RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Un grupo de presos denunció malos tratos durante su traslado al centro de reclusión de Cerro Carancho, realizada el martes pasado.
A través de un comunicado, los procesados aseguran que durante el traslado se avasallaron los derechos humanos: denuncian que fueron agredidos "con golpes de puños, puntapiés, cachiporrazos", y que hasta les cortaron "el pelo con un cuchillo". En algunos casos "(los policías) pretendieron ahorcarnos con sus cinturones", relataron en la carta.
Además, sostienen que hay dificultades con el abastecimiento de agua y con la energía eléctrica en el complejo donde están recluidos.
Los reclusos indicaron que la mayoría de los detenidos prefirió no denunciar la situación por temor a eventuales represalias.
Al enterarse de la denuncia, el abogado y edil nacionalista Pablo Ruppel, integrante de la Comisión de Derechos Humanos de la Junta Departamental, se contactó con el comisionado parlamentario.
"Estamos pasando mal, por culpa de cinco o diez que protagonizaron el motín del domingo" 21, comentó uno de los reclusos a Radio Rivera. El hombre, en prisión desde hace 19 meses, señaló que "hay gente que está acostumbrada a estar presa; para ellos, la cárcel es su casa", por eso "salen de la cárcel y vuelven a los dos o tres días". Para este recluso "no estaban dadas las condiciones para el traslado, pero por culpa de esos vivos todos nos perjudicamos".
La defensoría de oficio anunció que realizará contactos para determinar la veracidad de las denuncias.