El guardia de seguridad que el pasado martes mató a un delincuente que pretendía robar en un depósito de granos en Burdeos y Dellazopa, donde trabajaba, fue procesado con prisión.
El hombre, de iniciales L.C.C.P., de 54 años de edad, fue procesado por la jueza Graciela Eustachio, por un delito de "homicidio a titulo de dolo eventual".
A su vez fue procesado por rapiña en grado de tentativa, el cómplice del delincuente muerto, quien fuera atrapado por la policía horas después del hecho.
Según dijeron a El País fuentes judiciales, la reconstrucción del hecho fue vital para descartar lo que, en principio, la jueza Eustachio asumió como un caso de legítima defensa.
El hombre, retirado de la marina, se había entregado a la policía poco después de la muerte del joven, quien había intentado ingresar al local con fines de robo.
Según declaró el procesado, estaba harto de que estos mismos jóvenes ingresaran a robar todos los días.
Mientras tanto, anoche, vecinos de la zona de Santa Catalina, se manifestaron en contra del procesamiento del guardia de seguridad.
Según dijeron fuentes policiales, los vecinos que se manifestaron en la esquina de Dellazopa y Burdeos hicieron una quema de cubiertas.
El hecho ocurrió el martes, próximo a las diez de la mañana, cuando el guardia de seguridad realizaba su habitual recorrida en el lugar, durante la cual sorprendió a los delincuentes.
Estos atinaron a amenazarlo, pero el guardia la emprendió a disparos contra ellos. Dos dieron en el cuerpo del joven de 24 años de edad, quien si bien no tenía antecedentes penales poseía anotaciones como menor. El vocero de Jefatura, José Luis Rondán, dijo que el joven fallecido era un conocido delincuente del lugar.