Roma bajo riesgo de ser expulsada de la Copa de Campeones

Roma quedó hoy bajo riesgo de ser expulsada hasta por dos años de las copas europeas y sufrir pérdidas de hasta 20 millones de euros a raíz de la agresión contra el árbitro sueco Anders Frisk que obligó a suspender el partido ante Dinamo Kiev, un hecho inédito en la historia de la Liga de Campeones.

La Comisión Disciplinaria de la Unión de Fútbol Europeo (UEFA) resolverá la situación el martes 21, aunque las sanciones incluyen una amplia gama, la más grave la expulsión del torneo por dos años y la más leve una simple amonestación, según lo establece el artículo 14 del reglamento de la competencia.

Según trascendió, el castigo elegido, además de la derrota reglamentaria de 0-3 (el partido iba 0-1), podría ser la suspensión por cinco fechas del Estadio Olímpico -escenario del cotejo suspendido el miércoles- o una dura multa, en el marco de una escala que prevé también quita de puntos.

La única vez que la UEFA expulsó a un equipo de la Liga de Campeones fue justamente al Dinamo Kiev, en 1995, por intentar corromper al árbitro español Francisco López Nieto.

Una vez debió suspenderse también un partido por agresión a un árbitro, pero ello ocurrió en la Copa UEFA, en 1996, y se dio por perdido el partido a Fiorentina, ante Grasshoppers, de Suiza, lo que provocó la eliminación del equipo italiano del torneo.

Roma será sancionada como "responsable del comportamiento de sus hinchas" (artículo 6) y tiene ya el precedente de hace dos años, de una pelea de sus jugadores ante los de Galatassaray, de Turquía, que provocó la suspensión del Olímpico, lo que constituye un "agravante" para la decisión del martes.

La UEFA aclaró hoy en un comunicado oficial que el partido debió ser suspendido porque Frisk "no estaba en condiciones de seguir" y porque tampoco "podía garantizarse la seguridad de los demás oficiales a cargo del juego".

Frisk quedó con sangre en su rostro luego de que una moneda lo impactó tras decidir la expulsión del francés de Roma, Philippe Mexes, y cuando el equipo local perdía 1-0, a los 45 del partido debut de ambos equipos en Liga de Campeones.

"Nuestra principal preocupación es la seguridad en el Estadio Olímpico, pero sabemos que no hubo agresión contra jugadores ni invasión de fanáticos, sino un fanático aislado que tiró una moneda", admitió William Gaillard, director de Comunicación de la UEFA.

"Para nosotros bastaría con que nos den por perdido el partido. No podemos pagar por un loco", afirmó la vicepresidente de Roma, Rosella Sensi, quien agregó que el club podrá perder un mínimo de 20 millones de euros, al tiempo que el título en bolsa sufría una dura pérdida, justipreciada a mediados de la mañana de hoy en 8,38 por ciento.

"Si es identificado el culpable, el club con toda probabilidad le iniciará causa legal por daños y perjuicios", dijo Rosella, hija de Franco Sensi, propietario del club.

La Fiscalía de Roma abrió hoy una investigación para identificar al agresor, aunque la única pista es una fotografía borrosa y el proyectil fue lanzado desde la tribuna de honor, ocupada habitualmente por políticos y personajes "VIP", o de la vecina MonteMario.

"Hicimos lo posible por preservar la seguridad de Frisk, le dimos toda la asistencia médica posible y colaboraremos para asegurar a la justicia al culpable", afirmó hoy el director general de Roma, Franco Baldini.

Por su parte, el jefe de la Policía de Roma, Achille Serra, reconoció el buen comportamiento de la mayoría de la hinchada romanista pero advirtió contra "un grupo que probablemente opera contra el club y que es necesario neutralizar lo antes posible".

Según el dirigente policial, fue ése el grupo que, cuando vio caer al árbitro Frisk ensangrentado, prorrumpió en un aplauso.

"Si yo hubiese estado allí señalaba al agresor para que fuera preso", afirmó hoy el astro del voleibol Andrea Giani, en tanto otro notorio hincha de Roma, el ex premier Giulio Andreotti, recordó que cuando yo iba a la tribuna de honor escuchaba insultos que ponían pálido a cualquiera .

"Es una imagen negativa para toda la ciudad, pues el partido estaba siendo visto por millones de personas en el mundo", afirmó a su vez el Ministro de Comunicaciones de Italia, Maurizio Gasparri, también hincha de Roma.

"Verguenza en Roma", tituló hoy en su portada La Gazzetta dello Sport, en tanto el diario más vendido en Italia, Corriere della Sera, tituló en su primera plana "Locura en el Olímpico: herido el árbitro".

Sólo el ex crack de Roma, actual comentarista, el polaco Zibi Boniek, criticó a la UEFA por la designación de Frisk, un árbitro que, según recordó, había tenido incidentes previos dirigiendo a Roma, especialmente ante Galatassaray, en 2002.

ANSA

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