Si las primeras señales argentinas sobre la recomposición de relaciones no fueron muy halagüeñas -un planteo de monitoreo de la planta de UPM en la propia pastera y en territorio nacional-, nuevos indicios del talante del vecino país podrán apreciarse tras la reunión que mantendrán hoy el ministro argentino de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido y el ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman. La agenda incluye temas estratégicos en materia energética: la cuestión de los peajes argentinos para el gas que Uruguay quiere comprar a Bolivia y el proyecto de una planta de regasificación binacional en territorio uruguayo.
Kreimerman asistirá al encuentro junto al subsecretario Edgardo Ortuño, el director nacional de Energía, Ramón Méndez y y la asesora en Hidrocarburos, Cecilia San Román. Por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay estará presente el director general de Asuntos Económicos Internacionales, Gonzalo Koncke.
La delegación argentina se completará con el secretario de Energía, Daniel Cameron, y el subsecretario de Coordinación y Control de Gestión, Roberto Baratta.
"Esta instancia será un paso más en el tratamiento de la agenda energética entre ambos países, analizando la posibilidad de que Argentina aporte infraestructura que permita la llegada a Uruguay de gas natural proveniente de Bolivia y generando un espacio para estrechar vínculos, avanzando en acuerdos sobre dichos temas", señaló ayer la página web de la Presidencia de la República.