LUCIA BALDOMIR
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) llamó a licitación para otorgar la concesión del predio en donde se encuentra la Quinta de Santos. Según se explicita en el pliego el objetivo es "equipar la zona con espacios que sean soporte de actividades culturales, comerciales, turísticas y gastronómicas". Entre las posibilidades se incluyen las opciones de teatro, música, artes visuales, servicios de restaurante, salón de té, confitería y hasta el desarrollo de un "Parque Acuático conformado por un conjunto de piscinas para niños y mayores".
El llamado a licitación ha generado polémica en distintos sectores ya que se trata de un predio definido como parte del Patrimonio Nacional. Unos defienden tanto el edificio como el jardín, también considerado parte del patrimonio nacional, por ser uno de los únicos que conserva las características del siglo XIX (fue construido en 1870). Otros son partidarios de reciclar el predio embelleciéndolo con ornamentos contemporáneos.
Lo cierto es que hasta el momento, la residencia del Presidente General Máximo Santos, ubicada en la Avenida de las Instrucciones, ha pasado por una primera etapa de recuperación, cuyas obras fueron detenidas el 10 de febrero por la Comisión de Patrimonio Histórico Artístico y Cultural de la Nación por estar violando los valores patrimoniales. A pesar de esto, todavía se puede observar obreros trabajando en el predio.
La posible construcción de un parque temático, de acuerdo a lo permitido en el pliego de licitación, reinstala la polémica entre quienes discuten hasta dónde llegar con la transformación de la histórica quinta. En cualquier caso, el emprendimiento que se quiera realizar deberá contemplar la cercanía del edificio del Cottolengo Don Orione: el ruido puede perturbar la salud de los internos.
PRIMERA ETAPA. Los cambios en el lugar comenzaron en 1999 cuando la IMM dio un permiso de uso a los integrantes del Proyecto Kalibán para comenzar trabajos de relevamiento y acondicionamiento del lugar y así plasmar un proyecto cultural que incluía teatro en "espacios alternativos". En el 2000 un convenio entre la IMM y las empresas privadas Supermercados Disco del Uruguay S.A, DUNIS S.A y CASEY S.A. plasmó una donación por U$S 800.000 para una primera etapa de acondicionamiento general de la Quinta que incluyó obras de rehabilitación del parque y de las construcciones edilicias; equipamiento del edificio para montar espectáculos teatrales; creación de un fondo destinado a financiar emprendimientos escénicos y el "compromiso de la IMM a seguir autorizando el funcionamiento del Proyecto Kalibán en el predio".
De acuerdo con el proyecto las obras tendrían que haberse inaugurado en agosto del año pasado. Se espera que la primera etapa se finalice en los próximos meses.
Entre los trabajos que realizó la IMM, bajo la supervisión del arquitecto Rafael Cortazzo, estuvo la impermeabilización de azoteas y terrazas del edificio principal de la casona. También se pavimentó la terraza sobre las antiguas caballerizas y se eliminaron agregados devolviéndole al edificio su volumen original. Se repararon techos, se colocaron aberturas, repararon revoques, se realizó un nuevo piso y se pintó la totalidad del edificio en su color rosado original.
Pero el 10 de febrero de 2004 la Comisión de Patrimonio Histórico Artístico y Cultural de la Nación mandó detener las obras, según expresó en los informes remitidos a la Intendencia de Montevideo, porque las mismas no se estaban haciendo de acuerdo con lo que la comisión entiende que debe ser el tratamiento de un monumento histórico.
En este sentido, fuentes de la comuna expresaron que en muchos aspectos del conflicto sobre la restauración del patrimonio "lo que para el intendente estaba bien es lo que para la Comisión de Patrimonio estaba mal". También reconocieron que el tema se ha vuelto "problemático" por el enfrentamiento entre los conservadores y quienes quieren agregarle estructuras contemporáneas al predio, acentuadas con el llamado a licitación y la posibilidad de crear un Parque Acuático.
VECINOS. Los vecinos de la Quinta de Santos son los más entusiastas para una pronta apertura del predio al público. Washington González, secretario del Centro Comunal Zonal 13 dijo que: "Con la licitación, Montevideo recupera un espacio público que es patrimonio de la ciudad y que estaba abandonado. El interés es que la Quinta se ponga en manos de quien la pueda gestionar prestando servicios públicos". Por otro lado, Susana Iglesias, secretaria ejecutiva de la Comisión especial permanente del Prado expresó: "Se trata de un valor de jerarquía que tuvo problemas de enfoque pero que es necesario el llamado a licitación porque el predio hace más de 15 años que está en situación de abandono y es importante que vuelva a tomar vida".
Rosa Vidarte, edil de la Junta Local y miembro de la Comisión formada para elaborar el pliego de licitación comparte la ilusión de ver el predio abierto al público pero resaltó algunos problemas que se le presentaron a la comisión a la hora de elaborar el proyecto. "Nos interesa que tenga actividad cultural. Hasta el momento los muchachos del Proyecto Kalibán han hecho una experimentación muy creativa y han trabajado mucho. Pero en la comisión no nos quedó claro cómo encarar el tema del proyecto. Creo que la empresa que se haga cargo tendrá que tener un rédito económico para mantener el espacio pero también manejarse con el grupo Kalibán, que hasta el momento ha trabajado de forma honoraria. Tampoco creo que ellos estén en condiciones de presentar un proyecto que sea redituable para el mantenimiento del predio. De todas formas, no es obligatorio que ellos deban trabajar allí".
Mientras el conflicto y las obras seguían adelante, el Proyecto Kalibán no dejó de funcionar llevando al público obras teatrales de distinto tipo, algunas distinguidas con premios Florencio Sánchez. Respecto de la licitación y el futuro de su proyecto Alberto Quintela, del Proyecto Kalibán dijo: "Necesariamente hay un convenio de patrocinio que fue firmado el 1º de diciembre de 2000 que yo entiendo que la Intendencia va a respetar porque es un dinero de las empresas que tiene por objeto recuperar el espacio y además están interesados en que el proyecto Kalibán sea el gestor cultural, cosa que se tiene que respetar. Por otro lado el proyecto Kalibán como tal viene cumpliendo etapas y objetivos abriendo la quinta al público desde 1999. Por otro lado, sea cual sea el llamado a licitación no se debe de perder de vista que el objetivo primordial del espacio es uno cultural y que debe estar abierto al público con programas culturales calificados. Además eso es un pulmón verde de la ciudad que es patrimonio histórico y patrimonio vegetal y ningún llamado a expresiones de interés ni ningún llamado a licitación lo puede dejar de lado".