La ciudad natal y bastión de Saddam Hussein, Tikrit, a 180 km al norte de la Bagdad, sigue fiel al ex líder iraquí, que nació aquí hoy hace 66 años, mientras la capital de Irak quiere borrar sus huellas, festejando la fecha de su aniversario con mofas y burlas.
"Feliz Cumpleaños, Saddam Hussein", "Saddam, te queremos", se puede leer en las paredes de Tikrit, una ciudad de 100.000 habitantes. Algunos de estos mensajes anónimos fueron luego borrados de las paredes por soldados estadounidenses, que se tomaron esta ciudad el 14 de abril pasado.
Durante las tres décadas del reino de Saddam Hussein, de quien no se sabe si está vivo o muerto, Tikrit fue escenario de festividades gigantescas, en honor a su jefe. Pero este año, la ciudad no hizo ningún preparativo para esta fecha.
"Saddam es irremplazable", afirma en Tikrit un ex soldado iraquí, agregando que fue Hussein "quien nos dio todo, la vida, la seguridad y la estabilidad". "Vamos a vencer a los estadounidenses, no nos convertiremos en una nueva Palestina", amenazó. En otra pared de la ciudad natal de Hussein se podía leer una consigna contra el presidente de Estados Unidos, George W Bush.
En cambio, en Bagdad, el tono fue otro, y el miedo a expresarse fue marcado.
"Este aniversario es un día negro, y la voy a celebrar eliminando todas las huellas de Saddam que encuentre", dijo en la capital iraquí Haj Jaber, representante de un laboratorio farmacéutico turco.
"Hasta ahora, cuando alguien habla de Saddam, miramos a diestra y siniestra para saber si no estamos siendo escuchados. Saddam se fue, pero no estaremos tranquilos hasta que no lo agarren", dijo a la AFP Ali Hamid, que trabaja diseñando escenarios para el teatro.
En el suburbio chíita de Sadr City (ex Saddam City), de 2 millones de habitantes, una muchedumbre recordó el aniversario de Hussein ridiculizando a un asno que para ellos encarnaba al derrocado jefe de Estado iraquí, ofreciendo flores y pasteles al animal.
El organizador de esta ceremonia es Hassan al-Hussein, de 27 años. Un grupo de jóvenes aplaudieron cuando un hombre sembró en la espalda del asno un árbol plástico y un letrero que decía "el 28 de abril es tu aniversario, tú eres el vencido".
"Por la primera vez en mi vida, no voy a estar obligado de asistir a las ceremonias de aniversario de Saddam. Era un dictador, pero no era más que un asno a la cabeza de Irak", declaró Alí, un iraquí de 24 años.
Agregó que, antes en esta fecha, la mayoría de iraquíes "simulaban estar felices cada año para el aniversario de Saddam, siemplemente porque tenían miedo", agregó.Pero no todos tenían ganas de tomar a burla al ex líder de Irak.
"Francamente, tengo otras cosas en la cabeza", dijo Hassan Khousai, de 35 años. "Nosotros queremos garantizar nuestros derechos como chíitas, y queremos un gobierno iraquí para Irak".
Otros parecen aún tener miedo de expresarse. "Quizás es bueno que (Hussein) fue derrocado. Pero con él, teníamos suficiente para comer, y ahora es el caos", se queja Samia Aziz, quien lanza miradas inquietas a su alrededor.
"Muchos creen que Saddam está aún vivo y que va a regresar, quizá hoy mismo, para su cumpleaños", dijo Mohamed al-Hussein.
En la capital iraquí, que fue hoy escenario de una reunión de representantes de la ex oposición iraquí convocados por Estados Unidos, para tratar de delinear el futuro del país, miles de chiítas se manifestaron para exigir un "Congreso nacional".
En la muchedumbre se escuchaban gritos de "No a Saddam, sí al Islam".
Esta es la primera reunión de la oposición en la capital iraquí desde la toma de Bagdad.
AFP