EDUARDO BARRENECHE
Un proyecto de ley que endurece las penas a los hinchas violentos y prohíbe su ingreso a los estadios de fútbol es elaborado por el Ministerio del Interior. La iniciativa será presentada mañana en la Comisión de Seguridad del Deporte.
Fuentes del gobierno señalaron a El País que, con ese proyecto legislativo, la ministra del Interior, Daisy Tourné, pretende realizar ajustes a la ley de violencia en el deporte.
El borrador de ese texto, que es elaborado por el catedrático de derecho Jorge Zas, recoge recomendaciones realizadas por los representantes de la Jefatura de Montevideo en la Comisión de Seguridad en el Deporte, el jefe Néstor Artigas Lema y el coordinador ejecutivo de la Jefatura, Luis Mendoza.
Además del endurecimiento de las penas para los espectadores que generen desórdenes adentro o afuera de los escenarios deportivos, la iniciativa establece el derecho de admisión a los estadios de fútbol o canchas de basquetbol.
También dispondrá que todas las personas procesadas por riñas en estadios sean registradas en una base de datos de Policía Técnica. Hasta el momento, ese registro apenas incluía a los condenados por esos hechos. De esta forma, la Policía contará con un abanico más grande de espectadores con antecedentes de haber protagonizado enfrentamientos en los escenarios deportivos. Además, el proyecto de ley penalizará los actos de violencia en los estadios deportivos. Hasta el momento, las riñas y desórdenes son consideradas faltas.
Según las fuentes, al ser una falta, prescribe antes de que el hincha violento pueda ser llevado ante un juzgado de faltas. Ese tiempo transcurre mientras se realizan las citaciones de los espectadores que participaron en peleas.
El proyecto también tenderá a mejorar el sistema punitivo de las faltas con la creación de más fiscalías de faltas, afirmaron las fuentes.
En las anteriores reuniones de la Comisión de Seguridad en el Deporte, la Policía informó que la intención del Ministerio del Interior es realizar varios ajustes a la ley de violencia en el deporte.
Entre estas modificaciones a esta norma se encuentra la incorporación del Instituto del Niño y la Adolescencia del Uruguay (INAU) a la Comisión de Seguridad en el Deporte. El Ministerio del Interior entiende que esta institución puede realizar muchos aportes a la comisión porque conoce la situación de la minoridad en el país.
Las fuentes gubernamentales explicaron que, luego del partido jugado el 16 de noviembre pasado en Jardines del Hipódromo entre Danubio y Nacional, en los incidentes participaron decenas de hinchas, la mayoría de ellos adolescentes.
El proyecto de ley también pretende incluir como miembro en la Comisión de Seguridad del Deporte a la Intendencia de Montevideo. En este momento, la comuna asiste a la comisión como invitada. Sin embargo, la intención del Ministerio del Interior es que el municipio ocupe un rol preponderante, ya que una de sus funciones es habilitar las canchas desde el punto de vista edilicio.
LOCALÍAS. El miércoles 10, en una reunión mantenida en la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) con los clubes, el jefe de Policía Artigas Lema advirtió que la institución "no se va a arrogar" ninguna potestad que "no le compete" en relación con las habilitaciones de las canchas. Es decir, que no modificará el sistema de localías haciendo que la mayoría de los partidos se jueguen en el Estadio Centenario.
"Sí opinaremos sobre qué condiciones deberán tener los escenarios deportivos para que nosotros brindemos un servicio de seguridad", planteó.
Artigas Lema finalizó diciendo que estos requisitos se encuentran en el plan de seguridad firmado el martes 2 entre el Ministerio del Interior y la AUF.
Cooperativas de ómnibus pueden cortar los servicios al Centenario
Cooperativas de ómnibus advirtieron ayer a la Jefatura de Policía que no realizarán más servicios al Estadio Centenario si no se intensifica la seguridad para evitar ataques vandálicos a las unidades durante los partidos de fútbol, indicaron a El País fuentes policiales.
Según informaron las cooperativas de transporte a la Policía, por lo menos seis ómnibus sufrieron destrozos de vidrios y otros daños por acciones de hinchas violentos.
Las fuentes señalaron que varios de estos destrozos no fueron denunciados por dichas empresas de transporte.
Directivos de cooperativas afectadas se comunicaron ayer con autoridades policiales para tratar de armar hoy una reunión con el objetivo de una solución al problema de las pedreas a las unidades.
Según las fuentes, los transportistas también pretenden reunirse en breve con la Comisión de Seguridad en el Deporte del Ministerio del Interior, por entender que se trata de un tema vinculado a la violencia en los estadios de fútbol.
NORMAL. Por su parte fuentes de la empresa Cutcsa señalaron ayer a El País que no realizaron ninguna denuncia por las pedreas que sufrieron sus coches luego de finalizado el encuentro entre Nacional y Peñarol del domingo pasado.
Autoridades de la empresa indicaron que a un partido clásico se destinan unas 60 unidades y que es algo normal que unas cinco reciban pedradas en sus vidrios.
Otro hecho que genera malestar entre los transportistas son las rapiñas que otra vez vuelven a asolar a los ómnibus cuando transitan por avenidas y calles de barrios de escasos recursos económicos.
Un pago diferencial al 222
El jefe de Policía de Montevideo, Néstor Artigas Lema, reconoció el miércoles 10 en la AUF que los policías concurren "desmotivados" a cumplir el Servicio 222 en las canchas. Además de recibir insultos de los espectadores, muchos agentes deben abandonar custodias más tranquilas para brindar seguridad en un estadio lleno de hinchas, muchos de ellos hostiles. Artigas Lema dijo que le propuso a la ministra Tourné el cobro diferencial de un Servicio 222 para el fútbol y el basquetbol. "Sería una forma de motivarlos", dijo.