Si Conrado Bonilla no renuncia el Frente Amplio lo interpelará

| El legislador cree que la separación del cargo del director de Epidemiología significa cortar "el hilo más fino"

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El diputado del Encuentro Progresista—Frente Amplio, Luis Gallo, solicita la renuncia al ministro de Salud, Conrado Bonilla, por considerar que es el "máximo responsable" de las fallas en la detección del brote epidémico de la bacteria resistente. Si el jerarca no da un paso al costado, el legislador impulsará su interpelación.

"El ministro admitió que no conoció todos los brotes que ocurrieron en el 2003. Pero además reconoció que se había enterado de un problema de esta magnitud a través de un médico amigo. Nos parece inaceptable", afirmó el diputado de Asamblea Uruguay.

El miércoles, tras la segunda comparecencia del ministro en la Comisión de Salud de Diputados, Gallo se retiró raudamente del edificio anexo, sin adelantar sus próximos pasos a nivel parlamentario. Sin embargo, ayer, tras evaluar las respuestas de Bonilla y mantener contactos con otros integrantes de su partido, decidió promover la interpelación si el secretario de Estado no abandona su cargo. La acción sería activada el próximo martes, cuando se reúna la bancada del EP—FA.

FALLAS. "Acá se demostró que falló todo el sistema de vigilancia epidemiológica de la cartera. Durante todo el 2003 se estuvo ajeno a una realidad sanitaria y creo que el principal responsable es el ministro", apuntó Gallo. La separación del cargo del director de Epidemiología, Sergio Curto, significa cortar el "eslabón más débil" de la cadena. "Acá no se puede tener como excusa la falta de notificación de los casos, porque hay una falla de todo un sistema de vigilancia, que tendría que tener otras herramientas para investigar. Y el máximo responsable de ese sistema es el ministro. Pienso que tendría que tener la dignidad de dar un paso al costado", insistió.

Gallo también considera que el director nacional de Salud, Diego Estol, tiene también responsabilidad en la detección "tardía" del problema sanitario. "Es la persona que estaba a cargo del sistema de vigilancia epidemiológica. El sostiene que la dirección no cuenta con los recursos suficientes para controlar. Puede ser verdad, pero cuando no se cuenta con los recursos o se pelea para conseguir más o se renuncia", apuntó.

En la tarde de ayer, el propio candidato electoral de la izquierda intervino en el tema e incluso defendió a Curto. "Es un excelente profesional y creo que fue el fusible por donde se intenta cortar las responsabilidades que a mí me parece caben a otro nivel, a un nivel superior", dijo al finalizar un acto en Treinta y Tres. Precisamente, Gallo es el legislador que suele informar a Vázquez acerca de los problemas vinculados a la salud, por lo cual mantienen una estrecha relación.

REPERCUSIONES. El diputado del Foro Batllista, Gustavo Amen, también cuestionó que el ministro haya confesado que conoció la irrupción del brote epidémico a través de "un amigo". El legislador, que fue subsecretario de Salud durante la última presidentecia de Julio María Sanguinetti, avaló las medidas tomadas por la cartera, pero admitió que "el control sanitario es evidente que falló, porque había una epidemia en curso y el ministerio no estaba enterado". No obstante, Amen considera que no cabe imputarle responsabilidades al ministro.

Por otro lado, el reconocimiento de fallas y la decisión de decretar una investigación administrativa, en cambio pareció "suavizar" la postura del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), entidad que lideró el cuestionamiento de la gestión de Bonilla. El gremio dejó en "stand-by" la decisión de presentar una denuncia penal contra el ministro y se puso a disposición de la cartera para integrar comisiones de trabajo para abordar el brote epidémico de la bacteria. "Creemos que acá se ha demostrado que existió negligencia e impericia en el Ministerio. Se ha aclarado que el sindicato tenía razón, por lo cual creemos que no corresponden más acciones", afirmaron fuentes del SMU.

Curto

El responsable de Epidemiología, Sergio Curto, formaba parte de una comisión que abordaba la situación sanitaria de las cárceles, en nombre de Salud Pública. Fuentes ministeriales admitieron que se interrogará al jerarca acerca de su conocimiento sobre los brotes de forunculosis que estaban ocurriendo en las cárceles. En noviembre de 2003, en la revista "Noticias" del Casmu, el entonces director del Servicio Médico Penitenciario, Martín Mocuszowitz, afirmó que se identificó la bacteria en 40 reclusos, luego de los estudios de los bacteriólogos Walter Pedreira y Antonio Galiana. El actual jerarca, Luis Llosa, dijo ayer a El Espectador que desde 2002 ya se sospechaba de la presencia de la bacteria y que "está seguro" que se informó de los focos a Epidemiología del MSP.

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