Al asumir ayer como nuevo director Nacional de Aduanas, Héctor Nilo Pérez remarcó que trabajará "calladamente" y con "perfil bajo". Su antecesor, Víctor Lissidini, fue saludado públicamente por el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, con un escueto "agradecimiento por los servicios prestados".
Pérez (37), quien ayer se reunió durante la tarde con Lissidini en la sede de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), se desempeñaba como asesor presidencial, experto en asuntos informáticos, dirigió el Comité Nacional para la Sociedad de la Información, y participó en la creación del programa de Conectividad Educativa.
Como reconoció durante una breve conferencia de prensa, poco conoce sobre la dirección del organismo aduanero.
En la sede del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Atchugarry saludó al saliente Lissidini y al entrante Pérez. Al primero, que durante toda su gestión tuvo una alta exposición en los medios de comunicación, el ministro le agradeció "los servicios prestados", y en sus breves comentarios recordó que "tuvo que asumir (la titularidad de la DNA) en un momento difícil para todo el país". Lissidini comenzó su gestión a fines de febrero de 2002.
Al segundo, le garantizó "todo el apoyo del Poder Ejecutivo", y "toda la libertad de realizar el trabajo que el país espera que se haga con la Aduana: más moderna, más profesional, totalmente ajustada a los principios de derecho". Y en esa línea, remarcó que esos principios deben ser exigidos "en los procedimientos internos".
Luego del acto, Pérez dijo que en rueda de prensa que aspira lograr "una aduana profesional, seria, sana". Si bien sus declaraciones fueron breves, y dijo que no le corresponde "hacer comparaciones" entre la gestión que llevará adelante y las anteriores, advirtió: "En lo que a mí respecta, personalmente, soy de bajo perfil".
"Vamos a seguir trabajando muy duramente, muy calladamente", afirmó. Según fuentes oficiales consultadas por El País, la alta frecuencia con que Lissidini aparecía en los medios de comunicación no era vista con buenos ojos por algunas autoridades del Poder Ejecutivo.
El ex director, no obstante, continuará en la órbita del MEF, al frente del programa Exporte Fácil, que él mismo creó junto a las cámaras empresariales. Lissidini tiene "clara vocación" para esa tarea, en opinión de Atchugarry.
Pérez, en tanto, admitió que fue "totalmente imprevisto" su nombramiento, y que por lo tanto la propuesta lo tomó por sorpresa. De todas formas, subrayó: "Formo parte de un equipo de trabajo, y como tal me siento honrado de que el presidente y el ministro me hayan pedido esta tarea".