Cuatro destacados docentes de la Facultad de Medicina expresaron ayer a través de un comunicado su rechazo a la política del gobierno de enviar pacientes a Cuba para que sean operados de patologías oculares. "La cirugía oftalmológica realizada en el Uruguay tiene resultados satisfactorios similares a los que se obtienen en todo el mundo desarrollado", expresaron la actual catedrática de Oftalmología de la Facultad de Medicina, Estrellita Ugartemendía y ex catedráticos Antonio Borrás, Albrecht Meerhoff y Delia Rodríguez Lago, Los profesores no entienden cómo se denominó "Operación Milagro" a un "emprendimiento de la oftalmología cubana que, aún en el mejor de los casos, no indica resultados excepcionales si no los habituales".
En otro punto de la declaración, los especialistas establecen que un análisis basado en la "calidad", "número de producción científica", "creación de técnicas" y "celebración de congreso" da cuenta que la oftalmología cubana "no es la escuela número uno de la oftalmología mundial". Los docentes remarcan que existiendo "capacidad técnica uruguaya" para realizar las intervenciones quirúrgicas, restaría para resolver el problema, la aplicación de "soluciones administrativas siempre posibles" y "erogaciones económicas, que por no ser muy importantes, estarían ampliamente justificadas" para lograr que los enfermos se operen en su país "como se hace en el resto del mundo desarrollado". Los profesores afirman no entender la idea de traer médicos cubanos para capacitar a sus colegas uruguayos en la realización de determinadas técnicas, "por poseer los oftalmólogos uruguayos una capacitación muy buena" y por estar la Oftalmología del Uruguay capacitada para impartir una docencia de "muy alto grado".
El envío al exterior de pacientes que podrían ser "perfectamente" operados en su país "no prestigia" al MSP como organizador de la asistencia del Uruguay. "En última instancia la gran perjudicada es la imagen global de la nación y su patrimonio cultural", concluyen.
La polémica por la "Operación Milagro" no sólo irrumpió entre los oftalmólogos uruguayos, sino los de todo el continente.
La Asociación Panamericana de Oftalmología afirma que el envío de pacientes al exterior es contrario a las resoluciones de la OMS, que comprometen a las naciones a plantear "estrategias nacionales" para solucionar la ceguera reversible.