DANIEL ISGLEAS
Tanto en la villa de Ngenge-Kimua como en la zona de Ango y aledaños, en el Norte del Congo, los cascos azules del Ejército protegen a miles de pobladores locales amenazados por el Ejército de Resistencia del Señor (ERS).
Los efectivos del Batallón "Uruguay IV", que desde septiembre de 2009 están desplegados en la base "Charrúa", suman esfuerzos a una compañía del mismo batallón que fue enviada a la zona de Ango en los últimos días de 2010 para proteger explícitamente a cerca de 30.000 pobladores que residen en esos pueblos y que sobreviven de la agricultura.
En la villa Ngenge-Kimua, una compañía mecanizada de fusileros del Ejército protege a unos 6.000 civiles que están refugiados en una escuela distante unos metros del campamento "Charrúa". Los civiles que allí se refugian escapan de los constantes combates entre las fuerzas regulares del Ejército del Congo y distintas milicias como las de las "Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda" (FDLR).
En la escuela mencionada se han refugiado en su gran mayoría mujeres y niños, quienes reciben protección y apoyo de los medios de Uruguay desplegados en el área. El apoyo básicamente consiste en atención de emergencias médicas, suministro de agua y alimentos en la medida de las posibilidades.
También, los soldados acompañan a los desplazados cuando van a sus villas de origen para recoger cultivos y otros alimentos para su subsistencia durante la crisis. "Si no fueran acompañados por los cascos azules, las milicias no los respetarían y serían violentados o muertos", informó ayer el Ejército.
A modo de reserva, en la sede del Batallón en Goma se mantiene alistado y operativo un puesto comando táctico y dos secciones de efectivos para su actuación inmediata y en condiciones de reforzar o extraer al personal y medios del área mencionada en un tiempo máximo de dos horas.
Se informó además que el personal desplegado en la base "Charrúa" se encuentra en perfecto estado sanitario, no habiéndose registrado problemas significativos de salud.
EN ANGO. En esta localidad del Norte del Congo, cuya población civil es acosada por las milicias del ERS, la situación se mantiene sin cambios, informó el Ejército.
El personal del Batallón "Uruguay IV" continúa efectuando patrullas en el área, las cuales se han incrementado en horarios diurnos y nocturnos no habituales con el fin de brindar mayor seguridad a la población local y demostrar el compromiso de los cascos azules uruguayos en la tarea asumida.
También aquí el personal involucrado se encuentra en buenas condiciones físicas y sanitarias.
EN ACCIÓN. Las tareas de inteligencia practicadas en la zona han detectado que la noche del sábado 1º al domingo 2 de enero, los rebeldes ugandeses del "Ejército de Resistencia del Señor" asaltaron los pueblos de Udu y Faradje, en el territorio de Ombalaga en el distrito de Haut Uele, situado a dos horas de helicóptero aproximadamente de Ango.
Esta zona queda fuera de la protección de los cascos azules de la ONU.
Esa situación ha causado un desplazamiento masivo de personas residentes en Udu, Ombalaga y en los pueblos de los alrededores, los cuales han encontrado refugio en la ciudad de Faradje y en la localidad de Krukpata.
Faradje es una ciudad importante de la provincia congoleña de Orientale, muy próxima a la frontera con Sudán. Tiene un aeropuerto (Aba) y cerca pasa la ruta N-26.
Los efectivos uruguayos permanecerán en la localidad de Ango y villas aledañas hasta el jueves 13, a menos que el comando militar de la Misión de Naciones Unidas en el Congo prorrogue la duración de la misión, tal como ocurrió a comienzos del año.