La Confederación de Funcionarios del Estado (COFE) definirá el martes en su mesa nacional cuándo le entregará a los distintos candidatos presidenciales un documento que elaboró acerca del "Estado y presupuesto participativo". Se estima que eso será en los primeros días de octubre.
Entre otros aspectos, COFE aborda allí las enormes diferencias salariales en la administración pública, y plantea la estrategia para alcanzar el equilibrio: a través de una tabla de sueldos, acompañada de un salario social. Se pretende alcanzar la idea de "igual función, igual remuneración". La presidenta de COFE, Carmen Galizzi, dijo a El País que, más allá del inciso, "el mismo cargo en la administración central debe tener el mismo sueldo".
Galizzi comentó, además, que está dispuesta a sentarse "a dialogar" y discutir el tema de la inamovilidad de los funcionarios.
HISTORIA A comienzos del siglo pasado el Estado contaba con 14.500 funcionarios, mientras que 55 años después ya había llegado a 166.000 empleados. En 1985, al regresar a la democracia, había 258.000 y en 1990 se alcanzó la cifra más alta: 272.000 funcionarios.
ULTIMOS AÑOS La cifra se redujo notoriamente en la década del 90, cuando se bajó en 48.381 la cantidad de funcionarios. El gobierno de Jorge Batlle inició su mandato con 223.618 empleados y en diciembre de 2002 contaba con 5.753 menos.
POR ORGANISMO En diciembre de 2002 el Poder Ejecutivo tenía sólo siete cargos públicos menos que a comienzos de la gestión de Batlle, mientras que en el Poder Legislativo había cuatro cargos menos. En los gobiernos departamentales se bajaron 2.500 cargos, y en los entes y servicios descentralizados la cifra llega a casi 4.000. En cambio, los organismos del artículo 220 aumentaron en 398 la cantidad de cargos durante los tres primeros años de gobierno.