ANDRÉS LÓPEZ REILLY
Las restricciones a las grandes superficies hicieron que en un contexto de fuerte recuperación del consumo las cadenas no abrieran nuevos locales. Las que lo hagan, deberán financiar en parte la reconversión de los pequeños comercios del barrio.
Intentando evitar que "el grande se coma al chico", existe desde hace algunos años en Montevideo un plan de mitigación de impacto para la instalación de grandes superficies comerciales. Sin embargo, un solo supermercado con estas características abrió en los últimos tiempos en la capital: el Devoto de San Quintín y Garzón.
Los supermercados que deseen instalarse en Montevideo deberán aportar el 10% del capital total de su inversión para un fondo compensatorio, destinado a la reconversión de pequeños comercios en su área de influencia.
Este subsidio se gestiona a través de Fundasol, una asociación civil sin fines de lucro que ganó una licitación convocada por la Intendencia. "Y ya ha tenido un impacto positivo en la zona", aseguró a El País su gerente general, Jorge Naya.
Los comercios beneficiados con el dinero aportado por las grandes superficies deben reintegrarlo después, aunque pueden hacerlo en cuotas y sin pagar los intereses. Los préstamos tienen un tope de aproximadamente $ 40.000, aunque también hay subsidios menores y no reembolsables.
PRIMERA EXPERIENCIA. La experiencia con el Devoto de Paso Molino acaba de cumplir un año, aunque esta "gran superficie" fue habilitada en la anterior administración municipal. En primer término se iba a colocar allí un supermercado Disco, aunque luego se optó por un Devoto, que pertenece a la misma marca.
Según explicó a El País el director de la Unidad Pymes de la Intendencia Municipal de Montevideo, Gabriel Chevallier, "desde la crisis de 2002 todas las empresas de gran porte que tenían pensado hacer inversiones retrasaron o congelaron algunas medidas de ampliación o crecimiento en función de ver cómo iba a darse el panorama de crecimiento en la economía en general".
"Cuando se decidió llevar adelante el programa, se hizo a un 50% de lo que estaba aprobado originalmente", dijo Chevallier, para que el impacto fuera menor en las grandes superficies.
En este caso, el fondo obtenido se destinó a un programa de capacitación y mejora de la gestión de las empresas a cargo de Fundasol y a la recuperación de las fachadas de los pequeños comercios. El programa sigue vigente, pero a un año de funcionamiento ya existe una primera evaluación "positiva".
"Incluso hubo instalación de nuevos emprendimientos en la zona, porque se está reconociendo que ahora hay una atracción en un barrio que a todas luces estaba totalmente deprimido en años anteriores. El supermercado amplió y mejoró la oferta existente, lo cual convoca a público de sitios aledaños, que no tenían servicios similares, a consumir en la zona", indicó Chevallier.
"Pero además, mejoró toda la infraestructura vial. La parte privada, es decir Devoto, agregó luces, movimiento y seguridad, con lo que mejoró la calidad de vida. Cuando hay más seguridad, uno puede dejar el automóvil e ir de compras a una zona en la que hay más tranquilidad", subrayó el director de la Unidad Pymes de la IMM.
SOLICITUDES. Actualmente no hay ninguna multinacional que tenga intenciones de instalarse en Montevideo, aunque Chevallier no descartó que puedan ser aprobados otros emprendimientos locales "en casos excepcionales".
La instalación de las grandes superficies debe contar con el aval de una comisión especial integrada por el Ministerio de Economía (que la preside), la IMM, Cambadu (en representación de los pequeños y medianos empresarios) y representantes de los consumidores como la Liga de Amas de Casa.
La Unidad Pymes de la Intendencia ocupa la secretaría técnica de la comisión, pero no tiene derecho a voto.
Este colectivo es el que resuelve a favor o en contra de recomendar al intendente que apruebe la instalación de una nueva superficie comercial.
El jefe comunal puede negarse, porque la ley así lo habilita, aunque lo normal es que se pronuncie en el mismo sentido que la recomendación de la comisión.
Según datos de la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) a los que accedió El País, desde mediados de 2003 hasta el presente, sólo Devoto levantó un local "desde cero" dentro de Montevideo.
En el Interior fue Ta-Ta la única cadena que levantó locales en ese período: uno en Artigas en octubre de 2004, otro en Colonia en diciembre de 2006, siguió Rivera a principios de agosto de 2007 y nuevamente en Artigas en el mes de diciembre del año pasado.
IMPACTO. Entre los comercios cercanos a Devoto que fueron beneficiados por el fondo compensatorio se encuentran el salón de fiestas de Agraciada 4293 Bis; el salón "Nicolás" del mismo rubro, de Manuel Herrera y Obes 4310, y la peluquería "Julio Vique" de Illescas 5236.
