Uruguay confía en que se logre una solución positiva al conflicto diplomático que mantiene con Argentina por la planta de Botnia, que se enmarca en un proceso que incluye ahora al nuevo gobierno de José Mujica desde marzo próximo, dijo ayer el canciller uruguayo Pedro Vaz.
"El trabajo sobre el diferendo respecto a Botnia es una constante. Confiamos en que ese proceso, incluyendo la existencia de un nuevo gobierno, ese trabajo, continúe y culmine en lo que todos esperamos que es la solución", afirmó. "El diálogo con el gobierno argentino nunca se ha cortado ni se va a cortar en el futuro", agregó.
Las declaraciones del canciller fueron realizadas a pocas horas de que se concrete un esperado primer encuentro entre el presidente electo José Mujica y la presidenta argentina, Cristina Fernández.
Se espera que tras la reunión Mujica-Fernández surja alguna señal de distensión entre ambos países por el conflicto por la planta de Botnia que se dirime en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Vaz dijo que la "fórmula de solución" al diferendo implica contemplar los aspectos jurídicos que tienen "dos vertientes diferentes": por un lado "el proceso de La Haya que se estima podría culminar con una decisión de la Corte entre marzo y abril" y "el tema de corte de ruta, de bloqueo del puente, que desearíamos que ya hubiera terminado".
Ayer el diario La Nación señaló que "Argentina y Uruguay buscan abrir una nueva etapa bilateral" tras la elección de Mujica y dijo que no habrá "ni la solución mágica ni la continuidad de la política de la indiferencia".
Basado en consultas en fuentes oficiales argentinas, el periódico señala que "la intención de los mandatarios es recuperar canales de diálogo institucionales, que hoy están cerrados" e "inaugurar una nueva etapa en el vínculo, pese a los entredichos aún irresueltos".
"Kirchner y Mujica aspiran a una fotografía que exhiba sintonía política y voluntad de diálogo, que permita inaugurar una nueva etapa", dijo a La Nación "un encumbrado diplomático argentino, conocedor como pocos del vínculo y del conflicto".
Mujica y Fernández abordarían "cómo instrumentar de manera articulada, y con el menor costo político interno posible para ambas administraciones, la resolución que surgirá de la Corte de La Haya".
Argentina valoró el mensaje de Mujica de que retomará el diálogo bilateral, pese a que no se hayan depuesto los cortes en el puente binacional General San Martín, aunque su objetivo es que el corte se levante antes del verano. En Argentina se asume que "el fallo se acatará", dijo La Nación.
"Es muy positivo que suceda esto como gesto de diálogo y de exploración. La política de la diplomacia es una suma de pequeños resultados. Los gestos tienen una enorme significación. Y son un resultado en sí mismos. Es el principio de un camino", dijo la fuente del diario argentino.