Realojados por IMM vendieron 4 casos

| Reacción. Comuna desaloja a compradores e intenta impedir 6 transacciones más

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El País

La Intendencia desalojará a cuatro familias que compraron viviendas a beneficiarios de la regularización del asentamiento "25 de Agosto" y procura impedir la venta de otras seis fincas, dijo la presidenta del complejo, María de los Ángeles García.

"Las casas fueron vendidas por $ 18.000 y $ 20.000. Otras se ofrecen hasta en $ 25.000. Son personas que no saben el valor que tiene una propiedad", dijo García a El País.

Los contratos de comodato (préstamo de uso), que firman los realojados con la Intendencia de Montevideo (IMM) cuando reciben la vivienda, establecen que no pueden vender, ceder ni alquilar el inmueble.

Las familias que vendieron las fincas "se fueron a otros asentamientos. Algunos ocuparon las viviendas de sus familiares situadas en otros complejos realojados", edificados por la comuna, agregó García.

El director de Espacios Públicos y Edificaciones del municipio, Daniel Espósito reconoció la venta de cuatro unidades del complejo Edison. "Hubo un cambio irregular de ocupantes de viviendas. Es la primera vez que ello ocurre en esta administración. Pero los vamos a desalojar enseguida", expresó.

Espósito señaló que los controles instrumentados por la Intendencia detectaron las anomalías y relativizó el hecho al considerar que se trata de cuatro casos en 300 unidades.

LIMPIEZA. El asentamiento "25 de Agosto" se encontraba a orillas del arroyo Miguelete y el bulevar avenida José Batlle y Ordóñez. Allí vivían 293 familias, cuyo realojo culminó el 16 de agosto del 2005. Antes de que comenzara el proceso de regulación de las tierras ocupadas, llegó a ser el asentamiento más grande del país.

Los asentados del "25 de Agosto", como son conocidos en el barrio Prado Norte, fueron distribuidos en tres complejos: Edison, Behering y Durán. A este último se trasladaron personas que se dedicaban a la clasificación de residuos.

DUREZA. A principios de los años 80, María de los Ángeles García llegó al entonces asentamiento "25 de Agosto" con mucho dolor en sus espaldas. Meses antes había perdido a una hija en un accidente frente a la plaza Colón.

Su esposo, empleado de una fábrica de aberturas de aluminio, se quedó sin trabajo. A la familia se le dificultaba pagar un alquiler de $ 1.800 por una casita en Colón y mantener a sus 9 hijos.

García viajó a Treinta y Tres y allí realizó el luto por la hija perdida. Un hermano, que vivía en el asentamiento "25 de Agosto", le consiguió una casa de material por unos U$S 3.000. "Pensé que iba a estar unos meses e irme. Pero me quedé 12 años en el asentamiento", recordó.

En 1995, se enteró que la Intendencia los iba expulsar del asentamiento y reubicar en otro lugar. Poco después, en una reunión con el entonces intendente Mariano Arana, supo que la comuna le otorgaría una vivienda en un predio cercano.

La inseguridad era un problema latente en el entonces asentamiento "25 de Agosto". En varias ocasiones, García y otras integrantes de la Comisión Barrial solicitaron apoyo policial.

"El problema lo teníamos adentro del asentamiento. Ahora, en cambio, los delincuentes vienen de afuera al complejo Edison", dijo.

Los vecinos del complejo, agregó, denunciaron a la Comisión barrial que dos de las cuatro personas que compraron las viviendas en forma irregular son traficantes de drogas.

Fuentes policiales señalaron que robos y rapiñas, que eran protagonizados por habitantes del entonces asentamiento, se trasladaron hacia el nuevo complejo.

La zona es problemática: a poca distancia del complejo Edison se encuentra los barrios "40 Semanas" y Lavalleja.

El 30 de agosto de este año, la comuna capitalina realizó el traslado de 50 familias del entonces asentamiento Tajes, ubicado en Avenida Italia y el arroyo Carrasco.

En camiones de la intendencia, estas familias fueron reubicadas en complejos habitaciones situados en las calles De la Sagra y Camino Carrasco; Santa Mónica y Acosta y Lara: y Camino Pavia, a corta distancia de Camino Carrasco.

La IMM informó que era la primera vez que se realojaban asentamientos en tres lugares distintos. El plan era evitar la creación de guetos de pobreza y facilitar la integración.

En una recorrida realizada ayer por esos complejos, El País constató que no se habían vendido casas en los mismos. La única situación anormal ocurrió el 1° de setiembre pasado. A dos días de ocupar una finca, el titular pretendió venderla. El negocio no fue concretado porque funcionarios municipales informaron al comprador que sería desalojado.

Sólo en Montevideo hay 412 asentamientos donde viven 145.000 personas. En el interior hay otros 264ocupaciones.

La IMM pretende regularizar 50 asentamientos en tres años.

El Programa de Integración de Asentamientos Irregulares (PIAI) destinará U$S 55 millones para erradicar 82 ocupaciones.

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