"Hay aproximadamente media docena de comercios beneficiados", apuntó Naya, quien además es el coordinador general de la Red Pro Pymes.
En unos 40 días, se conocerá el resultado de una encuesta de impacto socioeconómico realizada por una consultora privada, a un año de vigencia del programa. "Yo, más que hablar de mitigación del impacto, prefiero hablar de aprovechamiento de las oportunidades comerciales", puntualizó el gerente general de Fundasol.
En la página web de esta organización se señala además que las micro y pequeñas empresas de la zona de Belvedere y Paso Molino pueden disponer de "recursos no reembolsables" para mejoras en la iluminación, refacciones menores y pintura de fachadas por "un máximo de US$ 300 por beneficiario".
En algunos casos, sorprende la distancia a la que se encuentran los comercios beneficiados con respecto a San Quintín y Garzón.
Por ejemplo, la peluquería "Julio Vique" está a más de dos kilómetros de distancia. Chevallier explicó que "la ordenanza vigente sobre el impacto socioeconómico de las grandes superficies señala que si ésta tiene 3.000 m2 de área útil, la influencia se mide en un radio de 7.000 metros".
Norma "dura" para supermercadistas
El presidente de la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) y director de Multiahorro, Fernando Vieites, dijo que aunque hay margen para seguir creciendo, la reglamentación para instalar grandes superficies "es bastante dura". Vieites se quejó además porque el trámite de ampliación, que debe durar 20 días, a su empresa le demandó 20 meses.
Casi el 20% de la población activa de la capital trabaja en tareas relacionadas con el comercio, sector que contribuye a generar el 10,5% del valor agregado bruto departamental.
En la última década la consolidación de los shoppings cambió la modalidad de compra y pautó la desaparición de pequeños locales en las zonas céntricas. Este cambio impulsó a los comerciantes desplazados a unificar esfuerzos e implementar estrategias de marketing para conservar a sus clientes. Los tradicionales locales de la avenida 18 de Julio se unieron en el Grupo Centro y otro tanto hicieron los de la Unión y los de Paso Molino. Existen en Montevideo cinco centros comerciales que en conjunto nuclean 588 locales.
Su área total alcanza los 79.023 metros cuadrados y recibe la visita mensual de más de 3.500.000 personas.
Montevideo y Canelones cuentan con 27 emplazamientos de grandes superficies y más de 300 supermercados, al tiempo que existen unos 2.700 puestos de venta en ferias vecinales y varios cientos de restaurantes.
En el rubro frutas y verduras, por ejemplo, los supermercados y autoservicios abarcan el 24% de la demanda, las ferias 38%, los almacenes y puestos de barrio 30% aproximadamente, y la industria gastronómica el 8%. Las grandes superficies disputan entre 20 y 30% del mercado.
El crecimiento se estancó en los últimos años: sólo un local abrió en Montevideo.
Quejas por instalación de un súper en Trinidad
La cadena de supermercados Ta-Ta presentó una propuesta para instalarse en la ciudad de Trinidad (Flores). El proyecto fue aprobado por la comisión departamental que por ley debe pronunciarse sobre su instalación, y la Junta Departamental tiene a estudio un decreto para establecer en que zonas podría ubicarse este tipo de proyectos y en cuales no.
"Pese a que se dieron todos los pasos legales, hay descontento. No está solucionado qué pasará con los 10, 15 o 20 pequeños comercios que se fundirían al instalarse el supermercado", señaló el diputado Horacio Yanes (Nuevo Espacio), que acompañó a los pequeños comerciantes y distribuidores que fueron a la Junta a plantear sus objeciones.
"Me pidieron que vaya porque estamos trabajando en medidas que regulen y controlen más que lo actual". Por ejemplo, otras legislaciones definen medidas como destinar un porcentaje de la inversión a un fondo que compense a los pequeños comerciantes afectados, contratar a los damnificados dentro de la plana del supermercado, o que se les reserve un lugar para su actividad comercial, contó.
Más allá de los proyectos de reforma de la legislación nacional, Yanes opinó que también debe impulsarse "una cultura de defensa del comercio de cercanía. Yo le digo a la gente que se imagine su barrio sin los pequeños comercios, farmacia, zapatería o almacén, que le salvan cuando le falta algo".
"Además, queremos impulsar estrategias de unión de los pequeños comerciantes, porque no pueden quedarse en como hacían las cosas hace 50 años, tienen que crecer", añadió. "Ellos directamente rechazan que se instale, nosotros queremos tener una mejor regulación", señaló.