ASSE destinó US$ 75 millones para servicios tercerizados en 2022

Cipriani sale al cruce del Frente Amplio y devela información sobre el dinero que se destina a prestaciones tercerizadas.

Leonardo Cipriani.
Leonardo Cipriani.
Foto: Francisco Flores

La Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) gastó en 2022 un total de $ 3.027.359.508 en servicios que compró a mutualistas y al Hospital de Clínicas. Se trata de US$ 75 millones de dólares, según datos a los que accedió El País de parte del organismo rector de los hospitales públicos.

La compra de servicios tercerizados ha estado en el ojo de la tormenta en los últimos meses, sobre todo por las persistentes críticas del Frente Amplio en cuanto al dinero que se destina a adquirir prestaciones de las mutualistas Círculo Católico y Casa de Galicia. El edificio de esta última fue comprado el año pasado por el Círculo, donde Leonardo Ciprini trabajó hasta su llegada a ASSE.

Según estos datos solicitados a ASSE por El País, la administración gastó en 2022 $ 340 millones menos de lo que había destinado a comprar servicios en 2021. El principal proveedor de ASSE el año pasado fue -como lo suele ser todos los años- Fepremi, organismo que reúne a las mutualistas del interior del país.

En el segundo lugar se ubicó el Casmu, al que se le compraron $ 864 millones en 2022, casi duplicando los $ 472 millones de 2021. Y en tercer lugar sí se colocó el Círculo Católico, a quien se le compraron $ 381 millones en servicios, una cifra menor a los $ 431 millones de 2021. Estos números no incluyen a Casa de Galicia, que fue adquirida por el Círculo a mediados del año pasado. En cuanto a los servicios comprados a Casa de Galicia, se pasó de $ 205 millones en 2021 a $ 30 millones en 2022. Los números presentados fueron calculados a valores constantes de 2022, por lo cual pueden ser comparados.

Hay que tener en cuenta que en las cifras de 2022 se incluye el pago de algunas deudas que no habían sido saldadas y que fueron adquiridas durante la pandemia.

Comparación

ASSE no brindó a El País los datos de 2019 y 2020, pero sí los de 2018, que dan cuenta de un aumento de los gastos en servicios comprados a mutualistas. Se pasó de $ 2.582 millones en 2018, a $ 3.342 millones en 2021 y $ 3.027 millones en 2022.

En 2018, el Círculo Católico se posicionaba como el tercer proveedor ($ 241 millones), por debajo del Hospital de Clínicas ($ 356 millones).

“Los temas del Círculo a mí no me los mete nadie”, sostuvo el presidente de ASSE, Cipriani, que tras la consulta convocó a El País a su despacho del Edificio Libertad. Allí mostró estos números que, sostuvo, prueban que no hubo un beneficio especial para el centro de salud durante la actual administración de gobierno.

El ex director técnico del Círculo Católico remarcó que si bien entiende que exista “cierta suspicacia” por su rol previo, no esperaba que lo “bombardearan de esta manera”.

Cipriani enfatizó que un convenio firmado en 2022 con el Círculo Católico -que superó al que estaba vigente desde 2016- no tuvo observaciones de ningún integrante del directorio de ASSE -es decir que fue apoyado también por el representante de los trabajadores públicos-, del Ministerio de Salud Públi- ca (MSP), ni del Tribunal de Cuentas.

El directivo dijo que el acuerdo, que se comenzó a gestar en agosto pasado, dos meses después de la compra de Casa de Galicia por parte del Círculo Católico en US$ 15,3 millones, y se aprobó en noviembre, beneficia al prestador público y le permite garantizar asistencia si se saturan las salas propias, que son más costosas.

Otra cosa que se ha cuestionado son los gastos en camas de CTI que se compran al Círculo Católico, y que están ubicadas en el antiguo edificio de Casa de Galicia. Cipriani enfatizó que los números no pueden mirarse de esta manera, porque lo que hace ASSE es pagar una cifra global (en el caso de 2022 esos $ 381 millones) y esto incluye tanto el dinero para las camas de internación, como la realización de tomografías y resonancias magnéticas, entre otras cosas. También señaló que “ASSE no sepa-ra sanatorio Juan Pablo II (del Círculo Católico), del sanatorio Galicia (de la ex Casa de Gali-cia)”, sino que se hace una compra general por lo que pueda realizarse en cualquier de los edificios.

En cuanto a las otras cifras que maneja el informe de ASSE que devela los gastos realizados en el año 2022, la Española, con $ 381 millones, es el cuarto centro que recibe más dinero, seguido por el Hospital de Clínicas, con $ 343 millones. Luego vienen: Comeri, con $ 33 millones; Casa de Galicia con sus $ 30 millones; SMI, con $ 28 millones; Crame, con $ 24 millones; el Evangélico, con $ 23 millones; Cudam, con $ 4 millones; y Universal con $ 1 millón.

