Tras dos horas y media de negociación, el almacenero que vendía whisky de contrabando y se había atrincherado en su sótano se entregó.
El comerciante tiene su almacén en Colonia y Mario Cassinoni. Cuando la policía allanó su local por una denuncia de que vendía whisky de contrabando, el hombre agarró su pistola calibre 22, y se encerró en el sótano, amenazando con quitarse la vida.
La Policía convocó a un familiar, que acudió al lugar de los hechos, y junto a un agente negociaron para que entregue el arma.