Durante los incidentes ocurridos esta madrugada en el Hogar Semej del INAU, en pleno Montevideo, un funcionario fue herido en una mano, mientras que otro fue golpeado fuertemente en la espalda.
"El problema es el hacinamiento", explicó a EL PAÍS digital, el dirigente del sindicato del INAU, Joselo López. "En un hogar donde no debía haber más de 10 chicos, hay 14, de los jóvenes más complicados, algunos mayores de edad, inclusive mayores a 21 años, que ya cumplieron penas en cárcel de mayores, pero tienen penas pendientes en el sistema de menores", explicó el funcionario.
Los incidentes de anoche comenzaron con un intento de fuga masiva, que fue reprimido por los funcionarios del establecimiento. Los trabajadores salieron a la calle a la espera de la ayuda policial, ya que no podían controlar a los menores por sí mismos. Durante la hora en que permanecieron solos, los internos destrozaron gran parte de las instalaciones del hogar.
Las autoridades del INAU se hicieron presentes en el lugar, y negociaron con los funcionarios "para poder reestablecer la atención a los gurises".
López explicó que estos menores, que son considerados peligrosos, no pueden ser trasladados a otro lugar por el hacinamiento que hay en todos los hogares del organismo.
Debido a esto, motines como el de anoche "se van a empezar a dar en varios establecimientos".
En total, hay 250 menores en privación de libertad, de los cuáles más de 80 son mayores. Además un alto porcentaje ya ha pasado por la cárcel de mayores, según las cifras proporcionadas por el funcionario.
Esta tarde, el sindicato del INAU se reunirá con el nuevo directorio para analizar alguna solución al hacinamiento.