Tras la mediación de la Dirección Nacional de Trabajo, empresarios y trabajadores del supergás llegaron ayer a un acuerdo. Las medidas sindicales, adoptadas en la noche del jueves, fueron suspendidas y no peligró el suministro del combustible, aunque en algunos barrios no se tomaron pedidos durante la tarde de ayer.
El conflicto se inició porque los trabajadores reclamaban a la empresa Ducsa -distribuidora de Ancap- el cumplimiento de los convenios salariales. También protestaban por la suspensión del contrato de un fletero en Riogas.
El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, comentó a El País que durante la reunión se acordó que Riogas suspenda el contrato del trabajador tercerizado hasta el 29 de agosto y posteriormente será reintegrado.
El presidente de Riogas, Pablo Cardelino, indicó que la medida se tomó porque "se habían registrado incumplimientos".
"Los incumplimientos ameritaban la suspensión pero se negoció", aseguró. De todas formas el documento firmado ayer deja constancia que de haber nuevas irregularidades "se procederá a la rescisión del contrato sin más trámite".
En tanto, con la empresa Ducsa se acordó el cumplimiento del convenio. El jefe de Producto, Javier Bebanz, reconoció a El País digital que la empresa no estaba cumpliendo "completamente" los convenios salariales.
"Ducsa ha tenido algún problema para implementar los acuerdos. Había temas importantes que nos quedaban por ajustar, pero damos las garantías de que vamos a cumplir ", explicó Bebanz.
El suministro de supergás fue garantizado por las empresas y el ministro. Afirmaron que el corte en las plantas "no fue grande".