La firma sueco-finlandesa Stora Enso amplió sus operaciones en Brasil con la compra de una fábrica de papel. Stora Enso afincó inversiones en Uruguay, donde antes de fin de año espera definir el lugar donde emplazará otra planta de celulosa.
Un despacho fechado en Helsinki de la agencia Bloomberg da cuenta de la adquisición de la planta de la International Paper Inc. por 415 millones de dólares.
Con la compra de la fábrica, la fir- ma obtendrá asimismo un aserradero y unas 50.000 hectáreas de campo forestado que sumará a sus cuadros de producción.
"El objetivo estratégico de esta adquisición es fortalecer nuestra presencia en el mercado latinoamericano mediante la producción de papel en Brasil", dijo a la agencia el director general de la firma, Jukka Harmala. Stora Enso es una de las mayores productoras de papel en el mundo. La compra de esta nueva planta supuso una suba del 0,7% de sus acciones en el mercado bursátil de Helsinki.
La firma International Paper informó ayer, asimismo, que el mercado de papel recubierto alcanzó en 2005 ventas por valor de 230 millones de dólares en el mercado brasileño.
Stora Enso está presente en Brasil con la fábrica de pulpa de celulosa Veracel Cellulose, empresa conjunta con la firma brasileña Aracruz, cuya planta está ubicada a unos 850 kilómetros al noreste de Río de Janeiro.
El viernes pasado, Stora Enso anunció sus planes de comenzar la plantación de seis millones de pinos en el este de Durazno. Allí adquirió cinco mil hectáreas que serán volcadas a la forestación y tiene el propósito de agregar 50 mil entre Durazno y Tacuarembó, para sumar a su producción.
Los representantes de la firma informaron que ya se están realizando los estudios necesarios para determinar en qué lugar se emplazará la futura planta de celulosa. Una de las zonas exploradas por la empresa es la localidad de Centenario, ubicada en los límites entre Durazno y Paso de los Toros, con costas sobre el río Negro. La población local tiene fuertes expectativas a este respecto.