PABLO MELGAR
La idea del sindicato de la bebida de no buscar un incremento del salario en la próxima ronda de negociación cayó mal en otros sectores del Pit-Cnt. Comunistas y radicales entienden que "los trabajadores siempre van por aumento de salario".
La Federación de la Bebida (FOEB) exhibe salarios que en promedio rondan los $ 40 mil, alcanzó una reducción en la jornada laboral y consiguió 11 días de licencia extra para las mujeres del sector.
Ahora dispara las alertas de la interna del movimiento sindical al manejar que en la próxima ronda de negociación colectiva no pedirá aumento de salario, salvo los ajustes correspondientes a la inflación, en la ronda de negociación colectiva.
"Respeto la decisión del sindicato (de la bebida), tendrán sus razones. Los compañeros tienen derecho a establecer su estrategia pero los trabajadores siempre van por aumento de salario", señaló el secretario general del sindicato metalúrgico (Untmra), Marcelo Abdala.
En ese sentido, Abdala (comunista) afirmó que "no hay un techo" a la hora de reclamar salarios y que "la torta ha crecido demasiado y aún no fue bien distribuida".
Por otro lado, el secretario general de la confederación de sindicatos del Estado (COFE), José Lorenzo López, subrayó que "no hay mayor mecanismo de distribución de la riqueza que el salario de los trabajadores". Además, López, un dirigente calificado como radical, apuntó que "se supone que uno de los objetivos del Pit-Cnt es la redistribución de la riqueza".
La FOEB es un sindicato controlado por la corriente Articulación, la más cercana al pensamiento económico y político del expresidente Tabaré Vázquez y el actual vicepresidente Danilo Astori.
El líder del sindicato de la bebida es Richard Read, un activo militante de Asamblea Uruguay, el grupo de Astori.
La FOEB propondrá que a cambio del incremento salarial las empresas realicen inversiones en las sedes y clubes deportivos de los distintos sindicatos.
Mientras tanto, los otros sindicatos que negociarán a partir del mes próximo miran con asombro la idea de FOEB.
La Federación Uruguaya de la Salud (FUS), que representa los intereses de 25.000 trabajadores, incluye la solicitud de un incremento salarial del 8%, un porcentaje similar a la recuperación que percibieron mediante el convenio colectivo que rige hasta el 31 de mayo.
Además, en la plataforma reivindicativa se destaca que buscarán mantener y mejorar algunos beneficios como el descanso de un día cada cuatro trabajados.
La dirección de la FUS se reunió con el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, con el propósito de adelantar lo antes posible las negociaciones, según confirmó a El País el secretario general adjunto del sindicato de la salud, Víctor Muniz.
En tanto, Elbio Monegal, del sector banca privada de AEBU, consignó que aún están estudiando las peticiones que realizarán para cada uno de los 21 subgrupos que comenzarán a negociar dentro de un mes.
Mientras tanto, el director de Trabajo, Luis Romero, confirmó que habrá pautas en materia de productividad, empleo y facturación. "Vamos a tener algunos indicadores que el Ministerio de Economía quedó en mandarnos", dijo.
Con respecto a la productividad, dijo que se irá "discutiendo" ya que es un asunto "complejo". "Estamos buscando insumos y viendo ejemplos de las organizaciones sindicales que han logrado acuerdos", afirmó.
Romero consignó que los negociadores del Ministerio de Trabajo se están capacitando en el tema. "Podemos hacer un marco general pero después es un tema discutible fábrica por fábrica. La idea es que el uso de la productividad produzca beneficios para todas las partes", consignó Romero a El País.
Acuerdos largos
Los sindicatos industriales no rechazan de plano firmar convenios por un año como planteó el presidente de la Cámara de Industrias, Washington Burghi. Sin embargo, preferirían firmar por períodos más largos.
El sindicalista Marcelo Abdala, recordó que en otras instancias de negociación se llegó a firmar por cuatro años pero eso "no le sirvió a nadie ya que terminábamos de negociar uno y nos poníamos a hablar del otro", afirmó. Burghi también pidió "cautela" a los sindicatos de cara a la crisis mundial y a las trabas argentinas. "Tomaremos en cuenta todo, hay que empezar las negociaciones. Todavía el sector empleador no demostró interés en arrancar la cosa", dijo.