“SOY UN ENTUSIASTA DE ESTE PAÍS”

“Ojalá se siguiera el ejemplo de Uruguay”, aseguró Mario Vargas Llosa

El Premio Nobel de Literatura expresó su elogio a la democracia de este país y la consideró una excepción en la región.

Mario Vargas Llosa y Luis Lacalle Pou. Foto: Marcelo Bonjour.

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Con temple firme, el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, entró al salón del Sofitel anoche, lleno de gente, y como es habitual en él, no le tembló la voz.

Llegó a Montevideo luego de haber estado varios días en Buenos Aires para participar en la Feria del Libro, donde presentó “La mirada quieta”, su última producción sobre el novelista y político español Benito Pérez Galdós y donde participó de una cena anual de la Fundación Libertad junto a los expresidentes Mauricio Macri (Argentina) y Julio María Sanguinetti (Uruguay).

Ya en Uruguay, invitado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Económico (CED), y con la presencia del presidente Luis Lacalle Pou y otras autoridades nacionales y público invitado, Vargas Llosa lanzó su primera frase: “América Latina atraviesa un mal momento, un momento de crisis (...) en conjunto, el continente está profundamente equivocado”.

“En este momento, los países pueden elegir ser prósperos o quedarse atrás, el continente va en mala dirección”, agregó.

El intelectual repitió una y otra vez, como empecinado en querer hacer entender su mensaje, que muchos países de la región tienen la oportunidad de elegir libremente a sus mandatarios, pero se equivocan al hacerlo. “Son importantes las elecciones libres, pero es importante también votar bien, elegir el buen camino”, afirmó. Mencionó a los países de la región que han retrocedido en sus democracias, valores y oportunidades de progreso por haber hecho “malas decisiones” (en las urnas). Y en ese contexto de duro realismo o, quizás, pesimismo sobre América Latina, puso su mirada en Uruguay, cual excepción.

“Soy un entusiasta de Uruguay. Créanme que es maravilloso llegar y encontrarse con una democracia que funciona (...) un país donde las leyes funcionan y los gobiernos trabajan por la mayoría. Ese es el ejemplo que debemos seguir en América Latina”, señaló.

“Ojalá hubiera más ejemplos como el de Uruguay, desgraciadamente hay muy pocos. Uruguay representa, sin ninguna duda, un caso ejemplar”, reafirmó.

Modelos

Casi a modo de advertencia, Vargas Llosa apuntó que “el progreso está allí, al alcance”. Para eso consideró que habría que mirar a Europa. “El rumbo lo marca Europa”, donde hay buenas ideas, valores de libertad (...) el capitalismo fue reformado allí”, dijo.

Sin embargo, América Latina se ha empeñado a defender al socialismo que, a su entender, ha fracasado en todo el mundo. “No hay que defender doctrinas que han fracasado, que son la fuente de la corrupción hoy en día”.

En esa línea, puso su mirada en la Unión Soviética y la masacre cometida en un pequeño país (Ucrania). Sin nombrar a Putin, pero en clara alusión al presidente ruso, lo tildó de “demagogo”, e instó a apartarse de los “malos caminos”.

Comentó que el capitalismo triunfa en muchos lugares. Y en América Latina parecía que hacía un buen papel en Chile (país que jugó con asemejarse más a Europa que a América Latina), pero que finalmente no fue así. “Hay que corregir errores (del capitalismo, que sí funciona)”, afirmó.

País por país

Cual radiografía rápida, hizo una recorrida poco alentadora sobre la situación de América Latina.

“Mientras el peronismo esté presente, no hay esperanza para los argentinos”, dijo categóricamente. Observó que Argentina era casi un país del primer mundo y ahora se debate por la supervivencia. “La lealtad al peronismo es difícil de entender”, acotó.

El intelectual se hizo varias preguntas retóricas a lo largo de su discurso: se preguntó por qué el peronismo está tan arraigado en Argentina, por qué en Chile súbitamente había surgido tanta violencia en las calles cuando iba por un buen camino, por qué la gente elige el atraso y el quedarse atrás por sobre las libertades, por qué se vota mal, e incluso, “por lo peor” (refiriéndose a Perú).

Consultado por Agustín Iturralde (director ejecutivo del CED y moderador del evento), sobre las medidas liberales que ha adoptado el gobierno de Brasil y el impacto en la economía, Vargas Llosa aclaró su posición: “¿Brasil ha avanzado? No lo sé”. En todo caso, entiende que Bolsonaro no es un liberal, “no representa esa tendencia”, dijo.

El intelectual criticó el hecho que Bolsonaro se haya enfrentado a las vacunas contra el covid, “es un absurdo, un disparate, una absoluta irresponsabilidad (...) pero ha dejado un ministro de Economía magnífico”, opinó.

Marcó distancia del mandatario brasilero, aunque terminó diciendo: “Aun con sus payasadas (...) igual lo prefiero sobre Lula”.

Al respecto, se mostró asombrado de la admiración que despierta Lula en la gente; una admiración que sería infundada puesto que agudizó: “Lula inventó dos millones de trabajos, pero ¿dónde están?”. Eso, además de poner la lupa en el hecho de haber estado preso “por ladrón”, dijo.

“¿Han sentido la vergüenza que siento yo al escuchar al presidente de Perú? No podemos tener presidentes así y pensar en el progreso”, lanzó.

Sobre México, a su juicio, el país desvió su buen camino: “La subida de López Obrador -no nos engañemos- es una marcha atrás (...) México rueda a un populismo cada vez mayor y esa presidencia hace retroceder a lo más siniestro de la historia”.

Sobre Colombia, advirtió: “Si los colombianos votan mal en estas elecciones (mayo), América Latina se hunde”. Mencionó asimismo a Nicaragua, como una dictadura, donde ya no cabe la esperanza. “Y Venezuela no puede ser más dramática”, acotó.

Retóricamente, se preguntó: “Tiene algún futuro Venezuela, o Nicaragua? Ninguno”, se respondió. “Chávez hundió al país en la pobreza y falta de libertades. Habían empresarios que decían que había que votar por él, había mucha corrupción y así está Venezuela (...) “No hay un empobrecimiento tan grande” como en ese país, por la cúpula que gobierna.

“Ojalá América Latina dejara de equivocarse una y otra vez, y que siga el ejemplo de Uruguay”, insistió para concluir con esas últimas palabras.

Sentir la fuerte unión de América Latina

Mario Vargas Llosa destacó los aspectos en común que tienen los países latinomericanos, algo que apreció recién cuando se fue a vivir a París en 1960. No lo veía tanto cuando estaba en Perú, porque no habían tanta comunicación intra-regional en aquel entonces. Pero, desde el exterior, pudo apreciar las costumbres, cultura e historia común, los episodios de dictaduras que “arrasaron con nuestros países”, pero también “las grandes producciones literarias, orginales, las novelas ricas y diversas de Borges, Onetti, Cortázar, García Márquez”, destacó.

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