Alessandro Bassi, contador del grupo Parmalat, se suicidó esta tarde tirándose desde un puente de una carretera secundaria, cercana a Parma.
El funcionario administrativo, de 42 años (y no 32, como indicaron inicialmente fuentes del tribunal) era uno de los colaboradores de Fausto Tonna y Luciano Del Soldato, los dos ex directores financieros de la multinacional láctea italiana, actualmente en quiebra.
Recientemente Bassi había desempeñado la función de secretario de Del Soldato.
Al caer la noche todavía se esperaba la llegada al lugar, cerca del río Ceno, del magistrado y del médico forense.
Hace tres días, Bassi había sido interrogado por la fiscal de Parma, Antonella Ioffredi, como testigo.
Los magistrados precisaron hoy que el contador no estaba "investigado" y que solo había sido escuchado como persona "informada" de los hechos.
Los investigadores se declararon "desconcertados" por el suicidio de Bassi y aseguraron que "no había absolutamente ninguna razón para un gesto de este tipo".
El "crack" de Parmalat fue bautizado como el "Enron europeo", y en el caso del gigante energético norteamericano también hubo un suicidio: en enero de 2002, fue hallado muerto el ex vicepresidente John Clifford Baxter. (ANSA)