Para Juan Faroppa, docente de Derechos Humanos que ha dado cursos a la Policía, hechos como los del lunes de noche delatan que "hay dos grandes problemas, la selección policial y el 222". Según Faroppa la selección del nuevo personal se hace con grandes lmitaciones. "Hay que seleccionar primero y recién después que se sabe que cumple el perfil proceder a su capacitación" dijo el técnico. También dijo que el servicio 222, por el cual los funcionarios policiales brindan servicios de vigilancia pagos a instituciones o particulares fuera de sus horas de servicio, "es una violación a los derechos humanos de los policías y un riesgo para los demás".
El ministro Daniel Borrelli, que consternado por los hechos pidió perdón públicamente a los familiares por lo ocurrido, dijo que "esto demuestra una vez más que el servicio 222 es nefasto para la Policía y para quienes lo contratan".
Para Faroppa, uno de los problemas de la convivencia barrial y que ha visto reflejado en instancias de capacitación de la policía, es que los uniformados se sienten obligados a intervenir en situaciones que no necesariamente son de su competencia. "Hay una dicotomía orden-desorden donde el policía siente que si no interviene está omiso y puede ser sancionado porque no hizo nada. Esa presión trae problemas" dijo Faroppa.