Hace apenas tres meses que tienen el comercio y ya los robaron en tres oportunidades, las últimas dos veces fueron con diferencia de 24 horas. Cada vez los propietarios respiran hondo y tratan de empezar de nuevo. La papelería está ubicada en la esquina de Marcelino Sosa y Bulevar Artigas y no es el único local castigado por los delincuentes. A pocas cuadras hay dos carros de comidas que sufren rapiñas casi a diario y tampoco se ha salvado un local de cobranzas de la zona.
Todas las veces que hurtaron la papelería fueron similares, aunque ahora los delincuentes ya aprendieron a destrabar la reja y así logran desarmarla, lo que tiene su ventaja dentro de todo porque repararla sale más barato.
La primera vez fue a los 30 días de haber inaugurado el comercio; le llevaron dinero y mercadería. El martes en la madrugada volvieron a visitarla los ladrones, destrabaron la reja y rompieron los vidrios. Sus propietarios no se reponían de ese robo cuando ayer en la madrugada volvieron a visitarlos: nuevamente se fueron con dinero y mercadería.
Los dueños no ganan para reponer lo perdido en estos hurtos. "Anoche fue una pareja que la Policía ya sabe quienes son, son de acá a la vuelta. La mujer tiene antecedentes por hurto. Acá hay muchos problemas con la pasta base y salen a robar lo que venga", dijo uno de los comerciantes en diálogo con El País.
ESTÉTICA. Otro comercio que no se la lleva de arriba es un centro de estética emplazado sobre avenida del Libertador en la Aguada. Lo robaron tres veces en los últimos dos meses. Hacía unos días que le habían roto la reja para llevarle costosas mercaderías y dinero y en la madrugaba de ayer, los delincuentes aprovecharon que una de las rejas todavía no había sido reparada. Así volvieron a hurtar mercaderías. Pero también varias estudiantes de estética que concurren al centro han sido objeto de rapiñas. El martes una de estas estudiantes fue tirada al suelo para llevarle un celular. La joven fue trasladada al sanatorio Americano.