Qué se hace ante un hallazgo

Cuando un vestigio arqueológico es encontrado, son varios los caminos que se pueden seguir. Toscano explicó que esta experiencia en general pone en relieve la interrelación entre el propietario, los arquitectos y la Comisión de Patrimonio.

En el caso de Colonia en particular, frente a un hallazgo, la resolución pasará por las tres perspectivas distintas. "La comisión tiene la autoridad máxima para resolver las distintas alternativas, pero es iniciativa del propietario —en su legítimo derecho de usufructo del terreno— hacer las propuestas y darle el uso que considere conveniente", explicó el experto.

Una alternativa, que calificó como extrema pero que "ojala ocurriera" es el hallazgo de una estructura relevante como un piso o un pavimento con una decoración. "Un elemento tan sobresaliente que amerite dejarlo en exhibición", dijo. En este caso la Comisión determina si lo encontrado debe ser jerarquizado por encima de la obra.

"Y aunque pudiera afectar las expectativas de la obra, el propietario se ve beneficiado por un bien cultural que está en su custodia y del que puede sacarle legítimo provecho", agregó el arqueólogo.

Otra opción es que durante la investigación, que documenta y registra fotográficamente lo encontrado, la comisión determine que los objetos no tienen un valor tal como para ser exhibidos. En ese caso queda a criterio del propietario y los arquitectos optar por dos caminos.

Uno es, tras la documentación, cubrirlo en forma especial para protegerlo y evitar un deterioro. Por tal no se lo interviene pero tampoco se lo afecta.

Pero si el propietario quiere usarlo, puede hacerlo a través de la creatividad y la sensibilidad de los arquitectos involucrados en el proyecto.

TRÁMITES. Toscano reconoció, con mucha pena, que no están bien resueltos los trámites que se deben realizar ante la comisión. Lo que lleva a que la gente prefiera omitirlos. "Estas demoras, que pueden tomar meses, se deben a la falta de apoyo que se le ha consignado a la Comisión".

Esta realidad, que el especialista calificó de "tangible" es un tema que para él debe ser enfrentada y resuelta. "Nos consta a quienes estamos en el área que (las demoras) no son por falta de sensibilidad de quienes integran la comisión, sino por la carencia de recursos humanos, técnicos y de funcionamiento".

A su juicio, las demoras son fáciles de evitar con otro criterio de administración. "Darle la debida importancia a la comisión, dejar de lado el criterio de técnicos honorarios y que se remunere a la directiva. De esta forma el trámite se volvería más eficiente, rápido y entonces sí habría temores infundados", finalizó.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar