Los sindicatos de todos los centros de Salud Pública de Montevideo resolvieron ayer declararse "en conflicto" en reclamo de la "libertad inmediata" de la enfermera del hospital Pasteur procesada. Ahora, las manifestaciones en reivindicación de la inocencia de M.C. no se circunscribirán al hospital ubicado en la Unión, sino que se multiplicarán en las inmediaciones de una veintena de centros de la capital.
Además, el día que la defensa de la enfermera solicite formalmente la libertad -fecha aún no definida- habrá un paro general de 24 horas en toda la red de Salud Pública. A diferencia de los "paros activos" de divulgación que están realizando los funcionarios del Pasteur, en este caso sí se producirá una detención de las actividades.
En el comunicado emitido por el Plenario de Delegados de Montevideo, también se resolvió "llamar a responsabilidad" al Ministerio de Salud Pública. El dirigente Marcelo Spósito aclaró que la frase no hace alusión al fallo judicial, sino a que la cartera asuma "institucionalmente" su responsabilidad en las malas condiciones de trabajo y las fallas en el sistema público.
"Creemos que el Ministerio tiene que hacer una autocrítica y asumir su responsabilidad en las fallas. La responsabilidad no puede centrarse en un funcionario, que es sólo un eslabón de la cadena", apuntó Spósito.
Los sindicatos están convencidos de que la movilización no es una presión indebida a la justicia.
"Como ciudadanos y como sindicato tenemos derecho a manifestarnos con seriedad y con responsabilidad", agregó el dirigente.
A su criterio, manifestar una "discrepancia" con un fallo judicial no tiene nada que ver con desacatarlo. "Ser irrespetuoso con un fallo judicial sería ir a apedrear un juzgado o algo por el estilo. Y no es lo que nosotros estamos planteando", acotó Spósito.
El sindicalista no cree que la reacción sea corporativa. "Es una palabra que yo la puedo vincular más con lo empresarial. Nos estamos manifestando como cualquier organización social, política o sindical en el marco de una sociedad democrática", insistió.
EXPEDIENTE. El gremio también sigue trabajando en el "frente" jurídico. Así, el abogado defensor de la enfermera, Liborio Lagos, ya cuenta con el asesoramiento de un médico forense.
Lagos apunta a rebatir las pericias, y el marco probatorio en el que se basó el juez Pablo Eguren para procesar a M.C. Lagos todavía no fue notificado del auto de procesamiento. El plazo de cinco días para presentar la apelación comenzará a correr a partir de que se le dé vista al expediente.
De todas formas, la profundización de la investigación no sólo está en mente de la defensa. Eguren dispuso en el auto de procesamiento una ampliación de las pericias realizadas en la investigación inicial. Así, pidió informes toxicológicos, estudios bioquímicos, y solicitó a los médicos forenses una nueva pericia sobre la sonda nasogástrica hallada "para establecer si la misma había sido o no usada y en caso de que hubiera sido usada, el tiempo desde que se usó".
La pericia realizada por la junta médica determinó que la causa de muerte de Víctor Sainz fue insuficiencia respiratoria, alteraciones circulatorias y metabólicas por administración de preparado alimentario por vía venosa.
Comprobó además "la presencia de material extraño en cavidad cardíaca y pulmones, compatible con ingreso al torrente sanguíneo de preparado artesanal para alimentación por vía digestiva". Del estudio también surge que el paciente estaba en coma -y por tanto no es un acto propio del paciente la colocación del preparado intravenoso- y que la sonda nasogástrica estaba limpia, por lo que no se le estaba en ese momento administrando el líquido.
Asimismo, se concluyó que "la característica del contenido estomacal tampoco permite afirmar el pasaje reciente del preparado".
La pericia psiquiátrica que se realizó a la procesada y la otra enfermera indagada concluyó que las dos "son dueñas de sus actos, pudiendo apreciar el carácter ilícito de los mismos y determinarse libremente".
Eguren menciona una sumatoria de elementos que a su entender llevan a concluir "sobre la responsabilidad penal de la enfermera".
Entre ellos, menciona que la procesada reconoció haber colocado el alimento al paciente, que confirmó el ingreso del mismo por vía nasogástrica, que esto lo realizó ante la vista de los otros pacientes internados en esa sala, que fue la última enfermera que atendió al paciente y que las personas internadas no vieron a nadie ajeno a la sala hasta que las enfermeras del otro turno se percataron de la muerte de Sainz.
Por último recoge el testimonio de la enjuiciada, quien reconoció que pudo equivocarse.
Testimonios ante la justicia
La enfermera que procedió a retirar la sonda cuando Víctor Sainz falleció declaró cómo se dio cuenta de que la sonda estaba mal conectada. "Cuando cierro la llave de la vía, me percato de que el macro del suero fisiológico está en la primera entrada y en la segunda entrada veo otro macro, sigo la tubuladura y termina en el alimento, ahí me doy cuenta de que está conectado el alimento, que tendría que ir por sonda nasogátrica y estaba conectado a vía venosa central".
La misma persona afirmó que estaban los dos fluidos corriendo en el paciente. Explica que el pasaje de los dos líquidos facilita el ingreso del más espeso, o sea el alimentario, al mezclarse éste con el suero, ingresando con más licuidificación en la vía sanguínea.
La enfermera procesada declaró que cada vez que retira el alimento para un paciente firma un papel como recibido, pero en este caso no lo hizo. "Agarré el frasco del alimento, le coloco el macro gotero, lo cebo que es correr el líquido por toda la tubuladura (...) coloco el alimento, abro la llave y dejo pasando el alimento hacia la sonda nasogástrica, veo que gotea y que pasa hacia el paciente".
"Pude haber cometido (un error) pero no sé qué dijo mi compañera, si ella destapa la vía central y yo luego haya colocado el alimento (...). Puede ser que haya ocurrido un error, y si ocurrió fue por equivocación, porque me equivoqué de vía".
Pereira Rossell
Hoy comenzarán a aplicarse en el hospital Pereira Rossell algunas de las medidas de seguridad que el MSP acordó unificar en todos los centros de Montevideo. En las salas de internación cada funcionario deberá lucir una tarjeta con su identificación. Asimismo, toda persona que ingrese como acompañante o de visita será registrada y se le entregará una tarjeta para poder circular.