No vacunados murieron 42 veces más que los vacunados con la dosis de refuerzo contra el covid-19

COVID. Foto: Francisco Flores.
Nota en el Centro de Tratamiento Intensivo del Sanatorio del CASMU, centros de salud privada en Montevideo, ND 20211217, foto Francisco Flores - Archivo El Pais, personal de salud
Francisco Flores/Archivo El Pais

INFORME DEL MSP

El Ministerio de Salud Pública dio datos nuevos sobre los fallecidos entre octubre y lo que va de enero; Daniel Salinas cree que los contagios dejarán de crecer el 15 de febrero

El Ministerio de Salud Pública (MSP) publicó ayer un nuevo informe en el que desglosa el estatus vacunal que tenían todos los fallecidos por covid-19 entre octubre y los días que van de enero. Allí figura que el 45% de los 156 fallecidos no estaba vacunado o solo tenía una dosis de la vacuna contra el virus. Además, un 41% de los que murieron tenía el esquema inicial de vacunación completo (dos dosis) y un 13% contaba con la tercera dosis de refuerzo. Estas cifras no toman en cuenta cuál es la proporción de la población que no está vacunada o lo está de manera incompleta y cuánto significaron en esos meses dentro de los fallecimientos.

Según el inmunólogo Álvaro Díaz, la gráfica publicada por el MSP “no ayuda a la comprensión de la situación por parte de la población” porque no muestra cuál es la incidencia de cada población según su estatus vacunal. “Tal como está hecha (la gráfica), sugiere que uno tiene similar probabilidad de morirse de covid estando no vacunado que contando con dos dosis y eso no es verdad”, explicó Díaz con respecto a que los porcentajes de 45% para no vacunados y 41% para vacunados con el esquema inicial son similares al leerlos, pero en realidad representan escalas muy distintas.

El cálculo, según los expertos consultados por El País, tendría más sentido si se comparara la incidencia de los porcentajes según la población que representa. Por ejemplo, en Uruguay solamente un 4% de la población no se dio ninguna dosis de la vacuna contra el covid-19 y un 3% cuenta con la primera dosis únicamente, pero en los últimos meses esta población explicó el 45% del total de las muertes. En cambio, hay un 29% que solamente tiene las dos dosis iniciales y esta población explicó el 41%. Por lo tanto, los no vacunados o con vacunación incompleta murieron 8,5 veces más que quienes contaban con el esquema inicial de vacunación.

Si se calcula lo mismo para los vacunados con tres dosis que fallecieron, la cifra da un salto mucho mayor. Murieron 42 veces más los no vacunados que los que contaban con el refuerzo, que fueron el 13% en los meses referidos.

Es “tremenda” la potencia de la tercera dosis y “queda claro con estas cifras”, según explicó el virólogo Santiago Mirazo.

En este sentido, el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, dijo ayer en diálogo con Doble Click (Del Sol FM) que “no hay duda” de que “las vacunas protegen una enormidad”.

Con respecto al número de muertos por covid-19, Salinas indicó que “en dos días falleció un número importante de gente”, en referencia a que entre el sábado y el domingo hubo 29 muertos. “De los 29 que fallecieron hay uno del que no tenemos datos. Después, un tercio no estaba vacunado, un tercio tenía dos dosis y el otro tercio tenía tres dosis”. Entre los fallecidos, 20 de los 29 eran mayores de 80 años, según señaló el jerarca.

Más allá de que los muertos con vacunación son una proporción muy pequeña, ¿por qué fallecen algunos pacientes que sí se vacunaron? Salinas dijo al respecto que en todos los casos de este tipo se trató de personas añosas o con patologías previas que dificultan el efecto de las vacunas.

Además, El País consultó al presidente de la Sociedad Uruguay de Medicina Intensiva (SUMI), Julio Pontet, quien explicó que actualmente la condición más común entre los muertos por covid-19 que se habían vacunado es el cáncer. Los pacientes oncológicos “se ven mucho” debido a que suelen recibir tratamientos que bajan las defensas y eso dificulta un buen desempeño para las vacunas.

Con respecto a la situación en los CTI, el ministro dijo en la entrevista que del total de 68 personas que se encontraban internadas en cuidados intensivos hasta ayer (hoy son 75), 36 estaban por covid-19, lo que corresponde a un 53% del total, y otros 20 estaban con covid, lo que significa “claramente otra causa” de ingreso, pero en el hisopado de protocolo dieron positivo. “Eso es común en un contexto de circulación comunitaria como el que tenemos ahora”, señaló Pontet al respecto. Además, el Salinas señaló que había otras 12 de las que no se tenía información aún.

