EL CAIRO | THE NEW YORK TIMES Y AFP
Mientras el presidente Hosni Mubarak lucha por mantenerse en el poder en Egipto, estallaron nuevos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas policiales que causaron 102 muertos en cinco jornadas de violencia. El Ejército tiene una actitud pasiva ante los manifestantes.
Las escenas de violencia entre manifestantes y policías se sucedieron en El Cairo y otras ciudades, y el presidente Mubarak anunció la composición del nuevo gobierno poblado de figuras militares, lo que indica que las Fuerzas Armadas pueden jugar un papel decisivo en la definición de la crisis. Designó a Omar Suleiman, el jefe del Servicio de Inteligencia, que es su mano derecha, como vicepresidente y al general (R) de la Fuerza Aérea, Ahmed Shafik, en el cargo de primer ministro.
Mubarak, quien asumió el gobierno hace casi 30 años cuando el presidente Anwar El Sadat fue asesinado, siempre se negó a elegir un sucesor, aunque ahora la designación de Suleiman ha suscitado conjeturas de que el presidente puede tener intención de renunciar. En su única aparición pública, en la noche del viernes, Mubarak dijo que continuará en el gobierno y procesará reformas, pero los pasos que dio ayer incentivaron los rumores de su eventual alejamiento.
DUDA. Egipto vivió ayer otra jornada de agitación, en la que, según fuentes médicas y de los servicios de seguridad, murieron 23 personas -12 en Beni Sueirf, tres en El Cairo, tres en Rafah y cinco en Ismailiya- en enfrentamientos con la Policía, así como hubo un número no precisado de heridos. Desde que comenzaron las protestas, hubo 92 muertos y miles de heridos.
Lo que no quedó en claro es el papel de las Fuerzas Armadas. Hasta última hora de ayer, no se sabía si los militares desafiaban órdenes y se negaban a reprimir o simplemente no tenían ningún tipo de orden. En las cercanías del Ministerio del Interior, en El Cairo, se registraron algunas de las escenas más llamativas, debido a que miles de manifestantes avanzaron protegidos por cuatro vehículos blindados del Ejército. Eso pareció indicar que algunos soldados simpatizaban con los ciudadanos que protestaban. Al acercarse a la sede ministerial, los manifestantes lanzaron piedras y elementos explosivos, así como incendiaron varios vehículos. Los policías que custodiaban el ministerio reaccionaron lanzando gas lacrimógeno y balas de goma. Hubo al menos 12 heridos.
En otros lugares de El Cairo, los soldados se abrazaron y tomaron fotos con los manifestantes. Con el consentimiento de los soldados, los opositores al gobierno pintaron consignas contra Mubarak.
planteo. La crisis tiene repercusión mundial. A la exhortación realizada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se sumaron ayer el pedido conjunto del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, la canciller de Alemania, Angela Merkel y el primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, a Mubarak para que inicie un proceso de cambio ante lo que calificaron de "reivindicaciones legítimas" del pueblo egipcio y "evite a toda costa el uso de la fuerza."
Miles de visitantes sin salida
Unos 3.000 turistas y ciudadanos egipcios acudieron al aeropuerto internacional de El Cairo, ayer, en búsqueda desesperada de vuelos para salir del país. Al menos la mitad había llegado después de que el gobierno impuso el estado de sitio. Intentaban salir en cualquier vuelo, aunque varias aerolíneas aplazaron o suspendieron los arribos y partidas. La alemana Lufthansa canceló dos vuelos a El Cairo y Delta suspendió por tiempo indefinido sus vuelos directos entre Estados Unidos y Egipto. Varios países árabes organizaron vuelos especiales para sacar a sus ciudadanos. AP