya sea que estemos de acuerdo, tengamos diferencias o propuestas de alternativa", afirmó Sanguinetti.
PLAZO. Hay coincidencia general respecto a que cerca del 1° de marzo deben llegar los primeros acuerdos, aunque las comisiones sigan trabajando sin plazo. "En el Frente nos parece que este es un momento ideal. Las elecciones ya pasaron, las municipales no tienen nada que ver. Se puede trabajar en forma serena, evitando esa cosa tan humana de querer sacar ventaja electoral", opinó el diputado Jorge Orrico, miembro de la comisión de seguridad.
¿Y cuál sería el producto de los grupos? El diputado frenteamplista Juan Andrés Roballo indicó que la "vocación" es acordar políticas de Estado, que se concretarán en leyes, decisiones de ministerios o aspectos presupuestales. "No queremos que sean comisiones para llenarle el ojo a la oposición. Hay expectativa de frutos concretos a mediano y largo plazo", afirmó Roballo.
En la oposición hay quienes están preocupados por la ausencia de reglas claras previas. Es el caso del técnico colorado Germán Rama, que advirtió que "es todo nuevo y los resultados no pueden ser adivinados". Y apuntó: "Vamos con actitud abierta, de diálogo. Pero no hay nada definido y no hemos recibido por parte del gobierno ninguna definición ni documento previo".
En cambio, para el diputado frenteamplista Pablo Álvarez lo beneficioso del plan es que no hay demasiadas metas establecidas: "La mejor idea es no poner de antemano expectativas que luego no se puedan cumplir. Es muy bueno que los partidos se propongan discutir temas como la educación, por fuera del debate cotidiano".
El herrerista Cardoso coincidió que es bueno que no haya plazos, ya que "la idea es encontrar acuerdos sin tiempo". También nacionalista, Álvaro Lorenzo apuntó que no habrá consecuencias inmediatas: "Es un lugar para plantear cosas y reflexionar a largo plazo".
De todos modos, si hay interés de que el ámbito tenga cierto sentido debe haber "vocación del gobierno a aplicar en forma efectiva" los documentos consensuados que salgan de las comisiones, indicó el dirigente colorado Alberto Scavarelli.
"Para eso, el contenido del producto no debe tener demasiada generalidad ni ser un saludo a la bandera", concluyó.
Si fuera un torneo de fútbol, sería el grupo de la muerte: entre los más de 60 técnicos y dirigentes que integran los cuatro grupos interpartidarios se admite que el ámbito más complicado a la hora de buscar acuerdos será el de educación
De hecho, los miembros de ese grupo tienen diferencias de enfoque: los blancos quieren discutir cambios a la ley de educación; los del Frente creen que plantear eso de primera "bloquearía" la discusión.
El técnico nacionalista Romeo Pérez admitió a El País que "el grupo más difícil quizás sea el de educación, que involucra mayores desacuerdos por la ley y por la presión de los grupos corporativos". Y agregó que en el tema seguridad "hubo un acercamiento de posiciones en los últimos meses, a raíz de la presión de crecientes problemas de inseguridad".
La senadora frenteamplista Susana Dalmás coincidió en que será difícil la discusión del grupo educativo, aunque ella integra el de energía: "El planteo blanco de suspender la aplicación de la ley generó complicaciones. No creo que haya tantas diferencias de contenido, sí en los tiempos de aplicación".
En cambio, el diputado frenteamplista Pablo Álvarez dijo que, luego de estudiar los programas de los cuatro partidos, constató que "hay muchos temas en los cuales no debería ser difícil ponerse de acuerdo", ya que hay coincidencias "en el 90% de los puntos", como la necesidad de priorizar y atender la educación secundaria, avanzar en las escuelas de tiempo pedagógico extendido, descentralizar y flexibilizar las carreras universitarias o dotar a la educación técnica de mayor atención. "Pero existen diferencias conceptuales en materia de filosofía educativa y respecto a cómo llevar adelante algunas tareas", afirmó Álvarez.