De los 36 pacientes que efectivamente estaban internados por coronavirus hasta el momento en el que el ministro dio los datos, 21 no contaban con la vacunación y 15 estaban inmunizados con al menos dos dosis.

¿Cuándo se termina?

Hasta hace algunas semanas el número de internados en CTI no pasaba los 30 y ahora son 75. A pesar de que el principal aumento de números está en el primer nivel de atención por la cantidad de casos diarios que se están produciendo, el tercer nivel también está viendo cierto aumento que es más lento, pero persistente. Aunque no está claro hasta qué punto aumentarán los internados allí, los especialistas estiman que no se alcanzarán los mismos niveles de la ola anterior.

“Si se cumplen los comportamientos similares a los de otros países con buena cobertura de vacunación con tercera dosis como nosotros, tendríamos cerca del 20% o 25% de pacientes en CTI de lo que tuvimos en la ola que causó la variante p.1”, consideró el presidente de la SUMI.

Pontet dijo que se trata de un escenario “probable” y que, en el caso de Uruguay, ese porcentaje de la ola inicial implicaría un poco más de 100 pacientes en CTI, “lo cual no es descabellado porque ahora tenemos 75”.

Ese pico de internados también estaría correlacionado con el pico de contagios que, según dijo Salinas en Doble Click, ocurrirá “cerca del 15 de febrero” porque las olas generadas en los países a causa de la variante ómicron tuvieron una duración de 45 días aproximadamente. A partir de esa fecha, los números comenzarían a descender, según el jerarca.

El ministro dijo además que a pesar de que actualmente hay 47% de la población que cuenta con el refuerzo de vacunación, en los últimos días la suba en los contagios aumentó la cantidad de anotados y se llegaría a un 53%. Además, la semana pasada comenzó la inmunización de la población entre cinco y 11 años y ya hay un 52% de los niños que están anotados para recibir el pinchazo.

MSP cambiará esta semana el criterio para el testeo de covid-19

En los últimos días el Sistema Nacional de Emergencia (Sinae) viene informando a diario que se llevan a cabo más de 30.000 test para detectar el covid-19 y estas son cifras inéditas en lo que va de la pandemia. A partir de la “tensión” que vive el primer nivel de atención, el ministro Salinas dijo ayer que la cartera tiene “en carpeta” una propuesta “que ya fue aprobada por los técnicos” con el fin de “descomprimir la carga que tiene el primer nivel”.

A pesar de que el jerarca no dio a conocer los detalles del nuevo protocolo que aún no es oficial, sí dijo que implicaría “enfocarse más en los sintomáticos” para el testeo. Salinas subrayó: “No es dejar de testear, es apuntar mejor en el testeo”. El ministro dijo que aspira a que esta semana quede vigente el nuevo protocolo.

Autoridades de la cartera de Salud recibieron la semana pasada al Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y a las sociedades científicas, y allí los médicos plantearon la importancia de priorizar los test según el tipo de paciente. En el mismo sentido, el presidente de la Coordinadora Nacional de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, Ignacio Olivera, dijo a El País que el sistema está “muy tensionado” a causa de personas “con síntomas leves” y eso “está rezagando poder captar adecuadamente y a tiempo a personas con comorbilidades”.

Tres preguntas a Santiago Mirazo, profesor adjunto en cátedra de Bacteriología y Virología (Udelar).

Santiago Mirazo. Foto: Leonardo Mainé.

Santiago Mirazo

“No es esperable que la curva crezca mucho más”

¿Se podría pronosticar una fecha en la que la ola de ómicron terminará en Uruguay? ¿De qué depende?

Difícil decirlo. Vemos que en general estos rebrotes suben y bajan en 35-45 días. Rara vez tienen mesetas duraderas. El pico del valor R -que indica la tasa de reproducción del contagio- parece haber ocurrido hace una semana. Por tanto, no es esperable que la curva siga creciendo mucho más.

¿La buena vacunación en Uruguay podría ayudar a detener la ola causada por la variante ómicron?

En principio, la vacunación a partir de la cobertura con tres dosis que tenemos no parece tener impacto en adelantar la baja de la curva o su magnitud. Sí fue clave para ver un desacople notable con ingreso a CTI y muertes, pero no para mitigar el empuje del rebrote y menos para propiciar su descenso.

¿Por qué el aumento de casos fue tan rápido? ¿Es esperable que el descenso también sea así?

La propia dinámica de las curvas de ómicron, que aún no entendemos bien, hace que suba vertical y descienda rápidamente también. En Uruguay la reproducción del virus tuvo un pico entre el 7 y el 8 de enero que luego empezó a descender. Por tanto, es razonable pensar que el pico está cerca.

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