Alerta por fiestas callejeras

IMM intima a tres comercios de Malvín por fiesta no autorizada

El dueño del Bar Michigan deslindó responsabilidad por el evento.

El dueño del bar Michigan está irritado por un cedulón que le envió la IMM. Foto: F. Ponzetto
El dueño del bar Michigan está irritado por un cedulón que le envió la IMM. Foto: F. Ponzetto

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La Intendencia de Montevideo intimó ayer a tres comercios para que realicen un informe sobre los hechos ocurridos en la tarde del pasado 24 de diciembre, en una fiesta que terminó con botellazos y golpes. Si no cumplen antes de que termine el día de hoy, la comuna podría clausurarles los locales.

El secretario general de la Intendencia, Fernando Nopitsch, dijo a El País que estos negocios son el Bar Michigan, una cervecería de Orinoco que contrató a un DJ para "hacer música" en la vereda sin permiso de la Intendencia, y una parrillada que proporcionó una piscina que cortó media calzada de la calle Orinoco.

"La idea es actuar con rapidez en este tema", comentó el jerarca departamental. Se estiman que esta semana podría quedar resuelto el tema. Las sanciones que se prevén para quienes hayan organizado este evento podrían ser económicas o la clausura de sus comercios. Todo dependerá del grado de responsabilidad.

El 24 de diciembre el clima comenzó a caldearse al caer la tarde. Los cánticos de barra brava de hinchas de Peñarol y Nacional generaron una trifulca inusitada, Hubo lanzamiento de botellas de vidrio que causaron algunos heridos. Cuentan algunos vecinos de esta zona de Malvín que nunca se había visto algo así en la calle más importante del barrio.

El parte policial no hace referencia a los incidentes que fueron registrados en videos por algunos testigos que estaban en el lugar.

Según el Ministerio del Interior, había más de 500 personas que estaban "bailando, cantando e ingiriendo bebidas en la vía pública, obstruyendo el tránsito vehicular".

Sin embargo, la Policía no recibió ninguna denuncia en la seccional 11 sobre este episodio; algunos vecinos en cambio manifiestan que se hicieron denuncias, aunque al 911, y que los participantes y organizadores del aquelarre, que crece año tras año, son del propio barrio Malvín.

Vidal dijo a El País que nada tuvo que ver con la organización del encuentro juvenil. Foto: F. Ponzetto
Vidal dijo a El País que nada tuvo que ver con la organización del encuentro juvenil. Foto: F. Ponzetto

Municipio vs. IMM.

El alcalde del Municipio E, Agustín Lescano, llamó por teléfono a la Intendencia el lunes de tarde para solicitar un operativo que buscara dar por finalizada la fiesta. "Se le advirtió a Inspección General de la Intendencia lo que podía pasar. Y terminó pasando", dijo a El País.

Nopitsch empero negó haber sido advertido por el Municipio E sobre este evento. Y, al final, un móvil policial solo hizo presencia "de visualización", manifestó el alcalde blanco.

Nopitsch contestó a Lescano en más de un sentido: "No quiero que sea un problema político porque el alcalde es de otro partido (nacionalista). Lo de la piscina (que estaba frente a una parrilla en Orinoco y Estrázulas) me enteré el 25 de diciembre a la mañana y mandé sacarla. El 24, cuando la pusieron, el municipio podría haber actuado con la misma rapidez, pero no lo hizo".

Así quedó la calle luego de los incidentes en Malvín. Foto: Marcelo Bonjour
Así quedó la calle luego de los incidentes en Malvín. Foto: Marcelo Bonjour

Versión del bar.

El día de la fiesta, el Bar Michigan, ubicado en Amazonas y Orinoco, funcionó hasta las 16:30, bastante antes de que surgieran los primeras señales de violencia.

Una semana antes los dueños pusieron carteles que avisaban que en la tarde del 24 de diciembre iban a cerrar a esa hora. "Además, en forma verbal, avisábamos a los clientes que no íbamos a hacer nada (...) Nosotros no convocamos ninguna fiesta", comentó a El País Walter Vidal, uno de los dos dueños.

La última fiesta de Navidad que organizaron fue hace tres años. Según contó Vidal, en esas celebraciones pidieron las autorizaciones a la Intendencia, cerraron la calle y contrataron guardia privada para garantizar la seguridad de los visitantes.

Como en las últimas ediciones empezaron a fastidiarse por el clima violento que avanzaba en la zona, decidieron dejar de organizarla. "Empezamos a ver faltante de botellas de cerveza y de vasos. Y dijimos: no lo hacemos más. Lo abrimos como cualquier día pero como negocio gastronómico y nada más", comentó Vidal.

En medio de esta investigación en curso, el Bar Michigan sufrió ayer de madrugada un nuevo robo. Un hombre que fue identificado por las cámaras de seguridad del local rompió el vidrio de acceso e invadió el recinto. Solo se llevó monedas que había en la caja registradora y una botella de champán. Luego fugó. La Policía lo busca.

"Él ya había entrado otra vez", comentó Vidal. En el local de Amazonas, en el que llevan 11 años, fueron robados más de 15 veces.

Qué pasará el 31.

En cuanto a la posibilidad de que se generen incidentes en alguna fiesta de Fin de Año, la Intendencia evalúa pedir "algún refuerzo a la Policía", anunció Nopitsch.

El Bar Michigan abrirá sus puertas hasta las 16:30. "Por algunos energúmenos no queremos cerrar", comentó Vidal.

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