La Justicia Penal procesó ayer con prisión al dueño de un lavadero por haber ultimado de un disparo en la cabeza a un joven en la madrugada del miércoles 24 en General Flores y Bellarmino.
Según declaró el matador a efectivos del Departamento de Homicidios, estaba cansado que la víctima se sentara cerca de su comercio a consumir pasta base y agregó que esa noche el occiso se dirigió al lavadero a robarlo. "Por eso lo maté", dijo el comerciante.
Dos personas que presenciaron el homicidio quedaron en libertad.