Tal como se especulaba en la víspera, el papa León XIV, que el martes pasado fue operado por un cáncer de pulmón y le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, fue dado de alta este sábado gracias a una recuperación más rápida de lo esperado.
Actores de la Iglesia Católica en Uruguay consultados por El País, en tanto, señalaron que los preparativos siguen avanzando de la manera prevista antes de la intervención del pontífice, que se espera arribe a Uruguay en menos de veinte días. También se mantiene incambiada la agenda, que incluye Montevideo, Florida y Paysandú.
Consultado por el viaje planificado del sumo pontífice por Uruguay, Argentina y Perú, previsto del 6 al 17 de noviembre, Stefano Margaritora, quien operó al Papa el 13 de octubre, confirmó que “no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje”.
Margaritora, catedrático de Cirugía Torácica en la Universidad Católica del Sagrado Corazón y director de la Unidad Operativa Compleja de Cirugía Torácica de la Fundación Policlínico Universitario Agostino Gemelli IRCCS, dijo en entrevista con Vatican News que León XIV recibió el alta por encontrarse “en unas condiciones clínicas absolutamente satisfactorias”.
“La reexpansión del pulmón después de la intervención está siguiendo los plazos previstos habitualmente. Por tanto, en términos generales, su estado es bueno”, especificó el cirujano del Papa, y apuntó que “dado que ya ha transcurrido casi una semana”, el papa “podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más”.
“En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, enfatizó el médico.
El alta
En medio de una nube de periodistas, fieles y curiosos e inmensa expectativa, apenas pasadas las 15.30 locales, así como el martes pasado había ingresado por la puerta principal del hospital Gemelli, caminando, con rostro sereno, reapareció por el mismo lugar para salir, en medio de aplausos. “¡Viva el Papa!”, gritaba la gente, mientras él, con buen semblante, caminaba y saludaba con cariño a enfermos y familiares que le entregaban cartas y regalos e intentaban inmortalizar una imagen con su celular. Cuando una periodista le preguntó, en inglés, cómo estaba, muy tranquilo contestó: “Mejor, gracias”.
Acompañado por su secretario personal, el sacerdote peruano Edgar Iván Rimaycuna, y el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo esloveno Peter Rajic, caminó sin problemas y, antes de subirse a su auto, se detuvo unos minutos a hablar con una familia ucraniana refugiada: entonces, una chica de 13 años, expaciente en el Gemelli, le regaló un muñeco-papa.
Mientras oficiaba de traductor el sacerdote ucraniano Taras Kotsur, responsable de la sección ucraniana de Radio Vaticana, la chica, llamada Varvara, le explicó al Papa que el abrazo que le había dado en diciembre pasado, cuando pudo saludarlo durante una audiencia general, le había dado “la fuerza para superar la enfermedad”, según Vatican News.
Bien temprano, en un parte difundido a las 11.30 locales, el doctor Luigi Carbone, y el profesor Stefano Margaritora dijeron que, “en relación con la evolución postoperatoria, teniendo en cuenta los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizadas esta mañana, y tras evaluar el cuadro clínico, se ha considerado que el Santo Padre puede recibir el alta”.
La Sala de Prensa de la Santa Sede enseguida después precisó que “tras la evaluación médica realizada por la mañana, el papa León XIV recibirá el alta del Policlínico Gemelli”. Y señaló: “Abandonará el hospital a primera hora de la tarde y regresará al Vaticano. Mañana (por hoy domingo), rezará el Ángelus desde la ventana del apartamento papal”.
“Todo parece confirmar el propósito de venir”
“Todo parece ir confirmando el propósito de venir en la fecha planteada. Tanto ellos como nosotros seguimos trabajando en este sentido”, dijo una fuente de la Iglesia Católica de Uruguay este domingo a El País. El papa León XIV tiene prevista una visita oficial a Uruguay entre el viernes 6 y el domingo 8 de noviembre. El viernes llegará a las 16.30 al aeropuerto de Carrasco y participará en una ceremonia de bienvenida en la Plaza Independencia. Cerrará la jornada con una celebración religiosa en la Catedral de Montevideo. También visitará Florida y Paysandú. AFP
En verdad, el alta, una muy buena noticia, que trajo alivio al Vaticano, no sorprendió demasiado. Desde el shock del parte médico posterior a la intervención del martes -que reveló la remoción de un “adenocarcinoma pulmonar”, un tumor maligno-, los partes médicos fueron siempre positivos.
Ese mismo martes se consignó que la intervención, que duró 90 minutos con una técnica no invasiva videoasistida, había sido “exitosa y sin complicaciones”. Además, se informó desde el Vaticano que para que fuera “radical”, se había extirpado el lóbulo inferior derecho. Los días siguientes hablaron de una evolución regular, de un Papa -de 71 años, pero que hace regularmente deportes- que se alimentaba bien, que había hecho fisioterapia respiratoria, se había levantado, comenzado a trabajar y hasta a recibir la visita de sus colaboradores.
El viernes el parte médico consignó una “mejora constante en su estado general” e indicó que la recuperación postoperatoria le permitía ya “realizar sus actividades diarias habituales con total autonomía”.
El Papa incluso celebró misa, allí, en el sector del décimo piso del Gemelli, y el Vaticano difundió sus primeras imágenes desde el día de la operación, en las que apareció de pie y en buen estado.
La Sala de Prensa hizo saber que también ayer al mediodía el Papa volvió a celebrar misa en el mismo lugar, en lo que representará su despedida del Gemelli, donde finalmente se habrá quedado cinco días y no siete, como el Vaticano había dicho en un primer momento. Otro fiel reflejo de su buena recuperación fue la noticia de que tuvo una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, a quien le pidió una tregua especial para una zona bajo sitio de Ucrania.
En base a La Nación/GDA y EFE