El acuerdo verbal sobre las condiciones laborales de los médicos alcanzado el martes entre el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) despertó cuestionamientos desde varios frentes.
Ayer, la Sociedad Anestésico-Quirúrgica (SAQ) emitió un comunicado que expresa su molestia por sentirse excluido de las negociaciones con el gobierno. Esto se suma al planteo que realizó una corriente (Médicos Asalariados Solidarios) del SMU que dice que el acuerdo "no representa a todos los profesionales" y que "no contempla muchas de las reivindicaciones de los médicos de Salud Pública".
El comunicado de la SAQ señala que luego que las gremiales médicas suspendieran la mesa de negociación con el gobierno, el Sindicato Médico inició por su parte y "en forma unilateral e inconsulta" una nueva instancia de discusión.
El martes el SMU llegó a un preacuerdo con ASSE al entender que las principales reivindicaciones del gremio eran contempladas. Entre otros puntos se destacó la equiparación salarial de los docentes que ejercen tareas asistenciales y la atención de menos pacientes por hora en policlínica.
Los anestésico quirúrgicos advierten en el comunicado que la eventual firma de este preacuerdo "no determinará en forma alguna limitación de las aspiraciones de la SAQ en la confección de un nuevo convenio con ASSE, quedando esta gremial en libertad de tomar los caminos que se entiendan convenientes para la obtención de las mismas".
A todo esto, la corriente gremial Médicos Asalariados Solidarios, también cuestionó el acuerdo alcanzado. Su representante, Daniel San Vicente, dijo a El País que "en pocas oportunidades un acuerdo ha reflejado tan poco a los 4.000 médicos representados por el gremio". San Vicente criticó que el convenio no contemple el pago por nocturnidad, ni la situación salarial de los médicos especialistas que trabajan en policlínicas.