CONTROLES EN LA FRONTERA

Ola de autos en Río Branco pese al cierre de fronteras; bloquearon 100 vehículos en dos días

Muchas personas llegan hasta el Puente Internacional Barón de Mauá sin saber de la medida tomada por el gobierno para intentar frenar el exponencial aumento de casos positivos de COVID-19.

Larga fila de vehículos en el puente Mauá. Foto: Néstor Araújo
Larga fila de vehículos en el puente Mauá. Foto: Néstor Araújo

Las fronteras están cerradas desde el lunes. Sin embargo, desde Brasil siguen intentando cruzar para llegar a los free shops de Río Branco. Algunos se la juegan a burlar los controles y evitar mostrar sus documentos, pero “no pueden”, sostienen desde la Prefectura Nacional Naval de esta ciudad del departamento de Cerro Largo, que limita con la brasileña Jaguarão y con la que se comunica a través del Puente Internacional Barón de Mauá. Hay otros que llegan hasta ahí sin saber de la disposición tomada la semana pasada por la Presidencia de la República, para intentar frenar el exponencial aumento de casos positivos de COVID-19.

“No podemos entrar”, dijo con decepción un brasileño que intentaba pasar por el puente. El hombre provenía de Bagé y luego iba a trasladarse a Lago Merín. “No sabíamos nada, ahora debemos retornar y nos quedaremos sin vacaciones”, señaló. Se trata de un matrimonio con dos nietos. Habían alquilado una casa por 20 días en ese balneario de Cerro Largo a 19 kilómetros de Río Branco.

“Nosotros veníamos de compras a los free shop, pero debemos retornar”, dijo en tanto una ciudadana brasileña que pretendía entrar en un automóvil Chevrolet empadronado en Caxias do Sul.

Fueron aproximadamente 50 los vehículos de ciudadanos brasileños que ayer y anteayer fueron interceptados sobre el puente Mauá (100 en total).

Se les prohibió el ingreso por no contar con certificado de residencia de este lado del puente.

Pueden pasar a Uruguay.

Pese a estar cerrada la frontera con Uruguay, unos 4.000 vehículos ingresaron ayer desde Brasil a través del Puente Mauá.

Parecen muchos, pero no lo son. Ese es el número de coches que a diario cruzan hacia Uruguay por allí y que ahora tienen permiso para seguir haciéndolo por contar con certificado de residencia en Jaguarão.

Desde la Prefectura informaron a El País que el tránsito se ha enlentecido por los estrictos controles. La situación se complica aún más porque esos 4.000 vehículos que pueden entrar a Río Branco lo hacen dos veces al día, ya que al mediodía vuelven a Jaguarão para almorzar en sus hogares y luego regresan a Río Branco a trabajar. Esto sin contabilizar los taxímetros, camiones de los fleteros o motos.

Larga fila de vehículos en el puente Mauá. Foto: Néstor Araújo
Larga fila de vehículos en el puente Mauá. Foto: Néstor Araújo

“Solo pueden venir a Uruguay los brasileños que residen en Jaguarão”, dijo el jefe de la Dirección Nacional de Migraciones de Río Branco, William Benítez. Y agregó: “Es una suerte que no se haya cerrado el puente. Aunque no se puede cruzar salvo excepciones”.

“Todos los días brasileños intentan ingresar a Uruguay en forma ilegal, y el atractivo son los free shops. Nos centramos en cuidar que no lleguen personas de otras partes de Brasil, porque esas tiendas son un gran atractivo. Tenemos que ser muy rígidos, sobre todo por el aumento de casos de coronavirus en Río Grande del Sur”, sostuvo.

El teniente coronel Óscar Medina, jefe del Regimiento 7mo. de Caballería de Río Branco, también manifestó que se incrementaron los controles. “Hemos incorporado dos puestos más en la ruta, además del que tenemos en el paso de frontera”, indicó.

En caso de constatar una irregularidad, “nos comunicamos con el Ministerio del Interior y Migraciones”, dijo el jefe de esa unidad militar.

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