"Es un tema que lamentablemente se registra en todo el país", coincidieron en Young autoridades del INAU, el Centro de Protección de Derechos (Ceprode), personal técnico, Intendencia, Poder Judicial, Policía y la Mesa de Convivencia local, respecto a la reciente denunica sobre explotación sexual de adolescentes.
El disparador de esta reunión fue el caso expuesto en Fray Bentos días atrás por trabajadoras sexuales que viajan a Young. "La primera denuncia que recibimos en nuestra sede", precisó la Directora Departamental del INAU, Vivian Tihista.
Este caso, concretamente, ya está la investigación en la órbita judicial y los técnicos van mucho más allá de encontrar culpables, dado que el gran tema es atender a las víctimas de esa explotación sexual comercial, sostuvieron en la víspera los participantes del encuentro.
La asamblea multidisciplinaria de Young dejó en claro que el delito se estaría registrando en todo el país, "pero nadie plantea denuncias concretas como ha ocurrido en este caso, no importa quien las haga ni donde se detecte el delito, solo hay que encararlo como tal para atender a la parte más débil del caso", subrayaron participantes de la reunión que fueron consultados por El País.
Cristina Amorím, directora del Ceprode de Young indicó que en esa dependencia se trabaja arduamente en forma conjunta con instituciones de la comunidad. "Hemos logrado que todos los menores derivados a Ceprode por el Poder Judicial hayan culminado su ciclo escolar, haciéndoles un seguimiento para su inserción en UTU y liceos", señaló la jerarca. El tema de la prostitución de menores también se encara, "pero es muy difícil para el funcionario saber si hay detrás explotación comercial", sostuvo Amorím.
FRONTERA. También asistió a este encuentro el licenciado Sergio Pereira, procedente de Artigas quien trabaja en la frontera en temas vinculados con la explotación sexual de menores de edad.
En la zona norte y presidido por INAU, se ha instalado en cuatro ciudades limítrofes con Brasil un comité de lucha contra la explotación sexual.
"El comité está encargado del Proyecto Frontera llevado adelante en forma conjunta entre nuestros departamentos fronterizos y sus pares brasileños", sostuvo Pereira, quien activamente presentó vivencias para encarar estos delitos de explotación muy comunes en aquella región.
LAS VÍCTIMAS. "Nuestra gran preocupación es ver luego cómo son atendidas esas víctimas de explotación comercial", dijo a El País Rodolfo Martínez, integrante del Grupo de Estudios sobre temas de Explotación Sexual Infantil y Adolescente que funciona en la Facultad de Ciencias Sociales. El investigador hace dos años que trabaja en Río Negro con todo lo relacionado a delitos sexuales. Martínez aseguró que el tema es de alta complejidad, "sabemos que hay intervención judicial y policial, las que pueden arrojar resultados en cuanto a encontrar algún responsable y que sea procesado, pero no debemos olvidar a las víctimas, cómo se protegen sus derechos, cómo se restaura esa vulneración de derechos de esos niños o adolescentes", precisó con preocupación.
El técnico acotó que la idea es desarrollar protocolos regionales, en conjunto con el INAU, para capacitar personas que brinden atención a esas víctimas, para intentar por lo menos reducir el daño generado por la explotación y no creer que con encontrar los culpables se termina el problema.
Según expresaron las denunciantes en los casos detectados son las propias familias de las adolescentes explotadas las responsables de esta situación, hecho ahora investigado por la Justicia.
Académico: "Nuestra gran preocupación es ver luego cómo son atendidas las víctimas"