Un cambio de fondo

Hacia fin de año el cielo se verá distinto en Montevideo

La Intendencia adjudicó por casi US$ 1,9 millones el nuevo Planetario a una empresa internacional

Foto: Fernando Ponzetto
Foto: Fernando Ponzetto

Hacia fin de año el cielo se verá muy diferente en el Planetario Municipal de Montevideo, que permanece cerrado desde ha-ce casi dos años. La Intendencia adjudicó a una firma internacional la compra de los nuevos proyectores digitales y computadoras, que harán posible “jubilar” al viejo reflector Spitz que llegó a Uruguay en 1954 y es uno de los más antiguos en funcionamiento en el mundo. El monto de la compra es de US$ 1,9 millones, aunque también fue necesario invertir en obras para readecuar el viejo edificio, ubicado dentro del Zoológico de Villa Dolores.

Si bien la reapertura del Planetario estaba prevista para mediados de este año, el cronograma de la licitación ha tenido cambios y ahora se ma-neja octubre como una fecha tentativa.

“El objetivo de todo es la reconversión hacia un sistema digital de proyección, pero para ello se necesita hacer toda una restauración y adecuación del edificio, que aunque es muy noble, tiene sus años”, explicó a El País el director del Planetario, Óscar Méndez.

“En estos momentos está muy avanzada la obra civil: está en un 90% de su ejecución, pero después hay otra serie de cosas, como la instalación del aislamiento acústico-térmico, un sistema de prevención de descargas atmosféricas, un ascensor para darle accesibilidad a la planta inferior (donde funciona la muestra Ciencia Viva), las nuevas butacas y el acondicionamiento de aire para la sala de computadoras”, agregó.

La empresa seleccionada para proveer los equipos y dar capacitación al personal es RSA Cosmos, líder en Europa y una de las dos más importantes del mundo en su rubro. Las otras dos oferentes que se presentaron al llamado fueron la estadounidense Evans & Sutherland (la otra más importante del mundo) y SCISS, con sede en Suecia, la cual fue descartada por no tener la antigüedad mínima requerida por el pliego (se fundó en 2004).

RSA Cosmos tiene su sede en Sorbiers, una pequeña localidad de Francia, y 30 años de experiencia en el mercado internacional. Ha hecho más de 200 instalaciones planetarias en 27 países, siendo vanguardista en las nuevas tecnologías aplicadas a la proyección y el estudio del cosmos. El año pasado inauguró el planetario más alto de Europa en las montañas francesas de los Pirineos, a 2.877 metros de altura.

Las butacas para el nuevo Planetario de Montevideo se podrían comprar también a RSA Cosmos mediante una ampliación de la licitación. Aunque no se descarta adquirirlas en Uruguay. “Sea como sea, van a ser importadas, porque no hay en el país butacas como las que necesitamos”, anotó Méndez.

Domo: hay uno exterior y otro interior. Éste último será cambiado. Foto: F. Ponzetto
Domo: hay uno exterior y otro interior. Éste último será cambiado. Foto: F. Ponzetto

Equipamiento.

RSA Cosmos proveerá e instalará un nuevo domo de proyección de aluminio aeronáutico (construido con chapas microperforadas); 6 proyectores láser que irán (a diferencia del aparato actual que está en el centro) en el horizonte, debajo de la nueva cúpula); 15 computadoras que surten de imágenes al sistema y el software necesario, todo lo cual tendrá 6 años de garantía. También se encargará de la capacitación del personal con cursos que dictarán expertos que llegarán al país y que se harán probablemente en abril.

“Vamos a tener que cambiar el voltaje de trifásica 230 a 400, porque la potencia que vamos a necesitar para todos los equipos, sobre todo los de acondicionamiento de aire, es bastante grande. Eso implica una nueva entrada de UTE. Es una obra que implica la intervención de muchos actores”, agregó el director del Planetario.

El viejo proyector. 

El Planetario de Villa Dolores fue durante sus inicios un referente continental y reflejó la inquietud de un grupo de personas vinculadas a la astronomía, entre las que se encontraba el ingeniero Germán Barbato, quien no solo era intendente de Montevideo en esa época, sino también docente de Cosmografía en Secundaria.

El viejo proyector Spitz, de origen estadounidense, se va a conservar, aunque sin el sistema de sujeción con cables de acero, que se sustituirá por un elevador eléctrico. “Esto va a permitir que el antiguo proyector pueda ser usado en algunas oportunidades al año, pero la idea de conservar el instrumento es por motivos patrimoniales. En estos momentos hay solo tres planetarios en el mundo con sistemas similares al nuestro”, explicó Méndez.

El Planetario de Villa Dolores se construyó en poco tiempo. La obra comenzó en 1953 y quedó lista en un año y medio, de acuerdo al diseño del arquitecto Juan A. Scasso, quien era director del sistema de parques y áreas recreativas de Montevideo, recordado hoy por monumentales trabajos como el Estadio Centenario y su Torre de los Homenajes.

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