Solo contra cuatro y sin chaleco

Crimen del policía. Jerarcas prometieron no abandonar a la familia Los autores del crimen del agente Danilo García en Lagomar siguen prófugos "Todo por $ 2.000", comentaban en el velorio

2007-12-12 00:00:00 400x400

CANELONES PATRICIA MANGO

El último acto del agente Danilo García fue intentar salvar a los remeseros de UTE. Ayer más de 400 personas fueron a despedirlo a Pando. El caso deja al desnudo las precarias condiciones del servicio policial.

En el semáforo de Alvear y Giannattasio dos motos de alta cilindrada encerraron a la camioneta de UTE. Iban dos hombres en cada una. Portaban escopetas y pistolas. Uno bajó de la moto y encaró a los ocupantes de la camioneta.

El agente García también se bajó, empuñando su arma de reglamento. No llevaba chaleco antibalas. Al menos dos de los delincuentes abrieron fuego contra el policía, que sólo atinó a gritarle a los remeseros -"¡váyanse!"- mientras se enfrentaba con los maleantes. No pudo detenerlos, los pistoleros consiguieron apoderarse del botín: $ 700.000. García cayó herido de muerte. En el Hospital Policial nada pudieron hacer para salvarlo. Los remeseros, afortunadamente, no sufrieron heridas.

Ayer en el velatorio una multitud de policías y familiares se congregó en silencio. Los sollozos de la viuda, que repetía "no es él, no puede estar muerto", era lo único que rompía el mutismo. Pero en los pequeños grupos de uniformados que se agolpaban en la puerta de la empresa Salhon el comentario por lo bajo era unánime: "todo por 2.000 pesos". García cumplía un servicio 222 para el local de UTE en Ciudad de la Costa.

Había decidido no ir a ver a sus padres en Artigas porque "tengo que hacer 222, se vienen las fiestas", le había comentado pocos días antes a su mejor amigo, el agente Armando Larrañaga. García era el único policía de custodia para la remesa, y ni siquiera llevaba chaleco.

El propio jefe de Policía de Canelones, Sergio Guarteche, reconoció las condiciones de extrema precariedad en que los policías cumplen este tipo de servicio.

"Se maneja así por la escasez de funcionarios", admitió el jefe policial. Y no pudo evitar dar rienda suelta a su dolor: "es un acto de barbarie cometido por una lacra social que pretende imponer la subcultura de violencia en una sociedad que quiere vivir en paz".

Guarteche aseguró que, luego de hablar del tema con el subsecretario Ricardo Bernal, obtuvo la certeza de que el Ministerio no dejará a la familia desamparada. Es posible que se le consiga trabajo a la viuda del agente policial.

Inconsolables. Su mejor amigo, el agente Armando Larrañaga, ingresó junto a García al cuerpo de Policía Montada hace 17 años.

"No podés creer estas cosas, cuando entrás a la Policía sabés que te puede pasar algo, pero en la diaria no lo pensás, estás en otra cosa", dijo Larrañaga. Con García eran la dupla permanente en la organización de partidos de fútbol y comidas de camaradería para los 25 integrantes de la Montada. Para este sábado preparaban la despedida del año. Ayer ninguno de ellos quería hablar.

Larrañaga recuerda que apenas un día antes había estado hablando con sus compañeros para cambiarle la guardia a Danilo. Quería llegar más temprano a su casa. La razón: hoy es el cumpleaños de su esposa.

El veterano agente baja la cabeza y agrega: "los que te hicieron esto, negrito, no te sacaron de la Montada, te enviaron al cielo y allá vas a formar un `turnazo`". Cuando llegó el momento de despedirse de su amigo, Larrañaga soltó: "Mientras exista la Montada vos vas a estribar todo el pie".

Reclamos. Cuando la ministra del Interior, Daisy Tourné, llegó al velatorio, un policía pelirrojo rompió formalidades y se acercó. Le tomó la mano a la ministra y le dijo: "¿Cuántos policías más tienen que morir?".

