ANTIGUA CASONA EN LA CALLE SORIANO

Intentan detener demolición de una casa construida por Pittamiglio

En su lugar se levantará una torre de viviendas. Un grupo de vecinos se reunirá hoy a las 14:00 horas con el intendente Christian Di Candia.

Vecinos protestan contra demolición de casona que construyó Pittamiglio. Foto: Gerardo Pérez
La casa fue construida en 1925 por Pittamiglio para la familia Shaw. Muchos años después albergó la sede del Club Naval. Foto: Gerardo Pérez

A impulso de la agrupación Basta de Demoler Montevideo, un grupo de vecinos se reunió ayer frente a la casona ubicada en Soriano 1117, exsede del Club Naval, para pedir que se detenga su demolición. La propiedad no cuenta con protección patrimonial y fue construida en 1925 por Humberto Pittamiglio. En su lugar se levantará una torre de viviendas. El grupo se reunirá hoy a las 14:00 horas con el intendente Christian Di Candia.

A su vez, hace cinco días en el portal Change.org se formó una petición para que no se derrumbe la propiedad. Hasta anoche había sido firmada digitalmente por 1.050 personas.

“La demolición está autorizada desde mayo por el Centro Comunal Zonal, cumpliendo las reglas establecidas por el Plan de Ordenamiento Territorial. Si hubiese sido reconocida como patrimonio, no solamente no se podría tirar abajo, sino que ante el interés de un privado de llevar a cabo un proyecto de cualquier tipo se desarrollarían una serie de pautas que respetaran la conservación del inmueble, o de sus elementos de valor significativo, como la fachada por ejemplo”, declaró a El País Erich Schaffner, del grupo Basta de Demoler Montevideo.

“No posee ningún grado de protección patrimonial, como la mayoría de las construcciones de esta zona. El Centro no tiene ninguna comisión, a diferencia de la Ciudad Vieja, donde todos los inmuebles están inventariados con un grado de protección del 0 al 4. El 0 es el más bajo -como un baldío- y el 4 un Monumento Histórico Nacional por ejemplo”, explicó.

“Por este motivo, en el Centro la mayoría de los edificios que tenemos de excelente valor histórico y relevancia testimonial son considerados terrenos”, agregó Schaffner.

Hoy, le plantearán a Di Candia que se haga un inventario de protección patrimonial del Centro como el que existe en Ciudad Vieja. “Es absurdo que tengamos un centro histórico dividido a la mitad. El centro histórico es la Ciudad Vieja y lo que en su momento fue la ‘Ciudad Nueva’, el Centro, que se formó una vez que se tiraron abajo las murallas”, agregó el vocero de Basta de Demoler Montevideo.

El grupo ya mantuvo reuniones en la Junta Departamental con el edil y exintendente Mariano Arana (FA) y con el también edil Roberto Gossi (Partido de la Concertación). “Ambos dieron su apoyo al reclamo, a conservar esta maravilla, pero de todas formas no disponen de las herramientas necesarias para frenar esto una vez que fue aprobada la demolición”, precisó Schaffner

Shaw-Pittamiglio.

María Shaw es nieta del ingeniero Adolfo Shaw, quien durante muchos años dirigió una empresa constructora y dispuso la edificación de la propiedad que está a punto de ser derrumbada, en la que además vivió su padre. “Siento una gran tristeza. La empresa de mi abuelo tuvo mucho que ver con construcciones emblemáticas de Montevideo, como el Viaducto, el Estadio Centenario y el Palacio Municipal. Es un bien patrimonial, es una casa espectacular”, comentó Shaw a El País.

“Cuando llegué me encontré con la emoción de una gaita despidiendo la casa de un Shaw que vino de Escocia. Los ancestros llegaron en 1850 a Buenos Aires. De ahí vinieron tres hijos a Uruguay, y de uno de ellos nació Adolfo, quien mandó construir esta propiedad”, agregó.

Proyecto de viviendas para sustituir la vieja casona que construyó Pittamiglio. Foto: Agva Studio
Proyecto de viviendas para sustituir la vieja casona que construyó Pittamiglio. Foto: Agva Studio

El matrimonio de Adolfo Shaw y Marta Pérez Butler vivió en esa casa de la calle Soriano hasta 1947, cuando se mudó a Carrasco. Adolfo Shaw se graduó como ingeniero a los 24 años en 1900 y fundó la empresa constructora que llevó su nombre, en la cual tuvo como socio al arquitecto Humberto Pittamiglio.

La constructora hizo trabajos para el Hospital de Clínicas, el Palacio Municipal, dos tribunas del Estadio Centenario, la casa central del BROU y varias de sus agencias en el interior, así como el viaducto de Paso Molino y el conjunto habitacional “América” en Colón, con más de 1.000 viviendas. Como estanciero, fue el responsable de introducir la raza Corriedale en Uruguay.

Sin protección.

María de la Fuente, directora del Centro Cultural Castillo Pittamiglio, dijo a El País que la casa de Soriano 1117 fue proyectada por el arquitecto Humberto Pittamiglio, quien empezó siendo empleado de la constructora Adolfo Shaw S.A. y con el paso de los años terminó como uno de los socios mayoritarios de la firma.

“Pittamiglio la hizo en 1925 a pedido de la familia Shaw, como casa-habitación. Es una barbaridad que no tenga ningún tipo de protección patrimonial, como otras propiedades de Montevideo y de Uruguay. Creo que además de recibir un cuidado, se debería hacer una consulta a la opinión de los ciudadanos, porque esto es patrimonio de todos”, dijo De la Fuente.

“Las ciudades hablan de valores, de determinadas épocas, de una construcción social. Creo que debería ser considerada la obra de muchos arquitectos que no representan un grado importante de atención a nivel de estudio. Estoy segura que si esto ocurriera con una casa de Vilamajó o Belloni, a nadie se le pasaría por la cabeza una demolición”, concluyó.

Sustituida por un moderno edificio

En una carta enviada por el grupo Basta de Demoler Montevideo al intendente Christian Di Candia se señala que el proyecto inmobiliario denominado Domini 1111, que se construirá en el padrón 8318 de la calle Soriano, supone “la demolición total de un edificio que por sus características constituye un ejemplar excepcional del patrimonio edificado del Centro de Montevideo”.

“Bajo permiso de demolición aprobado por el Centro Comunal 1, las tareas ya fueron iniciadas a puertas cerradas por dos funcionarios de la empresa Tramec. Actualmente se están desmantelando algunos elementos del interior del edificio (...)

Instamos a no juzgar si el proyecto nuevo sería mejor o peor. Comparar arquitecturas que responden a principios y contextos tan distintos sería un razonamiento falaz”, agrega la carta.

En total, la vieja propiedad de la familia Shaw tiene 1.370 m2 edificados.

La Ley de Vivienda y la falta de inventario

En la carta que se envió la semana pasada al intendente de Montevideo, firmada por Erich Schaffner, se señala que la inminente desaparición de la casona se enmarca en un proceso de “sustitución acelerado, que es impulsado por la Ley de Vivienda Promovida, fomentado por el régimen de altura y respaldado por la ausencia de un inventario de protección patrimonial de este tipo obras en varias zonas de la capital”.

“Es evidente que si una construcción de estas características se encontrase en Ciudad Vieja, contaría con un grado de protección alto. Sin embargo, desde mi perspectiva, la normativa sigue estimulando un desarrollo incongruente de la ciudad”, indicó el vocero de la agrupación Basta de Demoler Montevideo. Hoy se reunirá con Christian Di Candia a las 14:00 horas.

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