Una plaza de comidas, una canchita de fútbol, una sala de espera: la explanada de la Intendencia tiene para algunos montevideanos más usos que un simple lugar de paso. Pero desde ayer y por 18 meses este espacio público estará en obras.
Con $ 24.481.521 de inversión, el municipio impermeabilizará y reordenará la explanada, lo que incluye mejorar su accesibilidad, iluminación, señalización y equipamiento.
La nueva carpeta asfáltica se debe a que "se estaban produciendo filtraciones que hacían inhabitable el Servicio de Locomoción", ubicado debajo de dicho espacio, explica la Intendencia en un comunicado.
En cambio, las obras para mejorar la accesibilidad del edificio forman parte de las exigencias que la propia comuna impone a los públicos y privados que solicitan permisos de construcción.
Por ejemplo, se colocarán nuevas rampas y extenderán las ya existentes desde la vereda hasta el atrio. Además, como detalla el comunicado, "en las puntas de escalera se diferenciarán los pavimentos con colores y texturas, como llamador, y se colocarán pasamanos para ascensos y descensos". El color también cumplirá la función estética de romper la monotonía de las actuales baldosas bordó, informa la Intendencia.
A los que no se les permitirá el acceso es a los vehículos: para impedir que estacionen sobre la explanada, se colocarán artefactos que funcionarán como obstáculos.
Por otra parte, se suprimirá la escalera de acceso lateral a los juegos infantiles, por Santiago de Chile, y se ampliarán los maceteros que rodean el lugar.
En esa misma esquina dejará de estar la fuente de agua, que será llevada al museo Juan Manuel Blanes. Según la Intendencia, la decisión fue "para un mejor cuidado, ya que fue objeto de vandalismo".
Se eliminará el módulo de Artesanos, mientras que el de Turismo será reubicado y rediseñado, de forma que se podrá ingresar a él desde la explanada y desde Ejido. El kiosco de la esquina de 18 de Julio y Ejido quedará en el mismo sitio.
En cuanto a la luz, "el proyecto incluye la colocación de faroles a lo largo de la parte baja de la explanada, la recuperación de la iluminación del monumento a Wilson Ferreira, la colocación de luminarias frente a los símbolos y en las rampas de acceso, así como la puesta a punto de la iluminación actual".
Aunque en febrero habían anunciado que las obras insumirían 6 meses, la Intendencia informa ahora que serán 18. El proyecto pertenece a la arquitecta Iris Mina de Bettinelli, del Servicio de Conservación del Palacio, y la empresa adjudicataria fue Doriler S.A.