CRITERIOS

Cada país cuenta los muertos por coronavirus a su manera: cómo se hace en Uruguay

Las diferencias de criterios y las dificultades que cada país presenta para oficializar sus números con precisión, hacen que las tasas de letalidad no sean del todo fiables.

Una familia entera que fue al casamiento dio positivo por coronavirus. Foto: Leonardo Mainé
Foto: Leonardo Mainé

En un informe realizado por El País de Madrid, expertos en epidemiología alertan de que no se están contabilizando de la misma manera todas las muertes por coronavirus en el mundo. Es por eso que esas diferencias, y las dificultades que cada país presenta para oficializar sus números con precisión, hacen que las tasas de letalidad no sean del todo fiables.

En Francia, por ejemplo, la polémica se basa en que las muertes por COVID-19 fuera de los 600 hospitales y clínicas del país no aparecen registradas en las estadísticas. Aunque la mortalidad es más alta entre las personas mayores (el 86% de los fallecidos en Francia tienen 70 años o más), la estadística oficial no incluye a los ancianos muertos en sus domicilios ni, sobre todo, en las 7.000 residencias que albergan a más de 700.000 personas mayores o con capacidades disminuidas. Desde que en Francia empezaran a denunciarse las muertes masivas en estos centros, el Gobierno de Emmanuel Macron ha dado un golpe de timón y ha anunciado que, a partir de esta semana, hará “un seguimiento diario de la mortalidad” en las residencias.

En España tampoco se contabilizan a las personas que mueren por esta enfermedad en residencias o en domicilios en los que no se ha hecho el test de detección. En ese país se estima que hasta el jueves pasado habían muerto al menos 352 personas en residencias de mayores, según un recuento de EL PAÍS. El Ministerio de Sanidad no ofrece cifras.

A eso hay que agregarle que cuando se diagnostica una parte muy pequeña de los contagios reales, el porcentaje de fallecidos sobre el total de infectados es más alto. "A posteriori, se podrá hacer una aproximación más o menos exacta, pero siempre aproximación", explicó Ildefonso Hernández, vocero de la Sociedad Española de Salud Pública (Sespas).

Italia, en tanto, lleva en su registro a todos los pacientes que dieron positivo en las pruebas y que luego fallecieron al margen de su historial clínico. El  Instituto Superior de Sanidad se ocupa, a posteriori, de hacer un estudio epidemiológico para profundizar en las causas de la muerte de los enfermos de Covid-19.

En Alemania, donde existe una tasa de mortalidad del 0,72%, hay polémica porque los datos que da cada día el Instituto Robert Koch (RKI) llevan retraso sobre los que ofrece la Universidad Johns Hopkins, que reúne los de todo el mundo. 

En Reino Unido hasta el estallido de la epidemia del coronavirus, cuando un paciente fallecía en el hospital por infección respiratoria no se registraba la causa directa de esa infección, salvo que se tratara de una “enfermedad de notificación obligatoria” por ley. Por ejemplo, ántrax, botulismo, malaria o tuberculosis. El parte médico indicaba sin más una bronconeumonía, neumonía, avanzada edad o una designación similar. Desde el 5 de marzo, la Covid-19 se ha incluido en la lista de notificación obligatoria. No se registra, sin embargo, la gripe estacional. Hasta el momento, la mayoría de los test se han realizado bien en los hospitales, donde hay un alto número de pacientes susceptibles a los efectos de cualquier infección, bien a personas que presentaban un cuadro de síntomas lo suficientemente graves como para hacerles la prueba. Por eso las autoridades sanitarias británicas alertaron, cuando la cifra de casos positivos rondaba el medio millar, de que la realidad podía más bien acercarse a los cinco o diez mil contagiados. La tasa de mortalidad del Reino Unido, que actualmente se sitúa en el 6%, sería en realidad mucho menor, apuntan varios expertos.

En el caso de Países Bajos, solo se reserva el test de coronavirus para los pacientes que están hospitalizados. El gobierno informa de muertes, contagios e ingresos al hospital, pero aclara que el número real puede ser más alto ya que solo se están teniendo en cuenta los casos comprobados.

¿Qué ocurre en Uruguay?

A partir de la muerte de Rodolfo González Rissotto, primer uruguayo fallecido por coronavirus, desde este fin de semana se estableció la confusión entre el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) por la diferencia de criterios. Para el primero existen hoy 310 casos confirmados de coronavirus y para el segundo 309, separando el caso de la persona fallecida, según el comunicado oficial enviado.

Por otra parte, en Uruguay también difiere si la persona con coronavirus murió por esa u otra enfermedad. El pasado 19 de marzo, por ejemplo, falleció una mujer con cáncer y coronavirus, pero el presidente Luis Lacalle Pou explicó que la causa de muerte no fue el COVID-19.

"La causa de muerte no fue el virus. Poseía el mismo, pero la causa claramente la adjudican a un factor externo al virus", dijo. Por ese motivo, González Rissotto fue considerado el primer fallecido por coronavirus en nuestro país.

La tasa de Uruguay es hoy de 0,3%.

Además, como informó El País en su edición de hoy, se empezarán a contar los casos de personas que se recuperaron de la enfermedad (ya hay dos casos en Salto). "Deberíamos empezar a sacarlos porque es gente que estuvo positiva, pero ya se curó y no se bajó la estadística. Tenemos que restarles los que se van curando", dijo a El País una fuente del Poder Ejecutivo.

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