El diputado frenteamplista admitió que sí habrá problemas si se ponen sobre la mesa los temas sobre los cuales ya se sabe que habrá diferencias. Ahí "se bloqueará el debate", opinó Álvarez.
BLOQUEO. "Es difícil arrancar un diálogo poniendo arriba de la mesa cosas que no se pueden resolver. No se puede pedir que se detenga la ley de educación, cuando esa ley significa muchas cosas. Y muchas ya se están implementando. ¿Qué cosa se pretende parar? Deberían ser más explícitos y discutirlo. Tal vez tengamos contradicciones", afirmó Álvarez.
El diputado dijo que tampoco pretende "esquivar el bulto", pero cree que no tiene sentido profundizar en temas "donde ninguna de las dos partes está dispuesta a ceder". De todos modos, no se cierra a discutir aspectos de la ley de educación.
A diferencia de su colega frenteamplista, Pérez explicó que, antes o después, el grupo deberá abordar la ley de educación, "que no fue consensuada y no entusiasma a todos los uruguayos". A su juicio, "una reforma educativa de fondo requiere un encuadre legislativo con el que se identifiquen todos". Explicó que no piensa "en borrón y cuenta nueva", pero sí hablar sobre cambios en la ley de educación. "¿Con qué alcance? Eso surgirá del trabajo del grupo", afirmó el técnico.
La convocatoria del oficialismo recomienda buscar los puntos de acuerdo. "Pero no se trata de lograr consensos marginales, sino consensos significativos. Es probable que en el punto de partida haya opiniones divergentes, pero el consenso es un punto de llegada", comentó Pérez.
El diputado herrerista José Carlos Cardoso indicó que en la primera reunión el Partido Nacional no "propondrá nada" porque ya pidió postergar la aplicación de la ley y hubo rechazo: "Así que no podemos seguir tirando al blanco".
A juicio del referente colorado Germán Rama, la educación es "un problema nacional" y no de partidos políticos. Según el ex presidente del Codicen, entre los temas a acordar está la edad de inicio de la educación preescolar, las escuelas de tiempo completo y la reducción de la repetición en Secundaria.
Cárceles, "bomba de tiempo"
Los delegados del Frente Amplio en la comisión de seguridad presentarán mañana un documento que toma como base la propuesta lanzada por el oficialismo en la campaña. Allí se afirma que debe haber "una política más fuerte en prevención, disuasión, represión y sanción". Se plantea duplicar los recursos presupuestales para el Ministerio del Interior, darle carácter nacional a la Guardia Republicana, disminuir en forma progresiva el servicio 222 y se habla de una reestructura del sistema de privación de libertad, entre otros puntos. El diputado blanco Álvaro Lorenzo dijo a El País que la presencia del futuro ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en la comisión "es un indicador de la consideración para este espacio". A juicio de Lorenzo, las prioridades deben pasar por el tema salarial de los policías y el servicio 222, las cárceles y el combate a la droga. "El Partido Nacional ha realizado planteos fuertes en seguridad en la campaña y el gobierno intentó pasar agachado, por ser un tema sensible que manejó mal. Como ya ganaron, no hay restricciones a tratarlo como se debe, porque no hay cuentas a cobrar", indicó. El colorado Alberto Scavarelli ubicó entre las prioridades la creación de "un instituto carcelario, con autonomía técnica, presupuesto propio y mecanismo de evaluación permanente". Además, indicó que el tema sanitario es una "bomba de tiempo" en las cárceles.
Caras conocidas
En el grupo de energía muchos técnicos ya se conocen las caras. Es que se tomará como base el trabajo ya realizado en una comisión interpartidaria que funcionó en este período en el ministerio. "Hay trabajo avanzado, no parece complicado llegar a acuerdos", dijo la senadora Susana Dalmás. Entre los temas a tratar estará el estudio de la energía nuclear.