En los próximos días el Frente Amplio interpelará a la ministra Karina Rando por la contratación de servicios al Círculo Católico por parte de ASSE. Allí se presentará Cipriani, quien sostiene que podrá justificar cada uno de los gastos.

Leonardo Cipriani: “Lo del Círculo Católico es querer hacer un escándalo”

El presidente de ASSE, Leonardo Cipriani, aguarda a El País en un escritorio del piso 7 del Edificio Libertad. Está rodeado de documentos y planillas con números. Durante la charla de más de una hora señaló, una y otra vez, que no participó de la negociación que terminó con la compra de Casa de Galicia por parte del Círculo Católico, y que no se está beneficiando a este centro de ninguna manera. En julio está prevista una interpelación al MSP -a la que asistirá Cipriani- en la que el Frente Amplio prevé marcar irregularidades en la compra de servicios a la mutualista.

-¿Qué opinión le merecen los cuestionamientos a los servicios que se compran al Círculo Católico?

-Lo que se hace se llama politiquería. Esto es querer manchar, querer hacer un escándalo.

-Han surgido varias críticas por las compras al Círculo Católico...

-Los convenios de ASSE con el Círculo vienen desde el año 2010. Ahí se firmó el convenio de Punta del Este y de Atlántida. Después el Círculo hizo convenios cuando absorbió la Mutualista Obrera Juan Lacaze y cuando absorbió la mutualista Umer en Cardona

-¿Cómo se gestó el convenio que se hizo el año pasado con el Círculo?

-Cumplió todos los pasos administrativos, como fue con el Casmu y el de Fepremi, que ahora lo estamos renovando. Comenzó a manejarse el nuevo convenio el 10 de agosto porque sabíamos que íbamos a seguir necesitando las camas que eran de Casa de Galicia.

-¿Cuando se hace este acuerdo nuevo, ASSE le solicita camas a otras mutualistas?

-No, porque el convenio de complementación te permite no hacerlo.

-¿Se negoció de forma directa?

-Sí, como con Casmu. Pero yo y el gerente general, Eduardo Henderson, nunca participamos de las negociaciones que se realizaron.

Nuevos diseños

Tras el cierre de Casa de Galicia, ASSE acordó con el Círculo Católico la compra diaria de 15 camas de CTI para adultos ($ 48.000 más IVA cada una, cuando se pagaba “hasta $ 114.000” antes, según Cipriani) y 30 camas de cuidados moderados para adultos ($ 20.000 más IVA cada una).

-¿A ASSE no le convenía negociar también con otra mutualista?

-¿A alguien le pareció malo el negocio? ¿Por qué vas a echarlo a un prestador, porque yo trabajé antes ahí? No es un ingreso nuevo que consiguió el Círculo Católico, ya lo tenía. Había un convenio con Casa de Galicia por ocho camas de CTI de adultos, pero se ocupaban 14.

-Casa de Galicia cerró, no es que se haya comprado la mutualista. El nuevo convenio es con el Círculo Católico.

-Casa de Galicia era un proveedor de ASSE tan grande como Círculo Católico. En 2016 era el mayor proveedor. Había un convenio por 20 camas de cuidados moderados, pero se le compraba todo. Teníamos hasta 40 pacientes internados de promedio. El CTI lo teníamos lleno nosotros con 15 pacientes. La puerta de emergencia siempre se usó para cuando se congestionan las puertas de ASSE y se mandan pacientes para ahí.

-Si ASSE no le pagara, ¿el sanatorio Galicia le sería rentable al Círculo Católico?

-Eso es un tema del Círculo...

-¿El nuevo convenio le permite financiar en gran medida al Círculo Católico el sanatorio Galicia?

-¿Te soy sincero? No creo. Si se va a lo devengado en 2018 y en 2022 de Círculo Católico más Casa de Galicia, es un 30% o 40% menos de lo que hubieran facturado los dos juntos.

-¿Cómo explica el crecimiento de contrataciones en otros centros, como ser el Casmu?

-Brinda camas de cuidados moderados, de CTI -misma cantidad que el Círculo porque los convenios son iguales-, puerta de emergencia y personal en nuestro CTI en Treinta y Tres. El valor (de 2022) ya bajó en 2023.

-¿Qué piensa de las críticas vinculadas al cierre de Casa de Galicia?

-ASSE con el cierre de Casa de Galicia no tuvo nada que ver. De hecho, la mantuvo mientras estaba abierta. Cuando empezó la pandemia, para poder montar el CTI de Casa de Galicia, que tenía problemas, le mandamos los respiradores nuevos, camas y monitores. Siempre estábamos al día con los pagos porque sabíamos que si no se pagaba era un sanatorio que iba a caer. Lo único que no se pagó fueron los últimos $ 30 millones, que fue lo que quedó, porque no tenían el Certificado Único del Banco de Previsión Social.

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