Se trataba del agente Jorge Molina, dirigente del sindicato policial, que aprovechó para hacer sus reivindicaciones.

"La señora ministro me dijo que estaba destrozada y que íbamos a hablar (luego)", contó el propio Molina poco después. "Han prometido varias legislaciones en que la Policía iba a cambiar. Los policías ya no dan más, a los señores legisladores les pedimos que traten de tomar conciencia de que tienen una Policía totalmente destrozada, totalmente mal paga y no sólo eso, no tienen respaldo jurídico", planteó Molina.

Paralelamente, también los vecinos de la zona donde ocurrió el violento atraco llevaron sus reclamos por mayor seguridad al Ministerio del Interior. La reunión fue con el subsecretario Ricardo Bernal.

Según anticiparon los propios vecinos antes del encuentro, uno de los planteos que pensaban poner sobre la mesa era que se destinara más personal para tareas de patrullaje, mayor apoyo logístico y de infraestructura y que los patrulleros dejen de cumplir "servicio" de ambulancia, para realizar las tareas que deben cumplir.

El Ministerio del Interior comienza a reforzar a partir de hoy mismo el personal en todas las zonas costeras y turísticas del país. La Costa de Oro recibirá, en el marco del plan "Verano Azul", un importante apoyo que podría extenderse más allá del final de la temporada.

Tesonero, familiero y peñarolense

Danilo García llegó a Canelones desde Artigas, donde nació, "sin nada" y en base a "tesón" formó su propia familia: su mujer y sus dos hijos, de 13 y 14 años. Hizo su casa en la ruta 101, a la altura de Barros Blancos con lo que ganaba de guardias para "tener un peso más", contó su amigo Armando Larrañaga. García tenía un "espíritu fuerte", era honesto y "moría" por su familia. "Era un tipazo. Nunca tuvo problemas con nadie", dijo. Se sumó a la Policía Montada hace 17 años. Era un hombre que llegaba a trabajar "serio" y fanático de Peñarol.

La cifra

$ 53 es lo que cobraba el agente Danilo García por hora de servicio 222. Realizaba un promedio de 120 a 150 horas por mes.

Murieron 6

El agente Danilo García, asesinado el lunes pasado, fue el sexto policía que perdió la vida a manos de delincuentes en lo que va del año, según fuentes del Ministerio del Interior.

Si bien estos índices son bajos para la región, son cuatro muertes más que en 2006.

En noviembre, al conmemorarse el Día del Funcionario Muerto en Cumplimiento del Deber, el presidente del Círculo Policial, Ernesto Carreras, dijo a El País que el aumento de la violencia se debe en parte al consumo de pasta base.

El Día del Funcionario Muerto en el Cumplimiento del Deber se conmemora desde 1933 en Agraciada y Zufriategui, donde fallecieron cinco policías asesinados por delincuentes.

Desde ese año hasta entonces son 310 los policías muertos en acción.

El presidente y la ministra no hablaron del asunto

La ceremonia de clausura de cursos en la Escuela Nacional de Policía no fue igual que las anteriores. No hubo discursos, sólo fueron entregados los premios a los cadetes egresados como oficiales subayudantes y licenciados en seguridad pública. Durante la ceremonia se realizó el clásico "toque de silencio". Al acto concurrió el presidente Tabaré Vázquez, que partió del lugar sin hacer ningún tipo de declaraciones. Tampoco lo hizo la ministra del Interior, Daisy Tourné, que luego de la ceremonia se trasladó a Toledo para un acto similar en la Escuela Militar. En el sepelio del agente asesinado Tourné eludió a periodistas de televisión que se aproximaron con la intención de tomarle declaraciones. "Sean respetuosos", reclamó uno de los asistentes de la secretaria de Estado. El subsecretario Ricardo Bernal permaneció en el entierro del policía y no asistió a la ceremonia.

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