E. DELGADO y C. NOTARGIOVANNI
"Conseguí lo que buscaba: que no quedara en libertad. En la cárcel se va a dar cuenta de todas las macanas que hizo", manifestó Silvia Martinovich cuando supo que el arquitecto de la obra en la que falleció su marido fue procesado con prisión.
Así lo decidió el juez penal de 5ª Turno, Daniel Tapié, quien procesó con prisión al arquitecto Raúl Wilner por un "delito complejo de homicidio culpable", debido a la muerte de dos obreros en el derrumbe del ex Hotel Juncal, ocurrido en septiembre de 2006. Ese día fallecieron Eduardo Carrasco (esposo de Martinovich) y Federico Quihillaborda.
Para tomar esa decisión, el magistrado consideró decisivas las tres pericias realizadas y los testimonios de todos los involucrados. Tapié entendió que esas pruebas demostraron omisiones que son responsabilidad de Wilner, según se desprende de los autos de procesamiento.
La decisión de procesar al arquitecto con prisión se basó en " la gravedad del hecho y en razón de que, como resultado del mismo, fallecieron dos personas". Dicho delito es castigado con un mínimo de 6 meses de prisión a 8 años de penitenciaria. "La aplicación del máximo se considerará especialmente justificada -salvo circunstancias excepcionales- cuando de la culpa resulte la muerte de varias personas o la muerte de una y la lesión de otra", según consta en los autos de procesamiento.
VIUDA. Enterada del fallo a través de El País, Silvia Martinovich volvió al ex hotel Juncal y dijo, entre lágrimas, tener "sentimientos encontrados".
"La Justicia hizo lo que tenía que hacer. Por lo menos ahora los arquitectos que están haciendo las cosas mal saben que de pasar algo no van a salir impunes. Estoy conforme de que no pasaron años y de que no tuvo que morir alguien importante para que se haga justicia. Es bueno saber que hay justicia para quien no tiene los medios económicos", aseguró visiblemente angustiada.
Martinovich dijo que el fallo no le sorprendía y que en cierta medida lo esperaba. "Él (por Wilner) tuvo la pedantería de venir a decirnos en la cara que la Justicia no hizo ni hará nada en su contra. Lo dijo en el Ministerio de Trabajo frente a todos los familiares. Esa es mi satisfacción, porque estaba seguro de que no iba a ir preso", agregó.
La viuda manifestó que no tiene ánimos de venganza y que desea que este caso sirva de precedente para otros similares. "Mirá que en la construcción se sigue muriendo gente", acotó.
En la obra del ex Hotel Juncal trabajaban 40 obreros, seis de ellos quedaron atrapados, cuatro fueron rescatados con vida y dos murieron entre los escombros.
En la audiencia judicial realizada en septiembre, cuando Wilner fue notificado del pedido de procesamiento en su contra, el arquitecto solicitó una ampliación de pruebas.
Wilner es defendido legalmente por el estudio jurídico del secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y en esa audiencia un abogado de dicho estudio presentó al juez una grabación de una conversación telefónica entre Wilner y el capataz de la obra que se desmoronó. Para Wilner y su abogado, de ese diálogo se desprendía que el arquitecto no es responsable de actos u omisiones que terminaron en el derrumbe.
Para Silvia Martinovich, si bien el fallo le produjo cierto "alivio", también removió sentimientos dolorosos: "Por un lado decís: ya está. Pero por otro todo eso que había sido superado durante el año se vuelve todo para atrás. Todo queda otra vez a flor de piel".
Las cifras
13 Fueron los meses que demoró la Justicia para dictar el procesamiento, debido a las multiplicidad de pericias ordenadas por el juez.
40 Eran los obreros que trabajaban en la obra. Seis quedaron atrapados, cuatro fueron rescatados y los dos restantes murieron.